Viernes, 03 Julio 2026
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Las consultoras prevén una inflación de entre 2,1% y 2,5% en mayo, por debajo de abril. Alimentos y transporte con aumentos, aunque con menos presión sobre los precios.

Las estimaciones privadas sobre la inflación de mayo muestran una desaceleración respecto al 2,6% registrado por el INDEC en abril. Sin embargo, los analistas coinciden en que la baja no alcanza para hablar de un cambio de tendencia profundo: los precios continúan acumulando aumentos significativos y la dinámica anualizada todavía se ubica por encima del 30%.

Las proyecciones relevadas por distintas consultoras ubican al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo en una franja que va del 2,1% al 2,5%, luego del pico de 3,4% registrado en marzo.

En la misma línea, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) anticipó una inflación del 2,3% para mayo. El ministro de Economía, Luis Caputo, incluso aseguró que espera un dato inferior al de abril. El resultado oficial será publicado por el INDEC el próximo 11 de junio.

Inflación: qué estiman las consultoras para mayo

Entre las mediciones privadas, Eco Go proyectó una inflación general del 2,2% para mayo. LCG, en tanto, estimó una inflación promedio de 2,5% en las últimas cuatro semanas, una baja de 0,2 puntos porcentuales frente a la medición previa. Desde la consultora advirtieron que la inflación va a desacelerar en mayo, pero que es difícil que “perfore el 2%” en el corto plazo.

Por otro lado, desde la fundación Libertad y Progreso, el economista Julián Neufeld proyectó una inflación de 2,1% para el quinto mes del año. “El dato marca una desaceleración frente al 2,6% que relevó el Indec en abril, y continúa el sendero de desinflación comenzado el mes pasado luego del pico de marzo”, sostuvo.

Por su parte, Equilibra calculó una variación promedio de 2,3%. Según su informe, los precios estacionales fueron los principales impulsores del mes, con una suba de 3,6%, explicada principalmente por el aumento del 15% en las verduras.

La consultora también señaló que la inflación núcleo se mantuvo en 2,3%, sin cambios respecto a abril. Sin embargo, su indicador de inflación subyacente —que excluye componentes más volátiles— mostró una leve aceleración, pasando de 2,3% a 2,5%.

En paralelo, los precios regulados registraron una fuerte desaceleración. Mientras en abril habían avanzado 4,7%, en mayo la suba fue de apenas 1,7%, impulsada por una mayor estabilidad en los combustibles, que registraron un incremento de apenas 0,4%.

Equilibra identificó además los rubros con mayores aumentos durante el mes:

-Equipamiento y mantenimiento del hogar: 3,4%
-Alimentos y bebidas no alcohólicas: 3,0%
-Restaurantes y hoteles: 2,9%

Con estas estimaciones, el consenso privado coincide con el REM del BCRA y la expectativa de Caputo, que ubica la inflación de mayo claramente por debajo de abril, aunque todavía lejos de niveles compatibles con una estabilidad de precios sostenida.

Alimentos, el rubro que sigue bajo la lupa

Pese a la desaceleración general, los alimentos continuaron siendo uno de los principales focos de presión sobre el índice.

Según Libertad y Progreso, el capítulo “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fue el de mayor incidencia sobre la inflación general, con un incremento de 3,4% mensual y un aporte de 0,8 puntos porcentuales al IPC. Neufeld señaló además que este segmento mostró una aceleración respecto de marzo.

Los datos de LCG muestran que los mayores aumentos dentro del rubro se concentraron en lácteos: (5,5%), bebidas (3,6%), aceites (3,4%) y carnes (2,8%). Las frutas, en cambio, registraron una baja de 1,7%.

Por su parte, Econviews relevó una variación mensual de 2,1% para alimentos y bebidas durante mayo.

Transporte y combustibles

Otro de los sectores que mantuvo presión sobre el bolsillo fue el transporte. Desde Libertad y Progreso señalaron que las actualizaciones tarifarias del transporte público y el impacto rezagado de los combustibles explicaron buena parte de la dinámica del mes.

“Estuvo especialmente presionado por la actualización de las tarifas en términos reales del transporte público y la suba de los combustibles una vez finalizado el buffer de YPF”, explicó Neufeld.

Las mediciones de Equilibra ubicaron al transporte con una suba de 3,2% durante mayo. En cuanto a los combustibles, la variación fue mucho más moderada. La nafta aumentó apenas 0,4%, muy por debajo de los incrementos observados en meses anteriores.

