Viernes, 01 Mayo 2026
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"Seremos inflexibles, radicales", afirmó Diosdado Cabello, número dos del chavismo, y llamó a los simpatizantes del mandatario venezolano a acudir al Palacio de Miraflores

 

Militares venezolanos liberaron al opositor Leopoldo López, que se encontraba con arresto domiciliario, según confirmaron fuentes del equipo de Juan Guaidó.

 

"He sido liberado por militares a la orden de la Constitución y del presidente Guaidó", declaró López. "Ha iniciado la fase definitiva para el cese de la usurpación. Todos a movilizarnos. Es hora de conquistar", ha dicho el opositor. En el alzamiento en la base militar de La Carlota (Caracas) participan oficiales de Aviación, guardias nacionales y una parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Policía, confirmaron a EL MUNDO fuentes del equipo de Guaidó.

 

"Seremos inflexibles, radicales", respondió Diosdado Cabello, número dos del chavismo, que ha defendido que hay un "sólo comandante en jefe, Nicolás Maduro" y ha llamado a los simpatizantes del mandatario venezolano a acudir al Palacio de Miraflores. El régimen asegura estar "desactivando" un golpe de Estado. "Informamos al pueblo de Venezuela que en estos momentos estamos enfrentando y desactivando a un reducido grupo de efectivos militares traidores que se posicionaron en el Distribuidor Altamira para promover un Golpe de Estado", dijo Jorge Rodrígez, ministro de Comunicación.

 

PRIMEROS ENFRENTAMIENTOS

 

Los primeros enfrentamientos se suceden ya en Caracas, con fuerzas leales a Maduro lanzando gases lacrimógenos a los rebeldes del Parlamento. Ciudadanos de Caracas están llegando mientras tanto a las inmediaciones de la base de La Carlota, al este de la ciudad, donde está Guaidó.

 

Guaidó ha publicado un vídeo en sus redes sociales, acompañado por un grupo de militares y de López, en el que hace un llamamiento al pueblo y a las fuerzas armadas a levantarse contra el "usurpador", en referencia a Maduro. "Nuestra lucha ha estado siempre enmarcada en la Constitución, en la lucha no violenta. Siempre lo dijimos, cuando el pueblo esté en las calles, asumiríamos las competencias. El 1 de mayo empezó hoy, el cese definitivo de la usurpación, empezó hoy, contamos con el pueblo de Venezuela, las fuerzas armadas están del lado del pueblo, del lado de la Constitución. Hoy valientes soldados, valientes patriotas y valientes hombres apegados a la Constitución han acudido a nuestro llamado", asegura Guaidó frente a la cámara.

 

"Convoco a todos los soldados y a toda la familia militar, en el marco de la Constitución, a acompañarnos en esta gesta. El llamado es en este momento, en la sede militar de La Carlota a acompañar este proceso del cese definitivo de la usurpación. Hoy es un encuentro de todos los venezolanos. Estén muy atentos a los llamados, ya son muchos los militares que se suman. Nuestra familia militar que de una vez dio el paso. El momento es ahora, no sólo de la calma y la cordura, sino del coraje y la cordura"

 

En su cuenta de Twitter Guaidó lanzó un llamamiento más específico al pueblo: "Pueblo de Venezuela, inició el fin de la usurpación. En este momento me encuentro con las principales unidades militares de nuestra Fuerza Armada dando inicio a la fase final de la Operación Libertad".

 

Leopoldo López, liberado como un "indulto" de Guaidó, según ha explicado su padre en declaraciones a la agencia Efe, cumplía una pena de casi 13 años de prisión en régimen de arresto domiciliario, como consecuencia de "un movimiento militar y civil". El líder de Voluntad Popular, López se entregó a las autoridades venezolanas el 18 de febrero de 2014, después de que un tribunal de Caracas ordenara detenerlo por instigar a la violencia como uno de los convocantes de una manifestación que terminó con tres muertos y decenas de heridos seis días antes.

