Domingo, 06 Septiembre 2026
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La Feria Iberoamericana del Libro del Chaco (FIL) 2026 abrió la convocatoria destinada a escritoras y escritores interesados en participar de una nueva edición del encuentro literario más importante de la provincia.

La propuesta está dirigida a autoras y autores de todos los géneros literarios que hayan publicado obras durante 2025 y 2026, quienes podrán postular sus trabajos para integrar la programación de la feria. El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el viernes 11 de septiembre.

Este año, la FIL Chaco se realizará del 1° al 11 de octubre en Resistencia y, desde la organización, adelantaron que la programación contará con la participación de destacadas escritoras y escritores de reconocimiento nacional, además de autores, editoriales y referentes de la producción literaria provincial y regional.

Con casi 20 años de trayectoria, la Feria del Libro del Chaco se consolidó como un acontecimiento cultural, social y comunitario que reúne a lectores, escritores, editoriales, librerías, instituciones y distintos actores vinculados al universo del libro y la producción cultural.

De acceso libre y gratuito, la FIL Chaco tiene entre sus principales objetivos promover la lectura, difundir la producción literaria y fortalecer la identidad cultural de la provincia, poniendo en valor la diversidad de voces, relatos y expresiones que forman parte de la comunidad chaqueña.

Asimismo, el encuentro busca fortalecer la industria del libro en toda su cadena de valor, involucrando a autores, correctores, diseñadores, editoriales, librerías y distribuidores, además de generar espacios de participación para otros sectores de la producción cultural.

La convocatoria constituye, en ese marco, una oportunidad para que nuevas publicaciones y voces de la literatura puedan encontrarse con sus lectores y formar parte de uno de los principales espacios de circulación y visibilización del libro en el Chaco.

Las personas interesadas podrán completar el formulario de inscripción hasta el 11 de septiembre en el siguiente enlace: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSczv4sdeRtN5sC-dD6ztSwSnSfjlPTnsSnZ2fmf6FUpxo472w/viewform



Fuente: chacodiapordia.com

El Presidente encontró en la presión del republicano sobre el Reino Unido una oportunidad para endurecer el reclamo por las Islas. Del elogio a Thatcher y las referencias a los isleños a un discurso de tono nacionalista. Revalidó la posición histórica del país sobre la cuestión Malvinas.

La política suele encontrar oportunidades donde hasta poco antes había incomodidades. Javier Milei encontró una de ellas en las Islas Malvinas. O, más precisamente, en Donald Trump. La inesperada tensión entre Estados Unidos y el Reino Unido alrededor de la causa le abrió al Presidente una ventana para endurecer el discurso argentino y acercarse a una bandera nacionalista que, hasta ahora, había transitado con cierta distancia.

No significa necesariamente un cambio de posición. Mucho menos un giro completo en la política exterior. Pero sí hay un upgrade de intensidad y, sobre todo, de contexto. Milei parece haber encontrado en su principal aliado internacional la oportunidad para meterse de lleno en una causa de enorme sensibilidad para la sociedad argentina.

 Así, avanza ahora con iniciativa para sancionar a empresas que operen en la zona, dentro del Mar Argentino, relacionadas a petróleo y pesca. Las mayores alarmas provienen, en este sentido, del proyecto Sea Lion, que apunta a la explotación de hidrocarburos en las aguas que rodean a las Islas Malvinas, en un área cuya soberanía es reclamada por la Argentina. El yacimiento se encuentra aproximadamente 220 kilómetros al norte del archipiélago y es operado por Navitas Petroleum, una compañía israelí que posee una participación del 65%. El 35% restante pertenece a la británica Rockhopper Exploration, enfocada en tareas de exploración y producción.

Milei, además, pone a Vaca Muerta como garantía de la inédita medida: quien participe de esas exploraciones en las islas no podrá operar en el país.
Recorrido con claroscuros

Antes de llegar a la Casa Rosada, el libertario ya había quedado envuelto en polémicas por sus elogios a Margaret Thatcher, una figura difícil de separar en Argentina de la Guerra de Malvinas. Durante la campaña presidencial sostuvo que la soberanía argentina sobre las islas era "no negociable", aunque también habló de una solución que contemplara la posición de sus habitantes.

No fue una referencia aislada. En distintas oportunidades, Milei volvió sobre la voluntad de los isleños como parte de una eventual solución al conflicto. Una formulación que generó cuestionamientos porque se aleja, al menos discursivamente, de la posición histórica argentina, que rechaza que el principio de autodeterminación pueda aplicarse al caso Malvinas. En la cadena nacional fue por primera vez contundente: señaló que ese principio no aplica y que cualquier referendum de los isleños, como población implantada, es inválido.

Ya en el Gobierno, la cuestión Malvinas tampoco ocupó inicialmente un lugar central en la política exterior libertaria. En febrero de 2024, por ejemplo, el entonces canciller británico (y ex primer ministro) David Cameron visitó las islas y sostuvo que la cuestión de la soberanía no estaba en discusión. La primera respuesta argentina fue moderada. El Gobierno terminaría luego formalizando su protesta, pero el episodio abrió críticas dentro y fuera de Cancillería por la reacción inicial. Hubo otros capítulos. Y también silencios.

