Jueves, 30 Abril 2026
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El máximo tribunal de la República Argentina con la mayoría formada por los votos de Ricardo Lorenzetti, Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Elena Highton resolvió abrir el per saltum presentado por los magistrados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli para no ser removidos de los cargos que ocupan en la Justicia Federal Penal, donde se tramitan las causas de corrupción que investigan la gestión kirchnerista.

Los cuatro integrantes de la mayoría de la Corte Suprema firmaron el mismo voto y el presidente del tribunal Carlos Rosenkrantz firmó el suyo dando lugar también a la apertura del recurso excepcional.

De esta forma quedó en suspenso el trámite. En la misma resolución se le comunicó al Consejo de la Magistratura que, hasta que se pronuncie la Corte sobre el fondo de la cuestión, debe abstenerse de llevar adelante cambios y/o designaciones de magistrados; y al mismo tiempo le dio 48 horas para enviar el expediente completo.

De esta manera, la Corte se expidió sobre la admisión del recurso, pero no sobre el fondo, porque la sentencia debe dictarse después de que conteste el Consejo de la Magistratura. Es probable que, como el máximo tribunal acortó los plazos y decretó días y horas inhábiles, la decisión sobre el fondo sea muy rápida.

Mientras tanto, los jueces permanecerán de licencia porque así lo solicitaron.

La mayoría estable en la Corte Suprema se mantiene y los magistrados que la firmaron redactaron un voto conjunto con el objetivo de evidenciar que se mantiene en el Tribunal dicha mayoría, como ocurrió en los últimos 15 años. Asimismo, esa mayoría se basó siempre en precedentes, que en esta oportunidad también se citaron, con la finalidad de dar previsibilidad en la interpretación para que las reglas sean claras.

Los antecedentes del caso

Los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli interpusieron un recurso de per saltum contra la sentencia de primera instancia que les rechazó el amparo deducido contra el Consejo de la Magistratura y solicitaron a la Corte Suprema que se declare sobre “sus traslados son definitivos”.

El recurso significa que se interpone contra la sentencia de primera instancia y se salta la Cámara para ir directamente a la Corte Suprema. Por esta razón es una vía excepcionalísima y fue admitido una única vez por la Corte Suprema desde que la ley fue sancionada.

En el único per saltum que admitió la Corte, hubo una sentencia de primera instancia que declaró la inconstitucionalidad de la reforma judicial y el Estado Nacional planteó el tema en el máximo tribunal, sin deducir recurso de apelación; saltó la instancia

Los jueces no saltaron la instancia, de ese modo, lo que dificultó seriamente la resolución de la medida. La sentencia de primera instancia se dictó el 21 de agosto pasado y el 25 de agosto, los actores plantearon dos recursos: el per saltum ante la Corte Suprema y el recurso de apelación ante la Cámara Contencioso administrativo.

Esta decisión planteó un obstáculo: porque la ley establece que el per saltum debe ser "el único remedio eficaz para la protección del derecho federal comprometido. En el momento en que el recurso fue interpuesto, podría haber sido rechazado, porque había otro recurso, el de apelación, y entonces el per saltum no era la única vía.

Por esa razón se decidió esperar en resguardo de los derechos de los magistrados. En este momento, al no haber sentencia de la Cámara y dado el avance que se produjo en la situación, se corre el riesgo de que el derecho a una sentencia se torne ilusorio. Si se espera el dictado de la sentencia de la Cámara, más el recurso extraordinario, puede pasar mucho tiempo.

El requisito, que no se cumplía al momento de la interposición del recurso, y que podría haber motivado su rechazo, se cumple ahora, porque podría volverse abstracta cualquier decisión que se adopte luego de que esté en condiciones de ser resuelto el recurso extraordinario. Lo que la Corte hace es reconocer el derecho a una sentencia que pueda cumplirse de modo efectivo.

La ley requiere que exista gravedad institucional, en el sentido de que exceda el mero interés de las partes. Para la Corte eso sucede en este caso, porque más allá del interés de los dos jueces, se debe definir cuál es el alcance de los traslados de jueces federales, de importancia para todo el sistema judicial.

En el fondo, tratan de analizar los procedimientos constitucionales que regulan la integración de los tribunales y las disposiciones que rigen esos procedimientos para contar con una magistratura independiente.

 

Fuente: infobae.com

El juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena ordenó un allanamiento en la casa de Darío Nieto, secretario privado de Mauricio Macri, en el marco de la causa por el espionaje ilegal a políticos, periodistas, jueces, gremialistas y presos, confirmaron a Infobae fuentes judiciales. Hasta ahora el nombre de Nieto no había trascendido en el marco de esta investigación, que permanece bajo secreto de sumario.
 
Sí fue mencionada la ex directora de Documentación Presidencial, Susana Martinengo, quien presuntamente recibía informes de los seguimientos y se los entregaba a Nieto. Martinengo apareció en la causa luego de que la querella de Cristina Kirchner aportara registros públicos de la Casa Rosada que comprobarían que recibió a agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en su oficina. Pero ese no sería el único indicio del juez para disponer esta avanzada sobre el ex secretario de Macri, indicaron a Infobae las fuentes consultadas.
 