 

Ingresó en la prisión militar de Ramo Verde, acusado de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio. Acabó condenado en septiembre de 2015 a casi 14 años de prisión, que cumple actualmente en arresto domiciliario

 

 

Fuente: El Mundo.

El Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sánchez ganó hoy las elecciones generales de España con 29% de los votos, pero necesitará tejer alianzas para gobernar, mientras la irrupción de los ultraderechistas de Vox no alcanza para que la coalición de derecha le dispute el poder ante el desplome del conservador Partido Popular (PP). 

 

El presidente saliente es el claro vencedor de los comicios en los que el PSOE, con 122 diputados, casi dobla en número los escaños del PP, que con 16,7% de los votos obtenía 65 bancas, un retroceso histórico respecto a los 137 diputados que tenía el partido liderado por Pablo Casado.

 

Los liberales de Ciudadanos se situaron en el tercer lugar con 15% de los votos y 57 escaños, seguidos por Unidas Podemos, con 14 % de los votos y 42 diputados. 

En quito lugar irrumpía Vox, que con 10% de los votos y 24 diputados se convierte en el primer partido de ultraderecha en acceder en el Congreso de los Diputados español en casi 40 años. 

 

Con estos resultados, el PSOE deberá llegar a acuerdos con los izquierdistas de Podemos y otros partidos minoritarios para gobernar. Aún está en el aire si tendrán que pactar con los independentista catalanes, que obtienen 15 escaños. 

 

Por su parte, el frente de derecha formado por el PP, Ciudadanos y Vox sumó 148 diputados, con lo que se quedó lejos de alcanzar la mayoría absoluta situada en los 176 bancas. Los progresistas, PSOE y Unidos Podemos, los superan con 165 escaños. 

 

Los españoles votaron con una participación casi récord en las elecciones más disputadas y polarizadas del país, convulsionado en los últimos años por el conflicto secesionista de Cataluña.

 

Por su parte, en Argentina, el país extranjero con más españoles con cerca de 450 mil, solo fueron cerca de diez mil los inscriptos para votar, según informaron desde el Consulado de Buenos Aires. 

 

Fuente: Infobae

 


Los españoles acuden mañana a una cita decisiva con las urnas para decidir entre un gobierno progresista encabezado por el socialista Pedro Sánchez o un giro radical hacia la derecha, que amenaza con recuperar el poder de la mano del partido ultraderechista Vox.
 
La incertidumbre en torno al alcance del voto oculto a Vox, partido que emerge con fuerza al calor del conflicto secesionista de Cataluña y en sintonía con los movimientos de extrema derecha que recorren Europa, hace que los resultados sean más impredecibles que nunca.
 
Los sondeos internos de los partidos (está prohibido publicar encuestas desde la semana pasada), las advertencias de la prensa internacional, así como la muestra de fuerza -y exaltación nacionalista- del partido de Santiago Abascal, hacen temer que la derecha pueda sumar mayoría.
 
El presidente saliente, Pedro Sánchez, es el favorito a ganar pero tendría que formar un gobierno de coalición o buscar apoyos externos para su investidura, ya que su Partido Socialista (PSOE) se quedaría lejos del umbral de 175 escaños que marca la mayoría absoluta en un Congreso con 350 sillas.
 
Para mantenerse en el poder, Sánchez dijo que está dispuesto a "colaborar" con los progresistas de Unidas Podemos, que lidera Pablo Iglesias, aunque no sería suficiente y también tendría que recabar el apoyo de los secesionistas catalanes y nacionalistas vascos.
 
Es por eso que el candidato del PSOE cerró su campaña pidiendo una "mayoría clara" para "frenar a la derecha y los ultras" y "no tener que depender de los independentistas", debido a que, de lo contrario, la situación puede derivar en un bloqueo y la repetición de las elecciones.
 
En videoconferencia desde una cárcel de Madrid, donde espera la resolución el juicio por el fallido proceso de secesión de 2017, el líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, dijo en el cierre de la campana que el PSOE "no es de fiar".
 
El mensaje iba dirigido a los suyos ya que días atrás también sostuvo que su partido no facilitaría "ni por acción ni por omisión", un gobierno de extrema derecha en España”.
 