La desaceleración estuvo vinculada al esquema de “buffer de precios” implementado por YPF, diseñado para amortiguar parcialmente el impacto de las fluctuaciones internacionales del petróleo sobre los surtidores locales. El mecanismo, inicialmente previsto por 45 días, fue prorrogado hasta el 28 de junio tras un ajuste del 1% aplicado a mediados de mayo.

Fuente: ambito.com

La nutricionista e investigadora de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC), Leila Guarnieri, entrevistada por Radio Libertad, advirtió que la eventual derogación de la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable representaría «un enorme retroceso en términos de salud pública», al considerar que la normativa ha demostrado efectos concretos en la capacidad de la población para identificar productos no saludables, modificar hábitos de consumo y fortalecer la protección de niños, niñas y adolescentes frente a estrategias comerciales vinculadas a alimentos ultraprocesados.

LA EVIDENCIA SOBRE EL IMPACTO DEL ETIQUETADO
Guarnieri explicó que la organización viene acompañando la implementación de la ley desde su desarrollo y que, una vez puesta en marcha, continuó evaluando sus resultados mediante distintas investigaciones.

En ese marco, destacó la realización de estudios junto a Unicef destinados a medir el impacto de la normativa en los hábitos de consumo y en la comprensión de la información nutricional por parte de la ciudadanía.

Según detalló, una de las principales conclusiones obtenidas fue que «más del 90% de las personas afirma que los sellos ayudan a identificar de forma rápida y sencilla los productos no saludables». Para la especialista, este dato constituye una evidencia relevante sobre la utilidad de los octógonos negros incorporados en los envases como herramienta de información para consumidores.

La investigadora señaló además que el etiquetado frontal permitió revelar características nutricionales que anteriormente pasaban inadvertidas para gran parte de la población. «La ley también permitió ‘desenmascarar’ alimentos que eran percibidos como saludables, como yogures, cereales, barritas y jugos, pero que contienen exceso de azúcares, sodio o grasas», sostuvo al referirse a productos ampliamente presentes en la alimentación cotidiana.

Guarnieri indicó que fenómenos similares ya habían sido observados en otros países de la región, particularmente en Chile, donde los sistemas de advertencias nutricionales fueron implementados años antes. Según explicó, la experiencia argentina comenzó a mostrar resultados comparables, reforzando la utilidad de este tipo de políticas sanitarias orientadas a brindar información clara y visible al consumidor.

CAMBIOS EN LOS HÁBITOS DE CONSUMO
La especialista afirmó que los estudios realizados no solo permitieron medir el nivel de comprensión de los sellos, sino también identificar cambios concretos en las decisiones de compra. «Más de la mitad de la población dijo haber modificado su intención de compra en productos como bebidas, yogures y galletitas», expresó al describir los efectos observados tras la implementación de la normativa.

En ese sentido, explicó que la disponibilidad de información visible sobre nutrientes críticos en exceso influye directamente en las elecciones alimentarias. El etiquetado frontal fue concebido precisamente para facilitar la identificación inmediata de productos con altos niveles de azúcares, grasas saturadas, grasas totales, sodio o calorías, permitiendo decisiones más informadas en el momento de la compra.

Guarnieri remarcó que las conclusiones obtenidas por FIC y Unicef encuentran respaldo en otras investigaciones desarrolladas por organismos públicos. Según indicó, estudios realizados por el Ministerio de Salud de la Nación durante 2024 arrojaron resultados similares, reflejando tanto el apoyo social a la normativa como la utilización efectiva de los sellos por parte de los consumidores.

La investigadora sostuvo que los datos disponibles contradicen los cuestionamientos que señalan una supuesta falta de utilidad del sistema.
Por el contrario, afirmó que las evidencias acumuladas muestran que la población comprende el significado de los octógonos y los incorpora como una herramienta práctica al momento de elegir alimentos y bebidas.

El debate de la derogación

Al referirse al proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo para eliminar la Ley 27.642, Guarnieri manifestó una profunda preocupación por las consecuencias que podría generar una marcha atrás en la regulación vigente. «Sería un completo retroceso en términos de salud pública», afirmó al evaluar el posible impacto de una derogación.

