El gobierno del Chaco y la Nación suscribieron un convenio que incrementará los beneficios para aquellas empresas que incorporen personal mediante una asistencia económica de hasta $11.400 por empleado o empleada.
La firma del convenio estuvo a cargo del ministro de Producción, Industria y Empleo, Sebastián Lifton, y el jefe de la Agencia Territorial Resistencia del Ministerio de Trabajo de la Nación, Juan Carlos Rosciani.
“El objetivo es que empresas del medio local sumen trabajadores desocupados a sus planteles, aprovechando las ventajas que otorga este programa mediante el cual se cubre parte del salario del nuevo empleado o empleada, sumando una asistencia económica desde la provincia para incrementar esos beneficios”, explicó Lifton.
El ministro detalló que el Estado es quién selecciona los perfiles laborales más adecuados de acuerdo con los requerimientos de parte de las firmas o pymes que lo soliciten. “Cuando una empresa incorpora trabajadores desocupados a través del Programa de Inserción Laboral (PIL) y los registra, recibe una ayuda económica del Estado Nacional y por otra parte del Estado Provincial, cubriendo parte de su salario por un plazo máximo de 12 meses”, agregó el ministro.
De la firma participó también el subsecretario de Empleo, Lucas Cepeda, en tanto que el convenio será luego refrendado por el ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni.
El acuerdo entre el Chaco y Nación apunta a promover la inserción laboral de 500 personas que actualmente poseen alguna vinculación con los distintos programas de empleo en vigencia. De esta manera, se incrementa el beneficio económico para aquellas empresas que contraten a trabajadores o trabajadoras desocupadas.
“El monto asciende a la suma de hasta 11.400 pesos por trabajador o trabajadora, asistencia económica que varía según el tamaño de la empresa y la jornada laboral”, agregó, por su parte, Cepeda.
El funcionario de la cartera industrial-productiva provincial señaló que se trata de una relación laboral formal en la que el Estado asume una porción del salario de las y los trabajadores que se incorporen a cada una de las empresas.
Más acciones a favor del empleo
Cepeda mencionó que existen otros programas complementarios para incentivar el empleo como el Entrenamiento para el Trabajo (EPT), que brinda incentivos económicos a las empresas para que entrenen aprendices en los puestos que necesitan.
“Luego, tienen la posibilidad de incorporar a esos o esas aprendices ya entrenados en tanto que durante el desarrollo del proyecto no se establece una relación laboral entre la empresa y los trabajadores, sino un acuerdo de entrenamiento”, indicó.
Las acciones de EPT tienen por objeto facilitar la transición hacia el empleo formal de jóvenes desempleados o desempleadas, mediante la realización de procesos de capacitación y entrenamiento en ambientes de trabajo de empresas con la finalidad de desarrollar actitudes, conocimientos y habilidades, similares a las que se requieren para desempeñarse en ámbitos laborales.
El incentivo económico para el o la joven es de 7.500 pesos mensuales, una prestación que tiene una vigencia de tres meses. En lo que va de septiembre 57 jóvenes pertenecientes a siete localidades de la provincia han sido adheridos al programa, lo que representa una inversión de 1.282.500 pesos.
Para octubre, en tanto, se encuentran programados 89 ingresos de jóvenes provenientes de una decena de localidades, lo que implica una inversión de 2.002.500 pesos. Mientras que en cuanto al PIL, la inversión en los últimos tres meses asciende a 1.404.000 pesos.
“Estas acciones del Estado Nacional y del Poder Ejecutivo de del Chaco se suman al programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) y otras asistencias económicas desde el Estado Provincial, que incluye medidas para asistir a las personas y a las empresas en el marco de las restricciones vinculadas a la pandemia”, remarcó el subsecretario de Empleo.
El ATP es uno de los componentes del programa de asistencia económica a las empresas afectadas por la crisis sanitaria, para que de esa manera puedan hacer frente al pago de sus obligaciones salariales.
