Miércoles, 09 Septiembre 2026
giweather joomla module

Especialistas advirtieron este miércoles que "no hay ninguna razón" para que no ocurra en la Argentina una segunda ola de coronavirus como sucedió en Europa y recomendaron continuar con las medidas de prevención porque la situación sanitaria se "podría complicar en mayo y junio".

"No hay ninguna razón para pensar que el modelo de lo que comenzó como segunda ola en Europa a partir de la finalización del verano europeo y que hoy se sostiene en algunos países como Francia e Italia no pase en Argentina", afirmó Tommás Orduna, miembro del Comité de Expertos que asesora al presidente Alberto Fernández.

En diálogo con El Destape Radio, el infectólogo del Hospital Muñiz indicó que "para que esto no ocurra tenemos que entender que seguimos en pandemia, independientemente de que estemos en campaña de vacunación, y que quizás llegamos a otoño con una buena parte de la población de riesgo vacunada".

"Para poder seguir sosteniendo una vida lo más normal posible, tenemos que seguir sosteniendo una distancia de dos metros, utilizar barbijo y no reunirnos en espacios cerrados, con la higienización de manos", sostuvo

A nivel nacional, el infectólogo indicó que "cada vez se van mejorando más los errores que se pudieron haber cometido a nivel de logística local, pero no tenemos la cantidad de vacunas suficientes" y eso, explicó, es una situación mundial.
Por su parte, Luis Cámera, también integrante del grupo de asesores del Gobierno nacional, sostuvo que "la proyección para una segunda ola es el otoño" y coincidió que "se podría complicar en mayo y junio".

Asimismo, afirmó que el objetivo es que una segunda ola "aparezca lo más tardíamente posible cuidándonos y, si aparece, tener mucho cuidado para no recontagiarnos más y de esta manera darle tiempo al Estado nacional consiga más vacunas".

Fuente: datachaco.com

Autoridades de la Facultad de Ingeniería de la UNNE anunciaron que la cantidad de inscriptos para el ciclo académico 2021 para sus carreras alcanzó el récord de 711 nuevos estudiantes. El equipo de gestión de la casa de estudios precisó que el número de quienes eligieron las carreras de ingeniería civil, electromecánica y mecánica, para cursar a partir de este año, superaron ampliamente los 501 que se inscribieron para el ciclo 2020.

El decano, José Basterra, destacó el incremento de nuevos estudiantes de la Facultad, al tiempo que remarcó el esfuerzo realizado por el equipo de gestión durante la cuarentena por la pandemia del Covid-19, para sostener las actividades de la casa de estudios y así poder generar interés en los jóvenes que eligieron cursar sus carreras.

"Hemos atravesado momentos muy complejos, donde tuvimos que adaptarnos a las nuevas condiciones para el funcionamiento y las hemos sorteado con resultado positivo. Por lo tanto, si bien seguimos adaptándonos a esta nueva normalidad, celebramos que los estudiantes hayan optado en gran número por nuestra oferta académica", señaló Basterra.

LA PANDEMIA Y LA INGENIERÍA

Por otra parte, el decano indicó que la pandemia y las limitaciones para el desarrollo de diferentes actividades, como ser el aislamiento y los protocolos vigentes, desnudaron falencias en distintos sectores profesionales, momento en que la ingeniería cumplió un rol muy importante, como instrumento para desarrollar actividades dentro de la “nueva normalidad” y sus exigencias.

En tal sentido, Basterra aseguró que ese diagnóstico fue uno de los factores que seguramente llevó a que muchos jóvenes elijan la propuesta académica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE. Luego, reafirmó el compromiso de seguir trabajando para contener a los nuevos alumnos y evitar la deserción.

Los nuevos 711 estudiantes de Ingeniería eligieron de la siguiente manera sus carreras: Ingeniería Civil 370 inscriptos, Ingeniería Electromecánica 257, Ingeniería Mecánica 84.


Fuente: datachaco.com

Investigadores de la Universidad de Villa María, Córdoba, comprobaron en un estudio de simulación computacional que el ibuprofeno inhalable (ibuprofenato) actúa sobre una proteína clave del virus SARS Cov-2, la inhibe e impide que el virus se replique, un trabajo que podría ser la base científica para la utilización de este medicamento como terapia de rescate en pacientes graves.