Más recientemente, la presencia de un buque británico en aguas argentina, una primicia exclusiva de Ámbito, volvió a generar cuestionamientos sobre la política argentina hacia el Atlántico Sur. El episodio tuvo repercusión en la opinión pública, aunque no provocó una escalada desde la Casa Rosada similar a la que ahora ensaya el Presidente.

Incluso el fútbol ofreció hace pocas semanas una postal útil para observar el contraste. Después de la victoria de la Selección argentina ante Inglaterra en el Mundial, los jugadores desplegaron una bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas". La escena rápidamente excedió lo deportivo. Milei, sin embargo, evitó subirse a esa ola.

"Es un partido de fútbol", planteó entonces el Presidente al ser consultado sobre la reivindicación. También dejó en claro que no le había gustado mezclar ambas cuestiones. El hecho, que podría haber sido anecdótico, sin embargo impregnó la agenda política y el rebrote del clima nacionalista fue determinante, en un efecto dominó, para que en el Congreso cayera en desgracia la Ley de Tierras que suponía eliminar límites de extranjerización de la propiedad.
Trump movió una pieza

El cambio comenzó lejos de Buenos Aires. Donald Trump puso en duda el tradicional alineamiento estadounidense con el Reino Unido en la disputa por las islas y generó una reacción inmediata en Londres. Milei no dejó pasar la oportunidad.

"Pasó algo muy fuerte", celebró esta semana al referirse a las palabras del mandatario estadounidense. El Presidente incluso vinculó el episodio con la estrategia internacional que desplegó desde que llegó al poder y con su decisión de establecer una relación privilegiada con Washington.

Ahí aparece quizás la principal paradoja de esta historia. Milei llega a una reivindicación más enfática de Malvinas no desde el nacionalismo tradicional argentino sino desde su alineamiento con Estados Unidos. Trump abrió una hendija y el Gobierno intenta ensancharla. Así como el Presidente ató parte de la estabilidad financiera preelectoral de 2025 a los EEUU, ahora ocurre un hecho semejante en la reivindicación por las islas: su alineamiento con la administración republicana será, de acá en más, y al menos en el discurso oficialista, el único salvoconducto a una reapertura por la discusión de la soberanía.

La oportunidad llega, además, cuando la administración libertaria comenzó a revisar su estrategia sobre el Atlántico Sur. Como contó Ámbito, Defensa trabaja en un cambio de paradigma que vuelve a colocar en el radar conceptos que habían perdido peso durante las últimas décadas: capacidad de disuasión, control del espacio marítimo, Antártida y presencia argentina en el extremo sur.

No necesariamente todos esos movimientos responden a una misma decisión ni forman parte de un único plan. Pero empiezan a coincidir en el tiempo. Malvinas tiene una particularidad que pocas cuestiones conservan en una Argentina atravesada por la polarización: la reivindicación de la soberanía mantiene un consenso que cruza prácticamente todo el sistema político.

Para Milei, además, ofrece una posibilidad novedosa. El libertario construyó buena parte de su identidad de líder discutiendo algunos de los consensos y símbolos de la política argentina. Cuestionó la idea tradicional del Estado, confrontó con buena parte de la dirigencia política y sindical y hasta revisó públicamente algunas lecturas históricas instaladas durante décadas.

Con Malvinas había mantenido hasta ahora una relación bastante más incómoda. Defendió la soberanía argentina, pero evitó buena parte de su liturgia. Habló de los isleños. Elogió a Thatcher. Y se mostró refractario a mezclar nacionalismo, política y fútbol. Trump parece haberle permitido encontrar otra puerta de entrada.

No hace falta que Milei se convierta en un nacionalista clásico ni que abandone su política de alineamiento con Washington. Puede hacer exactamente lo contrario: utilizar ese vínculo como argumento para sostener que su estrategia internacional consiguió algo que otros gobiernos no lograron. De paso, se apropia de parte de la agenda de su principal rival interna: Victoria Villarruel, quien amaga con presentarse en 2027 como candidata con chances de partir el voto libertario. Eduardo, padre de la vice, participó de la guerra en 1982.

Es temprano para saber cuánto hay de cambio estructural y cuánto de oportunidad política. También para determinar si las palabras de Trump pueden traducirse alguna vez en una modificación concreta de la posición estadounidense sobre Malvinas. O, si, en caso de que el Reino Unido amplíe su presupuesto de Defensa y se involucre de manera más activas en conflictos dispersos que afecten a los socios de la OTAN, Trump volverá a acercar posiciones a su histórico aliado europeo, si apenas fue un breve romance esa sintonía con la posición argentina.

Por lo pronto, Milei parece haber leído el momento.


Fuente: ambito.com

La senadora Belén Montes de Oca destacó en diálogo con NA los anuncios del presidente Javier Milei.

La senadora nacional de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego Belén Montes de Oca destacó los anuncios realizados por el presidente Javier Milei sobre la política vinculada a las Islas Malvinas y sostuvo que representan "un anuncio muy importante" para la provincia, al considerar que consolidan su rol como "el corazón de la defensa del Atlántico Sur".

