Jueves, 14 Mayo 2026
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La llamada del mandatario estadounidense se produjo luego de que la nave completara la órbita tripulada por el lado oculto de la Luna, lo que refuerza la posición global de su país en la exploración espacial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una comunicación telefónica con los miembros de la misión Artemis II, luego de que la nave orbitara el lado oculto de la Luna y fotografiara áreas nunca antes vistas por el ser humano. 

Durante el diálogo, Trump subrayó que este logro no solo representa un hito en la conquista espacial, sino que también consolida a su país como referente internacional en la carrera por regresar y establecer presencia permanente en la superficie lunar. El contacto se produjo mientras la tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, se encuentra todavía en el espacio, a cinco días del regreso programado a la Tierra.

En referencia al valor simbólico de la hazaña, Trump destacó que es “la primera misión tripulada en 50 años” que repite la proeza de orbitar la Luna. Remarcó: “Hoy han hecho historia y hacen que América esté orgullosa. No hay nada como lo que están haciendo al orbitar la Luna por primera vez en 50 años. Los humanos nunca han visto algo parecido a lo que están haciendo en una nave espacial tripulada”, dijo el mandatario.

La comunicación se realizó poco después de que la tripulación de Artemis II fotografiara “paisajes orientales que ningún humano ha visto antes”, según describió Wiseman. El sobrevuelo permitió observar desde el espacio el lado oscuro de la Luna, una zona que hasta ahora solo había sido estudiada mediante instrumentos y sondas no tripuladas, lo que constituye un avance científico y tecnológico relevante en la historia moderna de la NASA y sus colaboradores internacionales. 

Ante la consulta directa del presidente sobre sus vivencias, Wiseman relató: “Vimos paisajes orientales que ningún humano ha visto antes y eso fue increíble. Salimos de un eclipse y pudimos ver la corona del Sol junto a la alineación de los planetas. Estamos emocionados”.

Al preguntársele por la experiencia de estar incomunicados, Victor Glover respondió a Trump: “Estaba grabando observaciones científicas y estábamos ocupados. Debo decir que fue bastante agradable”.

La cita da cuenta de la intensidad operativa y la concentración que mantiene la tripulación durante las fases críticas de la misión. Christina Koch, la otra astronauta estadounidense a bordo, subrayó también el carácter inspirador del momento: “Uno de los mayores momentos destacados fue regresar desde la cara oculta de la Luna y tener los primeros vistazos del planeta Tierra nuevamente después de estar sin comunicación durante unos 45 minutos. Realmente te recuerda qué lugar tan especial tenemos y lo importante que es para nuestra nación trabajar para liderar y no seguir en la exploración del espacio profundo”.

El presidente Trump aprovechó la conversación para felicitar especialmente a la NASA y afirmar: “Todos ustedes hicieron posible este día y han inspirado al mundo. Todos los están mirando. Luego finalmente haremos el viaje a Marte y eso será muy emocionante”. Añadió que la misión actual busca “allanar el camino para el regreso de Estados Unidos a la superficie lunar”, objetivo que incluye plantar nuevamente la bandera nacional y “establecer presencia permanente en la Luna”, con miras a avanzar hacia Marte.

La tripulación de Artemis II está integrada por Reid Wiseman como comandante, Victor Glover y Christina Koch por la NASA, y Jeremy Hansen por la Agencia Espacial Canadiense. El diálogo incluyó un mensaje diplomático transmitido por Hansen: “En nombre de Canadá, el liderazgo espacial del que usted habló por parte de Estados Unidos realmente es extraordinario. Una nación que lidera así y establece grandes metas para la humanidad arrastra a otros países con ella. Sé que esa es una decisión muy intencional, una decisión de liderar con el ejemplo y de permitir que otros países como Canadá compartan nuestros dones y le ayuden a alcanzar estos objetivos mutuamente beneficiosos, como establecer una presencia en la Luna y, eventualmente, ir a Marte. Los canadienses están muy orgullosos de formar parte de este programa”.

Trump correspondió destacando su aprecio por la colaboración, mencionando a figuras canadienses relevantes y subrayando el orgullo compartido por la participación de Hansen en el equipo de Artemis II. El mandatario expresó: “Son muy valientes. Tienen mucho valor al hacer lo que están haciendo, mucha valentía y mucho, mucho genio”.

