Jueves, 30 Abril 2026
giweather joomla module

El argentino se prepara de cara al Road Show de este domingo que será histórico.

A horas de la gran fiesta del argentino Franco Colapinto en Palermo, se presentó en el Obelisco el auto que usará este domingo: es un Lotus E20 de 2012 con motor Renault V8 y con el branding de Alpine. 

La exhibición marcará el regreso de la máxima categoría del automovilismo mundial a la Ciudad después de 14 años y se espera que medio millón de fanáticos se acerquen al histórico evento.

Colapinto se convertirá en el primer argentino en manejar un F1 por el asfalto porteño y hará cuatro salidas al circuito callejero. La primera será a las 12:45, la segunda a las 14:30, otra a las 15:15 y el final, a las 15:55 en un bus descapotable.

“Vamos a vivir una fiesta con Franco en Palermo, una fiesta del deporte y de la Ciudad. Este es un paso más para que el sueño de la Fórmula 1 sea una realidad en la ciudad más linda del mundo”, dijo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el circuito irá desde Avenida Libertador y Sinclair hasta Casares/Ugarteche, y por un tramo de la Avenida Sarmiento, entre Figueroa Alcorta y Libertador, pasando por el Monumento a los Españoles.__IP__

Los vecinos y turistas podrán ingresar desde las 9. Habrá dos grandes escenarios en plaza Seeber y plaza Sicilia con pantallas gigantes, habrá DJs y se presentará desde las 11 la Orquesta Sinfónica de la Ciudad. Tanto en las plazas Sicilia como Seeber no va estar permitido acampar. Y en la zona estará prohibida la venta ambulante.


Fuente: NA

En la semana adquirió USD 745 millones.

El Banco Central (BCRA) compró este viernes USD 80 millones y registró un saldo positivo esta semana de USD 745 millones .

El BCRA acumula en abril compras por USD 2.381 millones, mientras que en lo que va de 2026 el saldo comprador asciende a USD 6.761 millones.

Las reservas internacionales brutas se mantuvieron por encima de los USD 46.000 millones. Con un incremento diario de USD 17 millones, el stock alcanzó los usd 46.184 millones (máximo de más de dos semanas). En la semana avanzaron usd 393 millones.


Fuente: datachaco.com

La recesión, la caída del consumo y la apertura indiscriminada de importaciones, que genera un avance sobre el fast fashion, fueron el terreno fértil para una fuerte crisis en la industria textil e indumentaria. Sin embargo, ya no es solo un dato de producción sino que pasó a convertirse en una postal urbana. Con más de dos años consecutivos de caída de la actividad, el impacto se siente de lleno en el empleo, el cierre de empresas y en los locales comerciales vacíos.

La producción textil cayó 33% interanual en febrero y acumuló un retroceso del 36% frente a 2023, mientras que la confección de prendas registró una baja del 18% respecto de 2025, según informó la fundación ProTejer. La caída del consumo, el avance de importaciones y los costos configuran un combo crítico para el sector.

El freno en la actividad convive con niveles de capacidad ociosa inéditos: 6 de cada 10 máquinas textiles permanecieron paradas, en promedio, durante los años 2024 y 2025, alcanzando incluso 7 de cada 10 máquinas detenidas en los últimos meses, siendo reflejo de un entramado productivo que no logra sostener su funcionamiento.

Menos consumo, más importaciones y pérdida de competitividad

El deterioro responde a múltiples factores. Por un lado, la caída del poder adquisitivo reconfiguró el gasto de los hogares, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a servicios básicos y reducen consumos como la indumentaria.

Por otro, el frente externo presiona con fuerza: las importaciones de ropa crecieron 185% en cantidades durante 2025 y se mantienen en niveles elevados durante 2026, muchas veces a precios considerablemente bajos, producto del fast fashion, un modelo de negocio que produce grandes volúmenes de ropa a bajo costo y baja calidad, replicando tendencias para un consumo desechable.

A esto se suma la apreciación del tipo de cambio y la expansión de compras en el exterior -tanto vía turismo como courier, que en este último caso mostraron un salto del 274% durante el año pasado-, que restan demanda al mercado local. El resultado es un sector que pierde empresas y empleo: se destruyeron más de 20.700 puestos de trabajo registrados entre fines de 2023 y diciembre 2025, mientras que en ese período cerraron más de 650 firmas, un ajuste superior al promedio de la industria. Esto representa una caída de 17% en el empleo y 11% en establecimientos productivos.

Con menos producción, menos empleo y una demanda debilitada, el sector textil empieza a mostrar su ajuste en la calle. Y lo hace en lugares emblemáticos, donde las persianas bajas ya no son la excepción, sino una señal de época.



Fuente: ambito.com

Se confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años. Las energías limpias empiezan a funcionar como un complemento estructural del sistema, especialmente en momentos donde otras fuentes pierden capacidad de generación.