Para más información y acceder a los beneficios de estos programas de Empleo, los interesados deberán contactarse con la Agencia de Empleo -dependiente de la Subsecretaría de Empleo del Ministerio de Producción, Industria y Empleo- al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
Fuente: diariochaco.com
Familiares de trabajadores de la salud que murieron por coronavirus recordaron a sus seres queridos y pidieron conciencia, solidaridad y responsabilidad para evitar los contagios de una enfermedad que desde hace seis meses colocó al sector en el frente de batalla, a pesar de enfrentar discriminación, cansancio, la muerte de más de cien colegas y la falta de recursos.
"Mi viejo no pudo hacer cuarentena, fue a trabajar todos los días hasta que se enfermó. Lo hacía orgulloso y contento", dijo en diálogo con Télam Nerina Amarilla, cuyo padre Carlos tenía a cargo la admisión de los pacientes de la guardia del hospital Lucio Meléndez de la ciudad bonaerense de Adrogué desde hacía 25 años.
Una carta que firmaron decenas de médicos y enfermeros para despedir a "El Negro", como lo llamaban sus compañeros, concluye "Tu guardia terminó, amigo", y fue acompañada por un sostenido aplauso para decirle adiós al hombre de 59 años que, según su hija, "se ganó el cariño de todos".
La mujer de 29 años es radióloga, trabaja en el mismo centro de salud en el que lo hacía su padre, y pese al duro momento que tiene que enfrentar tras su muerte el pasado 4 de septiembre, aseguró que todos los días recibe "palabras de apoyo, de contención, me paran compañeros a contarme anécdotas divertidas y siempre terminamos riendo".
"Porque así era papá, siempre andaba con una sonrisa, divertido y siempre predispuesto a ayudar a los demás, eso es hoy lo único que me ayuda a seguir adelante", aseguró la joven y remarcó lo difícil de volver a trabajar en el hospital donde pasaba tanto tiempo con su padre.
Amarilla no tenía ninguna comorbilidad precedente, el 1 de agosto comenzó a tener fiebre, tres días más tarde fue hisopado y el resultado positivo llegó el 8 de agosto. Pasó la primera semana en su casa, pero como la fiebre no cedía tuvo que ser internado con oxígeno durante casi diez días; después atravesó otros diez días entubado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).
"Te juro que hicimos todo lo que pudimos, pero el negrito se nos fue", le dijo antes de romper en llanto el médico a cargo de la UTI a la mujer, que recordó además que "lo dijo con un dolor, estaba realmente conmovido".
"Este tipo de reacciones son las que me motivan a dejarlo todo, para que mi viejo se sienta tan orgulloso de mi, como yo lo estoy de él", manifestó Nerina, para quien lo más duro fue "no poder despedir a mi padre, no poder darle un abrazo".
La esposa de Amarilla y otra de sus hijas fueron consideradas como casos positivos de Covid-19 ya que vivían con él, pero no se les realizó hisopado porque no presentaron síntomas, aunque hicieron el aislamiento correspondiente.
"Mi mamá la pasó muy mal, la última vez que lo vio se iba en una ambulancia y después ya le dieron un cajón cerrado", afirmó la joven y expresó que tanto ella como su familia salen sólo a "hacer las compras y a trabajar" y se mostró "enojada por la cantidad de gente que hay en la calle, sin barbijo o saliendo sólo porque está lindo el día".
En este sentido, remarcó que entiende "si salís a trabajar o a ayudar a alguien, pero no a la gente que se junta a tomar una cerveza con amigos porque dicen que no aguantan más. Es un pensamiento tan egoísta, no sólo porque te podés enfermar vos sino porque lo más probable es que contagies a los demás".
Julieta Gutiérrez perdió a su padre, Julio, enfermero de pediatría del hospital Carlos Durand, del barrio porteño de Caballito, quien murió el pasado 14 de junio.