La otra opción posible es que el bloque de la derecha formado por el conservador Partido Popular (PP), el liberal Ciudadanos y Vox alcance la mayoría absoluta.
 
Si bien las últimas encuestas publicadas habían alejado esa posibilidad, la diputa agresiva de todos los partidos por el voto de los indecisos, que se sitúa en el 40%, reavivó la esperanza de la derecha.
 
El líder del PP, Pablo Casado, encabeza el bloque de la derecha, pero ha visto cómo su hegemonía se veía amenazada tanto por el centro (Ciudadanos) como por la extrema derecha.
 
En un intento por no perder ese liderazgo, Casado abrió la puerta de un futuro gobierno de coalición a Vox en una jugada electoralista que le puede costar caro.
 
El partido ultra de Santiago Abascal fue la revelación en las elecciones regionales de Andalucía de diciembre al obtener 12 diputados, que fueron la llave para que el PP y Ciudadanos formaran un gobierno de coalición que relevó a los socialistas en el poder después de 36 años.
 
Sin embargo, la extrema derecha no entró en el Ejecutivo regional, algo que ahora Casado ofrece perdiendo de vista al electorado de centro derecha, que es donde se concentran los indecisos según los expertos.
 
Con este dato en mente, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, nunca mencionó a Vox y, por el contrario, se centró en la caza del votante socialista que se opone a que Sánchez haga gestos a favor de los independentistas.
 
Los socialistas y Ciudadanos podrían sumar mayoría para formar una coalición bipartidista, pero sus diferencias respecto a la crisis catalana hacen que sea prácticamente imposible que lleguen a un acuerdo.
 
Sanchez dijo esta semana que no tiene en mente pactar con Ciudadanos, después de que Rivera insistió públicamente en que nunca pactaría con él, tras acusarlo de ser cómplice de los que "quieren liquidar España".
 
El líder socialista, en cambio, sostuvo que no tendrá ningún problema de acordar con Unidas Podemos, al tiempo que Iglesias advertía que su partido es la única garantía de un gobierno progresista y de que Sánchez no termine cediendo a los mercados que presionarán para que pacte con Rivera.
 
La primera palabra -antes de las negociaciones -la tendrán los 36 millones de ciudadanos llamados a votar en medio de una agitación nacionalista que no tiene precedentes en la historia reciente del país.

Fuente: Télam

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó hoy que cuarenta y cinco niños murieron en los atentados registrados el domingo en Sri Lanka en iglesias y hoteles, cuya cifra total de muertos ascendió a 310 y cuya autoría asumió hoy el grupo islamista radical Estado Islámico (EI).
 
Un número similar de menores resultaron con heridas graves, informó en Ginebra el portavoz del organismo, Christophe Boulierac.
 
De los niños fallecidos, 27 se encontraban en la iglesia Katuwapitya en Negombo, a unos pocos kilómetros al norte de la capital Colombo, donde 10 niños fueron heridos.
 
En otra iglesia, en la localidad de Batticaloa, murieron otros trece niños, de los cuales el más pequeño tenía apenas 18 meses, explicó Boulierac.
 
Quince niños que se encontraban en ese mismo recinto religioso reciben ahora tratamiento en diversos hospitales, mientras que otros veinte fueron internados en el hospital central de Colombo, cuatro de ellos en el área de cuidados intensivos.
 
Unicef fue informada también de que otros cinco niños extranjeros perecieron, señaló Boulierac.
 
A esto se suma una cantidad todavía por determinar de niños que perdieron a uno o a sus dos padres.
 
Unicef está apoyando y financiando a las instituciones a cargo de la búsqueda de parientes cercanos o, en caso de que éstos no aparezcan, de estructuras de cuidado que puedan recibirlos.
 
"Condenamos esta violencia en los términos más duros posibles. Ningún niño debe experimentar una situación tan dolorosa ni debe haber padres que pierden a sus hijos en tan horribles circunstancias", declaró el vocero del organismo.
 
Fuente: Télam