"Jamás tuvimos un anuncio tan importante de la causa Malvinas", afirmó la legisladora en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, y remarcó especialmente la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia.

Según señaló, esa obra "es importantísima" porque durante mucho tiempo "fue solo un discurso o un dibujo en un presupuesto".

Montes de Oca consideró, además, que la iniciativa fortalece el carácter estratégico de Ushuaia como puerta de entrada al Atlántico Sur y a la Antártida, y aseguró que "Tierra del Fuego es ahora un territorio estratégico".

Para la senadora, las medidas constituyen "un anuncio real de defensa de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas".

"Durante años nos acostumbramos a reclamar solo con palabras. Hoy se avanza con hechos: endurecimiento de medidas contra la explotación ilegal de nuestros recursos, presupuesto para Defensa y una decisión geopolítica clara", expresó.

En ese sentido, concluyó que, a partir de estas decisiones, "Malvinas deja de ser solo una causa de efemérides para ser una verdadera política de Estado".



Fuente: NA

El lunes 7 de septiembre, escuelas públicas y privadas de toda la provincia desarrollarán actividades de prevención y concientización sobre consumos problemáticos. La iniciativa se implementará en todos los niveles y modalidades, desde primer grado hasta quinto año, y surge de la Ley Provincial N° 2525, impulsada por el actual ministro de Infraestructura, Hugo Domínguez, cuando era diputado provincial en 2016, y articulada actualmente con el Ministerio de Educación y el Programa Fortaleza.

La propuesta alcanza a estudiantes y docentes de los distintos niveles y modalidades del sistema educativo, desde primer grado hasta quinto año, y contempla el abordaje de problemáticas como drogadicción, alcoholismo, tabaquismo y ludopatía, entre otras. La jornada está establecida por la Ley Provincial N° 2525, sancionada en 2016 a partir de una iniciativa del entonces diputado provincial y actual ministro de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Hugo Domínguez.

“Llegamos a la conclusión de que la mejor manera de lograr la prevención de las adicciones es trabajando con los mismos chicos, generando conciencia en ellos para que sean promotores, y para eso nos apoyamos en el sistema educativo”, destacó Domínguez.

El ministro consideró que la puesta en marcha simultánea de la iniciativa representa un hecho significativo para la provincia. “Será una jornada histórica para generar el impacto que nos imaginamos cuando propusimos esta ley”, afirmó.

Una ley que ahora se transforma en política pública

Domínguez recordó que, si bien la normativa fue sancionada hace una década, durante gestiones anteriores no recibió el impulso necesario para su implementación. “Insistí muchas veces con este tema en años anteriores, pero no encontré ninguna respuesta. Por eso estoy agradecido con el gobernador Zdero, que puso la problemática de las adicciones en el centro y generó las condiciones para poner en marcha estas jornadas”, sostuvo.

En este marco, destacó además el trabajo articulado con la coordinadora del Programa Fortaleza, Alejandra Castro; la senadora Silvana Schneider, impulsora del programa durante su gestión como vicegobernadora; y la ministra de Educación, Sofía Naidenoff.

La jornada será coordinada por el Ministerio de Educación del Chaco y buscará que cada comunidad educativa genere sus propios espacios de reflexión, participación y debate, adaptando los contenidos a las edades y características de los estudiantes.

El Programa Fortaleza articula la propuesta

Las Jornadas Provinciales sobre Adicciones estarán articuladas con el Programa Fortaleza, una política pública del Gobierno provincial orientada a fortalecer la prevención, el abordaje y la asistencia frente a los consumos problemáticos.

La iniciativa contempla un trabajo sostenido con las comunidades educativas, acercando herramientas y materiales para abordar la problemática desde una mirada integral, que no se limite a identificar factores de riesgo, sino que también permita fortalecer los factores protectores.

La coordinadora del Programa Fortaleza, Alejandra Castro, explicó que el trabajo preparatorio comenzó en junio y que se viene desarrollando junto a estudiantes y docentes.

“Cada primer lunes de septiembre, todos los estudiantes, en todas las escuelas de la provincia, tendrán la consigna de trabajar sobre los consumos problemáticos”, señaló.

Castro explicó que se facilitaron materiales y consignas para las diferentes áreas del sistema educativo, promoviendo que los propios estudiantes tengan un rol activo durante la jornada.

“Bajamos consignas para Biología, Música, Historia y todas las materias, para que no sea solo una jornada para hablar sobre los factores de riesgo, sino también sobre factores protectores, para escucharlos y que sean ellos los protagonistas”, remarcó.

La propuesta contempla además la identificación de referentes juveniles dentro de cada comunidad educativa, quienes tendrán la responsabilidad de acompañar y llevar adelante las actividades previstas.

El Gobierno provincial busca que la prevención de los consumos problemáticos sea abordada desde las aulas de manera transversal y participativa, fortaleciendo el diálogo entre estudiantes, docentes y familias y convirtiendo a las escuelas en espacios fundamentales para la prevención.


Fuente: chacodiapordia.com