La investigadora cuestionó además algunos de los argumentos utilizados para justificar la iniciativa. «Es una ley de salud pública, no una ley comercial», remarcó al responder a las críticas vinculadas con supuestos costos para la industria alimentaria o eventuales obstáculos para la actividad económica.

En relación con las discusiones regionales, recordó que otros países integrantes del Mercosur cuentan con mecanismos propios de etiquetado frontal. Mencionó los casos de Brasil y Uruguay, que desarrollaron regulaciones adaptadas a sus respectivos sistemas sanitarios, y sostuvo que la existencia de normativas nacionales no constituye una excepción dentro del bloque regional.

Guarnieri también rechazó los planteos que sostienen que los octógonos generan confusión entre consumidores. «Los datos muestran exactamente lo contrario: la población los entiende y los utiliza», aseguró. A su juicio, las discusiones sobre políticas públicas deben apoyarse en evidencia poblacional y no en casos aislados que no representan el comportamiento general de la ciudadanía.

Protección de las infancias y entornos saludables

Guarnieri destacó que la ley trasciende ampliamente el sistema de advertencias gráficas visible en los envases. «La ley es un paquete integral de medidas», afirmó al explicar que la normativa contempla distintas acciones destinadas a promover hábitos saludables y reducir la exposición de las infancias a estrategias comerciales vinculadas al consumo de ultraprocesados.

Entre esas disposiciones mencionó la prohibición de utilizar personajes infantiles, celebridades, deportistas u otros recursos promocionales en productos que contienen sellos de advertencia. «Sabemos que esos recursos eran usados como gancho para incentivar el consumo de productos ultraprocesados», señaló al referirse a mecanismos de marketing históricamente dirigidos al público infantil.

La especialista remarcó que la normativa también incorpora herramientas educativas. Recordó que la ley prevé la inclusión de contenidos de educación alimentaria dentro del sistema educativo, con el objetivo de fortalecer conocimientos y hábitos saludables desde edades tempranas.

Asimismo, subrayó la importancia de promover entornos escolares saludables. Según explicó, la legislación establece criterios para limitar la presencia y oferta de determinados productos en las escuelas, considerando que estos espacios cumplen una función central en la formación alimentaria de niños y niñas y constituyen ámbitos estratégicos para la promoción de la salud.


Fuente: diariolavozdelchaco.com

Este sábado, el gobernador Leandro Zdero anunció el inicio de la obra de pavimentación de 10 cuadras de la avenida Las Piedras en Barranqueras, una intervención largamente esperada por los vecinos de la zona y que comenzará en dos semanas.

Acompañado por vecinos y autoridades de Vialidad Provincial, el mandatario destacó que la concreción de esta obra responde a un reclamo histórico de la comunidad. “Vamos a concretar la avenida Las Piedras, una obra que los vecinos de este sector de Barranqueras esperaban desde hace mucho tiempo. Hemos escuchado sus pedidos y hoy venimos a anunciar que en dos semanas comenzarán los trabajos”, expresó Zdero, acompañado por el diputado provincial, Samuel Vargas; Alicia Azula del Puerto; los concejales Juan Chaussivert y Silvina Salinas; Jonathan Roa, de Sameep; Carina Batalla y vecinos.

El gobernador remarcó que la pavimentación no solo mejorará la infraestructura vial, sino que también transformará la vida cotidiana de quienes residen en el lugar. “Muchos vecinos dicen que el pavimento les cambia la vida, porque modifica la forma de trasladarse, de ir a trabajar y de conectarse con otros sectores de la ciudad”, sostuvo.

Asimismo, señaló que la obra contribuirá al desarrollo urbano de Barranqueras y se suma a otras inversiones realizadas por la Provincia en la ciudad. “Ya colaboramos con una obra trascendental como fue la avenida 9 de Julio, que conecta la espina dorsal del área metropolitana. Ahora venimos con otra obra más para seguir transformando la realidad de Barranqueras”, afirmó.

Por su parte, el subadministrador de Vialidad Provincial, Gustavo De Martini, explicó que la obra había quedado paralizada en 2023 y que la decisión política del gobernador permitió retomar el proyecto. “Esta avenida estaba abandonada y la obra suspendida. La decisión del gobernador fue clara: avanzar con los trabajos y cambiar la conectividad de esta zona para brindar una mejor calidad de vida a los vecinos”, indicó.