Se trata "del primer trabajo de estas características que se realiza a nivel mundial y es la Argentina el primer país que lo desarrolla", dijo a Télam Ariel Garro, bioquímico e investigador del Centro de Excelencia en Productos y Procesos Córdoba (Ceprocor), quien señaló que el estudio fue publicado en la revista científica "Journal of Biomolecular Structure and Dynamics".

Los resultados de esta investigación, además de sustentar la hipótesis de la utilidad del ibuprofeno en el tratamiento de Covid-19 por sus efectos antinflamatorios, lo hace también por la interacción directa con la proteína del virus llamada Mpro.

La utilización del ibuprofeno como terapia de rescate está aprobado como "uso compasivo ampliado" (UCA) en Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe, La Rioja y Jujuy pero no está aprobado aún por la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología (Anmat).

El UCA permite utilizar medicamentos aún no autorizados por la Anmat para el tratamiento de la Covid-19, con el consentimiento de los pacientes y con el control de un comité externo.

El estudio está basado en la interacción del fármaco con una proporción determinada de esa proteína, que se determina a través de cálculos matemáticos, por lo que "se puede inferir que el fármaco tendrá una capacidad de inhibirla y por consiguiente detener el avance de la enfermedad al evitar que se replique", detalló Garro.

Garro destacó que "normalmente las técnicas computacionales se utilizan para hacer un screening de 50 medicamentos para probarlos, luego se elige el que tenga mejores resultados y a partir de ahí se desarrolla una fase experimental, en el caso del ibuprofenato se dio al revés, primero se desarrolló la fase experimental".

"Y a partir de las pruebas en personas surgió la posibilidad de que se corrobore o no científicamente", detalló el investigador del Ceprocor, dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, que desarrolla su tarea en la Universidad de Villa María.

Garro destacó que "el ibuprofeno es un antinflamatorio y la tormenta de citoquinas que genera el virus ataca por diversos mecanismos pero el fármaco también actúa sobre una proteína importante de ese virus. El estudio da una base científica a estos estudios experimentales".

El desarrollo del trabajo se extendió al menos por seis meses y fue realizado además por la becaria doctoral en Farmacia, Camila Clemente, de la Universidad de Villa María, y Marina Feiberger, licenciada en Bioinformática, de la Universidad de Buenos Aires.

La utilización del ibuprofeno inhalable como terapia de rescate en pacientes graves de coronavirus tiene como antecedente el desarrollo que lleva adelante desde hace siete años Dante Beltramo, también del Ceprocor, en relación al tratamiento de las infecciones de pacientes por fibrosis quística.

"Pero una vez en pandemia, el trabajo sobre la fibrosis quística fue por otro carril y se tomó este mismo desarrollo para aplicarlo a los pacientes con coronavirus ya que el ibuprofeno tiene propiedades antibacterianas y al ser Covid-19 una enfermedad respiratoria era lógico pensar en una solución inhalable para aplicarlo", puntualizó.

Para Garro, Argentina "es el único país en el mundo que usa el ibuprofeno inhalable como terapia de rescate, ya que otros países lo usan pero sólo como antinflamatorio".

No obstante, el investigador aclaró que el estudio "es sólo un aporte teórico para poder asignarle al fármaco un posible mecanismo de acción directa sobre el virus, no estamos aportando evidencia sobre formas de aplicación o plazos, eso lo determinan los médicos, el estudio demuestra que el ibuprofeno actúa sobre una proteína".

Para desarrollar las técnicas computacionales que posibilitaron el estudio fueron necesarias computadoras con una gran capacidad de procesamiento, comúnmente denominadas "supercomputadoras", que sólo están en las Universidades de Buenos Aires y de Córdoba.

"Estábamos en cuarentena, sin posibilidad de ir a la universidad para desarrollar trabajos y empezamos a pensar desde nuestras computadoras de escritorio que vuelta podíamos darle al trabajo del doctor Beltramo sobre fibrosis quística para utilizarla en el tratamiento del coronavirus", contó Garro sobre los inicios del proyecto.

Así fue como en mayo del año pasado comenzó a aplicarse el ibuprofeno inhalable para el tratamiento como uso compasivo en pacientes con coronavirus en Córdoba y luego cada provincia o municipio realizó convenios para llevar este tratamiento a sus jurisdicciones, siempre en calidad de tratamiento experimental.