"Me da bronca ver tanta gente en las plazas o sentados en la esquina, tenemos que ser solidarios para tratar de poner cada uno nuestro granito de arena, para que nadie tenga que pasar por una terapia intensiva o perder un familiar", dijo en diálogo con Télam.
El hombre de 52 años era enfermero hace 20 y desde 2014 cumplía tareas en el centro de salud. Padecía asma bronquial pero según su hija, la única que Gutiérrez tenía en el país, "al principio no estaban bien organizadas las licencias, me dijo que mandó un mail y le dijeron que tenía que comunicarse con otro lugar; finalmente se la habían dado y justo se contagió".
"Mi papá empezó a presentar síntomas y fue a la guardia, le dijeron que era una bronquitis y lo mandaron a la casa, dos días después ya tenía fiebre alta y fue de nuevo", relató la joven de 24 años y apuntó que en esta segunda visita "le hicieron el hisopado y lo dejaron internado y a los pocos días también internaron a su mujer".
A dos días de quedar en el hospital, Julio sufrió una insuficiencia respiratoria y necesitó ventilación mecánica, y cuatro días después murió.
Julieta, madre de dos niños, recordó que la mujer del padre se encontraba internada y aislada al momento de recibir la noticia de la muerte de Julio, lo que "fue una situación muy difícil para todos porque no podíamos hacer nada".
"A mi papá lo voy a recordar siempre con una sonrisa, amaba a los chicos, a sus nietos y a todos los que iban al hospital, tenía una paciencia increíble; eso sí quería hacer que todos se vuelvan hinchas de Boca", evocó la joven.
Un relevamiento de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) estimó que hasta el momento 32.300 trabajadores de la Salud contrajeron Covid-19 en todo el país, de los cuales 110 murieron.
En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, el número de pacientes dentro del personal sanitario es de 9.827 y 32 muertes, según actualizó ayer el Ministerio de Salud porteño.
“No vamos a tolerar ningún tipo de violencia ya que la libertad de expresión es un valor supremo en la instancia democrática del funcionamiento de nuestras instituciones”, aseguró.
El gobernador Jorge Capitanich se refirió a la agresión que recibió el periodista Luis Mancini mientras conducía su programa de radio en Villa Río Bermejito, y sostuvo que se trató de un ataque a la libertad de expresión. “No vamos a tolerar ningún tipo de violencia ya que la libertad de expresión es un valor supremo en la instancia democrática del funcionamiento de nuestras instituciones, de manera que el repudio a cualquier tipo de manifestación o violencia es una cuestión que debe ser preservada”, remarcó.
En ese sentido contó que se comunicó tanto con el intendente de la localidad, Julio Paredes, como con el periodista agredido, Luis Mancini. “El intendente tomó la decisión de solicitar la renuncia de su secretario de Obras Públicas, y desde el Estado provincial nos ponemos a disposición para profundizar toda instancia investigativa con el objeto de esclarecer el episodio”, indicó, y añadió “este es un tema que genera un enorme perjuicio desde el punto de vista del ejercicio de las responsabilidades institucionales y también de la preservación de la libertad de expresión en la provincia”.
Asimismo contó que la vicegobernadora, Analía Rach Quiroga, tramitó las instancias correspondientes y delegó en la secretaria de Derechos Humanos y Géneros, Silvana Pérez, una instancia de involucramiento en el caso. “Ningún episodio de violencia puede ser permitido ni tolerado por ninguna instancia de carácter institucional”, dijo.
Por último el mandatario contó que se pretende que el Poder Judicial a través de una investigación independiente pueda terminar con esta cuestión. “Esperamos que se pueda lograr así la preservación no solo de la libertad de expresión, sino también la preservación de la vida de la persona que ejerce periodismo, que en este caso es Luis Mancini y de toda su familia”, concluyó.
Fuente: diariochaco.com