De Martini precisó que la primera etapa contempla la ejecución de aproximadamente 1.000 metros de pavimento y una inversión superior a los 1.300 millones de pesos. “Vamos a revisar lo que se hizo anteriormente, corregir lo que sea necesario y avanzar para terminar una obra de calidad, bien ejecutada y con la seriedad que caracteriza a Vialidad Provincial. En dos semanas estaremos trabajando en el Barrio La Toma”, concluyó.


Fuente: chacodiapordia.com

El ingreso de divisas del agro, las compras del BCRA y la mayor demanda estacional de pesos ayudan a sostener la calma financiera en el arranque de junio. Sin embargo, los analistas advierten que el esquema enfrenta tensiones.

El sexto mes del año arranca con una combinación que el mercado mira con atención: un Banco Central (BCRA) que sigue comprando divisas, reservas en máximos desde 2019, una inflación que desacelera y tasas que ya parecen cerca de un piso.

Con la cosecha gruesa y la mayor demanda estacional de pesos como factores de contención, analistas consultados trazan el sendero esperado para el dólar, las tasas y los precios en junio, en un escenario donde la calma cambiaria sostiene al carry, pero la inflación todavía corre por encima del rendimiento en pesos y del ritmo de devaluación.

Mayo dejó una foto favorable para el frente externo

El Banco Central concretó la segunda mayor compra diaria de dólares del año, por u$s447 millones, acumuló más de u$s9.600 millones desde enero y llevó las reservas brutas a u$s48.511 millones.

A eso se sumó la aprobación de la segunda revisión del programa con el FMI, que habilitó un desembolso adicional de u$s1.000 millones y reforzó la posición de reservas.

Ese respaldo institucional, combinado con el pico de liquidación de la cosecha gruesa, es el piso sobre el que los analistas construyen sus proyecciones para junio. Sin embargo, el equilibrio no está exento de tensiones.

El dato de inflación de abril fue de 2,6%, el IPC acumulado del año ya roza el 14% en cuatro meses y las tasas en pesos se mantienen negativas en términos reales.

Dólar: la cosecha sostiene la calma, pero el mercado mira la segunda mitad del año

El dólar oficial mayorista cerró mayo en torno a los $1.400 y el mercado no espera sobresaltos inmediatos. Según el Top 10 de consultoras del REM que elabora el BCRA, el tipo de cambio se ubicaría en $1.423 en junio, subiría a $1.444 en julio y llegaría a $1.611 hacia diciembre.

Ese sendero implica una depreciación cercana al 13,2% para la segunda mitad del año.

Para Leo Anzalone, economista y director del CEPEC, la clave del mes está en la oferta de divisas. “La liquidación de la cosecha gruesa continúa aportando oferta y eso ayuda a mantener cierta calma en el dólar, además de darle margen al BCRA para seguir comprando reservas”, señaló.

Además, junio suele tener una demanda estacional más alta de pesos por el pago de aguinaldos, lo que también contribuye al equilibrio financiero y cambiario de corto plazo.

Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, coincide con esa lectura. “Todavía queda soja por ingresar al mercado y también hay operaciones financieras de endeudamiento pendientes, por lo que el mercado debería estar bien abastecido. En ese contexto, no vería demasiada presión sobre el tipo de cambio”, sostuvo.

Desde CEPEC, por su parte, proyectan un dólar oficial en torno a $1.750 hacia fines de 2026 y $2.250 en 2027. Para los dólares financieros, estiman brechas contenidas, con un contado con liquidación (CCL) cerca de $1.840 a fin de este año.

La condición, advierten, será que el Banco Central pueda sostener la acumulación de reservas y preservar el equilibrio monetario.
Tasas: cerca del piso, con el mercado atento a las licitaciones

El segundo termómetro será la tasa de interés. Las estimaciones del REM proyectan una TAMAR de 23,15% TNA para junio y de 23,52% TNA para diciembre, lo que equivale a una tasa efectiva mensual cercana al 1,9%.

Frente a una inflación esperada todavía superior al 2% mensual, ese nivel deja a las colocaciones tradicionales en terreno negativo en términos reales.

Anzalone advierte en esta línea que el mercado podría estar llegando a un punto de inflexión. “Creemos que las curvas empiezan a mostrar que los inversores descuentan una suba hacia adelante, en un contexto donde la inflación dejó de desacelerar al ritmo esperado y donde el Gobierno necesita sostener cierto atractivo en los instrumentos en pesos”, explicó.