Una tripulación internacional:

Entre los momentos más sobresalientes del sobrevuelo lunar, el comandante de la nave, Reid Wiseman, destacó la observación de un fenómeno espacial inédito: “La sorpresa del día: acabábamos de salir de un eclipse. Podíamos ver la corona del Sol, y luego podíamos ver cómo la alineación de planetas se formaba junto con Marte. Y todos comentamos lo emocionados que estamos de ver a esta nación y a este planeta convertirse en una especie de dos planetas”.

Sobre la relevancia y el sentido del trabajo en equipo, tanto Glover como Koch insistieron en el valor del esfuerzo conjunto. Para Glover, “es realmente especial para nosotros, pero es realmente especial para el equipo en tierra. Todo un equipo de personas en todo el mundo logró esto... es la emoción y el honor de toda una vida haber estado en este viaje. Este viaje de tres años ha sido increíble, y fue hecho por personas, hecho posible por el pueblo estadounidense y el pueblo canadiense. Y estamos muy agradecidos con todos ustedes”.

Este bloque central responde a la pregunta: quién protagonizó el acontecimiento, qué ocurrió y cuál es su significado contemporáneo. La misión Artemis II es la primera en más de cincuenta años en sobrevolar el lado oscuro de la Luna con una tripulación internacional, integrada por astronautas de Estados Unidos y Canadá. El hito se concretó mediante un sobrevuelo que permitió obtener imágenes nunca antes capturadas por seres humanos.

La relevancia científica radica en la posibilidad de planificar el retorno permanente a la Luna y, consecutivamente, abrir el camino hacia la exploración tripulada de Marte. Esta cooperación, según manifestaron sus participantes y el presidente Trump, es resultado de un esfuerzo colectivo y de una visión estratégica para el liderazgo en exploración espacial.

El presidente Trump anunció un recibimiento y reconocimiento oficial en la Casa Blanca

Durante la conversación, Trump realizó una invitación formal a la tripulación para que visiten la Oficina Oval en la Casa Blanca tras completar el regreso. El presidente indicó que el administrador de la NASA, Jared Isaacman, será el encargado de llevar a los astronautas una vez que aterricen: “Les pediré su autógrafo. Porque realmente no pido autógrafos a menudo, pero ustedes se lo merecen. De verdad son algo excepcional. Todo el mundo está hablando de esto, y espero con ansias tenerlos en la Oficina Oval en la Casa Blanca, y celebraremos sus increíbles logros y pruebas. Esto es grande. Esto es realmente grande. Todo el mundo está hablando de ello”.

Añadió sobre el ritmo presidencial y la importancia asignada al evento: “He estado bastante ocupado también, como saben, pero absolutamente encontraré el tiempo, y nos reuniremos, y voy a darles un gran saludo en nombre del pueblo estadounidense”.

El diálogo entre Trump y los astronautas fue moderado desde el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, por el administrador Jared Isaacman. Trump insistió en la trascendencia del momento: “Hoy han hecho historia y han hecho que todo Estados Unidos se sienta realmente orgulloso, increíblemente orgulloso. Hay muchas cosas de las que estar orgullosos últimamente, pero esto es, no hay nada como lo que están haciendo al orbitar alrededor de la Luna por primera vez en más de medio siglo y romper el récord histórico de la mayor distancia del planeta Tierra”.

La misión Artemis II se inscribe como un avance decisivo en la nueva estrategia de la NASA, cuya meta declarada es la presencia humana sostenida en la Luna y el avance hacia la exploración tripulada de Marte. El programa destaca por su enfoque internacional, que reúne a astronautas estadounidenses y canadienses y apunta a integrar en el futuro a más socios estratégicos. Las imágenes y mediciones obtenidas por la tripulación servirán para planificar las siguientes etapas, incluyendo el descenso tripulado sobre la superficie lunar y la construcción de infraestructura para exploraciones prolongadas.



Fuente: infobae.com



El presidente de Estados Unidos aseguró este martes que su país dejará en dos o tres semanas sus responsabilidades directas en la zona y presionó a otras naciones para que asuman el control de la vía clave del petróleo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que su país planea retirarse de Irán en dos o tres semanas y dejará de lado las responsabilidades directas sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo.

“Lo que pasa en el estrecho no será asunto nuestro (…) podrán abastecerse y arreglárselas por su cuenta”, afirmó Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, al sugerir que países como China, Francia y otras naciones interesadas en la región deberán asumir esa responsabilidad.