Villena investiga una organización integrada por miembros de distintas agencias de seguridad –la AFI, Policía de la Ciudad de Buenos Aires y el Servicio Penitenciario Federal– que junto a abogados y funcionarios de otros poderes del Estado llevaron adelante distintas actividades en violación a la Ley 25.520. Una parte de esa asociación ilícita se dedicaba al espionaje a representantes políticos o periodistas. Otra parte del expediente apunta a saber cómo se habría monitoreado a detenidos ligados al kirchnerismo.
 
Mientras desfilaban víctimas del espionaje por el juzgado, personal de la Policía Federal se presentó en un edificio de la calle Guatemala al 4700, en el barrio de Palermo. Allí vive con su familia Darío Nieto, ex secretario privado administrativo de la Coordinación General de Asuntos Presidenciales, durante el gobierno de Macri.
 
Tras un paso como asesor ad honorem junto al legislador porteño Jorge Sanmartino, del grupo Recrear de Ricardo López Murphy, Nieto se metió en la juventud PRO: pasó por el Consejo de los Derechos del Niño, y de ahí al despacho del legislador porteño Francisco Quintana. Trabajó con Marcos Peña en la campaña y después se convirtió en el secretario privado de Macri.

Los vecinos señalaron que cuando hoy llegó la policía a su casa, hubo un pequeño altercado: trascendió que, al verse sorprendido, Nieto se metió en su auto en vez de habilitar el camino para que entraran al domicilio. Eso derivó en que corrieran los rumores de una detención, que no se concretó. En unos minutos, Nieto bajó del auto y franqueó el acceso a la vivienda, donde el personal policial se encontraba revisando y secuestrando el material buscado, informaron a Infobae las fuentes consultadas.
 
La orden era secuestrar “agendas telefónicas, computadoras, celulares, pendrives y notebooks, junto con documentación o anotadores que pudieran ser de interés para esta causa. Se trata de la misma orden que se dio para todos los involucrados a la hora de proceder a la búsqueda de información. Por el momento esta causa no tiene a ninguna persona detenida.
 

Fuente: infobae.com

La fiscal que investiga el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell imputará a los ocho rugbiers detenidos por el hecho como coautores del asesinato y ampliará el próximo miércoles la indagatoria de todos ellos, a quienes acusará por el doble agravante del concurso premeditado de dos o más personas y de la alevosía, como así también de las lesiones que les provocaron a los amigos de la víctima, quienes también fueron atacados a golpes, informaron fuentes judiciales.

 

 

Fuente: Télam

El juez de Garantías David Mancinelli dictó la prisión preventiva para los ocho rugbiers imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido hace casi un mes en la ciudad de Villa Gesell. Ayer hubo una audiencia clave en la que los acusados dijeron ser inocentes y aseguraron tener "miedo" a la cárcel.

Mancinelli consideró que el crimen fue cometido con "premeditación y alevosía" aunque "no pudo probarse el placer", informaron fuentes judiciales.

De todas maneras, la calificación por homicidio agravado enfrenta a los rugbiers a una eventual condena a prisión perpetua en caso de ser hallados culpables en un juicio.

Se trata de Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19), acusados de ser "coautores" del crimen; y Blas Cinalli (18), Luciano (18) y Lucas Pertossi (20), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), y Ayrton Viollaz (20), considerados por la fiscal como "participes necesarios".

Sólo uno de los acusados por el crimen Villa Gesell, Cinalli, hizo ayer uso de la palabra cuando el juez se los ofreció y esa oportunidad dijo: "Ninguno de nosotros quería que pase lo que pasó".

La fiscal de Villa Gesell, Verónica Zamboni, acusó a los rugbiers de asesinar a golpes y patadas a Báez Sosa la madrugada del 18 de enero último en la puerta del boliche Le Brique. Allí, previamente, habían tenido un altercado que motivó sus expulsiones del local.

Para Zamboni, se trata de un "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas". El juez, en tanto, sumó el agravante de la "alevosía".
La defensa apelará el fallo y pedirá el arresto domiciliario

En tanto, la defensa de los rugbiers, a cargo del abogado Hugo Tomei, pidió que en caso de confirmarse la prisión preventiva para todos o algunos de ellos, puedan cumplirla de manera morigerada, bajo arresto domiciliario, con monitoreo electrónico.

Uno de los argumentos de la defensa fue que estarían más seguros en sus casas que en un penal por la "presión mediática" que hay sobre el caso.

Los abogados que representan a los padres de Báez Sosa, también manifestaron su disconformidad con la libertad que la fiscal les otorgó el lunes por falta de pruebas a Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (20). De esta manera pidieron que vuelvan a prisión. Además, para Fernando Burlando y Fabián Améndola, los diez acusados tuvieron una "coautoría funcional" en el hecho.


Fuente: datachaco.com