En ese contexto, las licitaciones del Tesoro aparecen como una prueba clave. Si los inversores empiezan a exigir tasas más altas para renovar deuda, la señal será que el mercado empieza a demandar una compensación mayor para sostener posiciones en pesos.

Tiscornia, en cambio, pone el foco en la tasa de crédito. “No creo que el Banco Central esté muy interesado en bajar demasiado las tasas cortas, que ya están en torno al 20% o 21%. El gran tema pasa por las tasas de otros tipos de préstamos, como los créditos personales, que todavía se ubican cerca del 65%”, señaló.

Para el economista, ahí también entran en juego decisiones propias de los bancos, más allá de la política monetaria.
Inflación: desacelera, pero las expectativas siguen sensibles

El dato de abril, de 2,6%, confirmó una baja frente al pico de 3,4% registrado en marzo. Para mayo, las estimaciones privadas apuntan a una desaceleración adicional.

Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, proyectó un IPC nacional de 2,1% mensual hacia el cuarto jueves del mes, sin incluir los últimos días de mayo.

“El dato marca una desaceleración frente al 2,6% que relevó el INDEC en abril, y continúa el sendero de desinflación comenzado el mes pasado luego del pico de marzo”, explicó Neufeld.

Sin embargo, el economista advirtió que Alimentos y bebidas no alcohólicas aceleró a 3,4% mensual y aportó 0,8 puntos porcentuales al nivel general. También presionaron Comunicaciones, con una suba de 4%, y Transporte, con un avance de 2,4%, afectado por actualizaciones tarifarias y combustibles.

Para junio, Tiscornia ve un panorama más tranquilo. “No aparecen grandes aumentos de servicios públicos y, en el caso de los combustibles, la presión internacional parece haberse calmado”, señaló.

También remarcó que no se observan comportamientos extraños en carne ni factores estacionales fuertes en educación, turismo o indumentaria. El único componente a monitorear, dijo, son las verduras, por su dinámica estacional.

El REM también muestra una inflación en descenso, aunque todavía persistente. El Top 10 de consultoras espera 2,3% para junio y una convergencia gradual hacia la zona de 2% mensual en el cuarto trimestre.

Sin embargo, las expectativas de los consumidores siguen más rígidas. En este sentido, el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella relevó una inflación esperada a 12 meses de 37,5% promedio, el nivel más alto desde febrero.
Dólar, tasas e inflación: el equilibrio que define al carry

La lectura conjunta de las tres variables deja una tensión clara. Para junio, la inflación mensual proyectada por el Top 10 del REM, de 2,3%, supera tanto a la tasa efectiva mensual de la TAMAR, cercana al 1,9%, como al ritmo esperado de depreciación del peso, de alrededor de 1,4%.

Ese esquema implica tasas reales negativas y una nueva apreciación real del tipo de cambio.

Para el inversor, ese escenario tiene una doble cara. En el corto plazo, la calma cambiaria puede seguir favoreciendo la permanencia en pesos, sobre todo si la cosecha mantiene abastecido al mercado y el BCRA continúa comprando reservas.

Pero, al mismo tiempo, el rendimiento del carry queda más ajustado si las tasas no compensan completamente a la inflación y si el mercado empieza a anticipar una mayor depreciación hacia la segunda mitad del año.

“Para junio, el escenario sigue muy atravesado por el equilibrio entre dólar, tasas e inflación” sintetiza Anzalone. Desde CEPEC esperan que, hacia adelante, las tasas reales se vuelvan levemente positivas, mientras el tipo de cambio acumula mayor depreciación y la inflación converge de manera gradual hacia el 2% mensual.

Tiscornia cierra con una mirada en tono optimista. “En general, la sensación es que junio arranca con una buena perspectiva”, afirmó.

Esa lectura se apoya en un mercado cambiario abastecido, menores presiones de combustibles y servicios públicos, y una dinámica de precios que, al menos por ahora, no muestra señales de aceleración.

El interrogante de fondo es si esa convergencia se dará de manera ordenada. El FMI, en su Staff Report de mayo, destacó la acumulación de reservas y el equilibrio fiscal como pilares del programa, pero también marcaron que la sostenibilidad dependerá de la evolución del tipo de cambio real y de la consistencia monetaria. 


Fuente: ambito.com