Las declaraciones surgieron luego de que el mandatario asegurara que considera cumplida su misión en Oriente Medio y que analiza una retirada en las próximas dos o tres semanas.

Además, recordó que ayer pidió a los países que se negaron a participar de la ofensiva militar contra Irán que actúen con “coraje” y “tomen” el estrecho. “Lo más complicado ya está hecho. Vayan por su petróleo”, escribió en Truth Social.

En las últimas semanas, Trump modificó en varias oportunidades su postura respecto al estrecho.

En un primer momento impulsó la conformación de una misión internacional, pero ante la falta de apoyo de sus socios, relativizó la necesidad de una intervención directa e incluso descartó depender de la OTAN.

Sin embargo, el mandatario continuó lanzando advertencias hacia Irán por mantener bloqueada una de las principales arterias del comercio energético mundial.
La situación en el estrecho de Ormuz

En ese contexto, Irán cerró la ruta con ataques a petroleros y solo permitió el paso de algunos buques cisterna cerca de sus costas, en una maniobra de presión económica global en medio del conflicto.

Mientras tanto, un petrolero kuwaití fue impactado por un proyectil lanzado desde Irán durante la madrugada del martes mientras se encontraba en el puerto de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, según informó la Corporación Petrolera de Kuwait.

Trump también afirmó que ayer golpearon una importante base militar con misiles y sostuvo que los daños causados sobre Teherán le demandarán al Estado Islámico entre 15 y 20 años de recuperación.

Consultado sobre eventuales conversaciones con Irán, el presidente sostuvo que todavía podría alcanzarse un acuerdo antes de la retirada, aunque relativizó esa posibilidad al señalar que “ya no importa” porque, según dijo, las capacidades militares iraníes ya fueron debilitadas.


Fuente: ambito.com

El conflicto en Medio Oriente sigue en escalada con nuevos ataques, tensiones en Ormuz y repercusiones globales. Seguí minuto a minuto las últimas novedades.

La guerra entra ya en el inicio de su cuarta semana y su impacto en el comercio mundial - sobre todo en la industria petrolera - comienza a generar las primeras reacciones efectivas de diversos actores del conflicto. En paralelo, los ataques cada vez más se concentran en sectores civiles, en particular en plantas de energía, gasíferas e incluso cerca de plantas nucleares, lo que genera el temor mundial por un accidente que afecta a miles de personas.

Este sábado, más de 20 países se pronunciaron a favor de sumar sus esfuerzos para garantizar el paso seguro en el estrecho de Ormuz, el principal canal de transporte marítimo de crudo.

La medida responde a una condena contundente a las acciones de Irán, tras limitar la navegación en esta ruta clave para el suministro de energía a escala global desde que inició el conflicto el 28 de febrero.

Irán no afloja sus ataques a las embarcaciones. En respuesta, Trump envió un ultimátum al país persa: destruirá sus instalaciones eléctricas si no abre el estrecho de Ormuz en 48 horas.


Fuente: ambito.com

En medio de una de las mayores tensiones recientes en Medio Oriente, Donald Trump decidió poner en pausa una ofensiva que parecía inminente. El presidente de Estados Unidos ordenó suspender por unos 5 días los ataques previstos contra instalaciones energéticas de Irán, en un giro marcado por el inicio de conversaciones entre ambos países.

Tras días de amenazas, Estados Unidos cambia de postura y pausa una ofensiva clave mientras avanzan contactos con Teherán.
La decisión llega después de jornadas cargadas de advertencias cruzadas. Washington había amenazado con bombardear centrales eléctricas iraníes si no se garantizaba la libre circulación en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo.

Sin embargo, en las últimas horas el tono cambió. Trump aseguró que los contactos con Teherán fueron “positivos y productivos”, lo que motivó la orden de frenar temporalmente las operaciones militares.

El paréntesis, en principio de pocos días, está atado directamente a cómo evolucionen esas negociaciones. Si no hay avances, la amenaza de ataque sigue sobre la mesa.

La tensión no es menor. Irán había advertido que cualquier ofensiva contra su infraestructura energética tendría respuesta directa sobre instalaciones de toda la región, lo que podría impactar en el suministro global de crudo.

El trasfondo es el control del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. El bloqueo o la inestabilidad en ese punto no solo afecta a los países involucrados, sino que repercute de inmediato en los precios internacionales de la energía.



Fuente: Mendoza Post