El mercado eléctrico argentino sigue dando señales de transformación estructural, con un crecimiento sostenido de las energías renovables. Los datos de marzo de 2026 confirman que la expansión de fuentes limpias ya no es marginal, sino un componente cada vez más relevante dentro del mix energético.

Durante ese mes, la generación renovable registró un aumento interanual del 5,2%, un dato que cobra mayor relevancia si se lo analiza en un contexto donde otras fuentes, como la nuclear y la hidráulica, mostraron caídas significativas. En ese escenario, las renovables no solo crecieron, sino que cumplieron un rol clave para sostener la oferta total de energía, que avanzó un 2,7% interanual.

 Este desempeño, relevado por la consultora RICSA ALyc, confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: las energías limpias empiezan a funcionar como un complemento estructural del sistema, especialmente en momentos donde otras fuentes pierden capacidad de generación.
Solar y eólica: las protagonistas del cambio

El crecimiento de las renovables tiene dos protagonistas claros: la energía solar y la eólica. En marzo, la generación solar mostró un salto interanual del 42%, alcanzando los 542 GWh y posicionándose como la fuente de mayor expansión dentro del sistema eléctrico.

Este avance no es menor. La energía solar ya representa el 6% del mix total, con una capacidad instalada de 2.574 MW. Más allá del número, lo relevante es la velocidad de crecimiento, que refleja una aceleración en la incorporación de proyectos y una mejora en la eficiencia de esta tecnología.

Por su parte, la energía eólica también consolidó su expansión, con un incremento del 13,2% interanual y una generación de 1.627 GWh. Con 4.559 MW instalados, la eólica aporta el 10% del total y se mantiene como la principal fuente renovable después de la hidráulica.

En conjunto, ambas tecnologías alcanzan el 16% del mix energético, lo que marca un punto de inflexión: las renovables ya no son un complemento marginal, sino un actor relevante dentro del sistema eléctrico argentino.
Un crecimiento que compensa caídas estructurales

El avance de las energías renovables se da en un contexto desafiante para el sistema energético. En marzo, la generación nuclear cayó un 35,5% interanual, mientras que la hidráulica retrocedió un 7,9%.

Frente a ese escenario, el sistema se sostuvo gracias a dos pilares: el aumento de la generación térmica, que creció un 7,2%, y el avance de las renovables. Esta combinación permitió compensar las caídas y evitar un impacto mayor sobre la oferta total de energía.

Sin embargo, el dato deja una lectura más profunda. Mientras las renovables avanzan, la generación térmica sigue siendo el principal recurso de ajuste del sistema, lo que evidencia que la transición energética todavía convive con una fuerte dependencia de los combustibles fósiles.
La transición energética, en marcha pero incompleta

El crecimiento de las renovables muestra que la transición energética en Argentina está en marcha, pero también deja en claro sus límites. A pesar del avance de la solar y la eólica, el sistema sigue dependiendo en gran medida de fuentes tradicionales para garantizar estabilidad y cobertura.

En marzo, la demanda total alcanzó los 11.936 GWh, con un crecimiento moderado del 2,4% interanual, lo que indica que el aumento de la generación renovable se da en paralelo a una demanda relativamente estable.

Esto implica que el desafío no es solo aumentar la capacidad instalada, sino también mejorar la integración de las renovables al sistema, optimizando su participación sin comprometer la seguridad energética.
Un rol clave en el futuro del sistema eléctrico

El avance de las energías renovables no solo tiene impacto en la matriz energética, sino también en la estructura de costos y en la sostenibilidad del sistema a largo plazo. En un contexto de volatilidad internacional en los precios de la energía, contar con fuentes locales y limpias se vuelve un activo estratégico.

Además, el crecimiento de estas tecnologías permite reducir la dependencia de combustibles importados y mitigar el impacto de factores externos sobre el costo de la energía.

Sin embargo, el informe también deja en evidencia que el proceso de transformación requiere tiempo. La expansión de las renovables, aunque sostenida, todavía no alcanza para reemplazar el peso de las fuentes tradicionales, especialmente en momentos de alta demanda o baja generación hidráulica.
Una tendencia que llegó para quedarse

Los datos de marzo confirman que las energías renovables están ganando terreno de manera sostenida en la Argentina. El fuerte crecimiento de la solar y la consolidación de la eólica muestran que el cambio en la matriz energética ya está en marcha.

El desafío hacia adelante será sostener ese ritmo de expansión, mejorar la infraestructura y avanzar en una integración más eficiente al sistema eléctrico. Porque, si bien las renovables ya son una pieza clave, todavía tienen margen para crecer y convertirse en el eje central del modelo energético argentino.

En ese camino, su evolución no solo definirá la estructura del sistema eléctrico, sino también la competitividad y la sustentabilidad de la economía en los próximos años.


Fuente: ambito.com