El 2 de abril último, el Ministerio de Salud de Córdoba aprobó la Resolución 391 que permite el "uso compasivo ampliado de medicamentos en enfermedades pandémicas con motivo de la Emergencia Sanitaria COVID-19".

El estudio científico fue financiado por la Universidad de Villa María y se espera obtener así una mayor evidencia para que pueda ser aprobado por la Anmat.

Fuente: Telefe Noticias

El presidente Alberto Fernández decidió esta noche nombrar a Martín Soria como Ministro de Justicia, en reemplazo de Marcela Losardo. La decisión fue anunciada por el propio jefe de Estado en una entrevista con Canal 9.

Con la confirmación de la nueva conducción del Ministerio de Justicia se termina una larga novela que empezó a principios de mes con una ola de rumores impulsados desde el seno del Instituto Patria, ante la negativa de Losardo de avanzar con una embestida contra los jueces y fiscales que llevan adelante las causas que pesan sobre las figuras más prominentes del kirchnerismo, con Cristina Kirchner a la cabeza.

En medio de esos rumores, el Presidente dio una entrevista el lunes de la semana pasada que confirmó la renuncia, pero sin decir quién sería su reemplazante. “Marcela (Losardo) me había planteado desde antes su idea de dejar el Ministerio. Ella cree que el tiempo que viene es un tiempo que necesita otra actitud”, sostuvo Fernández entrevistado en C5N y abrió un escenario de incertidumbre sobre uno de lugares en la administración más sensibles en términos de equilibrio político interno de la coalición del Frente de Todos.

Losardo dejó su cargo tras resistir la fuerte embestida de sectores del kirchnerismo que impulsan una reforma más agresiva del Poder Judicial. Tanto como Juan Martín Menna, su segundo, como con una serie de funcionarios de terceras línea del Ministerio, la amiga personal, colaboradora leal y socia en el estudio jurídico de Alberto Fernández no tuvo una relación fácil.

La decisión de mantener puentes de diálogo con las instancias institucionales de la Justicia le trajo más de un dolor de cabeza a Losardo, que a hasta sus últimos días al frente de la cartera judicial trató de no dinamitar.

La ex ministra, de todos modos, también sufrió un desgaste de las propias entrañas del oficialismo. En su discurso ante la Asamblea Legislativa el primero de marzo, Alberto Fernández mostró el giro en su aproximación ante la Justicia cuando anunció la intención de crear un nuevo tribunal que limite el poder de la Corte Suprema. Además, al hacerlo, expresó una frase que no pasó inadvertida para los funcionarios judiciales: “El Poder Judicial está en crisis, parece vivir en los márgenes del sistema republicano”.

Al otro día, los embates contra ese poder del Estado se acrecentaron cuando Oscar Parrilli, el senador que actúa también de vocero calificado del pensamiento de Cristina Kirchner, anunció que iba a activar desde el Congreso una comisión bicameral con facultades para investigar e interrogar jueces.

Avalado por los dichos del jefe de Estado, Parrilli explicó: “El Presidente lo que dijo es que el Poder Legislativo tiene que asumir el rol que le corresponde de control de los poderes y sugirió la creación de una comisión bicameral que se encargue precisamente de analizar, estudiar, discutir y poner en la muestra de la gente que la sociedad vea cómo está actuando el Poder Judicial y qué cambios hay que hacer para tener una Justicia independiente que falle en base a las pruebas y no responda a la presión de nadie”.

Luego de esos dichos, Losardo salió a poner un límite a esa idea. Aclaró que en la Constitución no estaba incluida la facultad de juzgar magistrados y dejó en suspenso cualquier avance por fuera del esquema institucional vigente que pudiera ser interpretado como un atropello al Poder Judicial.

Esas últimas definiciones y el debido silencio que mantuvo ante los fallos adversos que tuvieron ex funcionarios K y la propia Cristina Kirchner, sellaron la suerte y la dejaron sin el oxígeno político necesario para continuar con su gestión. “Está agobiada”, dijo Alberto Fernández al confirmar su salida por TV, aunque evitó decir quién la agobió.


Fuente: infobae.com