Domingo, 03 Mayo 2026
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El movimiento telúrico sorprendió al país del Sol naciente en el arranque del 2024. Se registraron varios muertos como consecuencia de los temblores.

Un fuerte terremoto sacudió el lunes el centro de Japón , provocando advertencias para que los residentes evacuen algunas zonas de su costa occidental, dejando sin electricidad a miles de hogares e interrumpiendo los vuelos y los servicios ferroviarios a la región afectada.

El movimiento, con una magnitud preliminar de 7,6, provocó olas de alrededor de 1 metro en algunas zonas de la costa del mar de Japón y se espera una ola mayor, informó la cadena pública NHK.

La Agencia Meteorológica de Japón ha emitido alertas de tsunami para las prefecturas costeras de Ishikawa, Niigata y Toyama, marcando las primeras alertas importantes desde el terremoto y tsunami de marzo de 2011 que azotó el noreste de Japón.

Una alerta de tsunami importante significa que existe la posibilidad de olas de más de 3 metros.

Rusia emitió alertas de tsunami en sus ciudades del extremo oriental de Vladivostok y Najodka. Corea del Sur y Corea del Norte también publicaron sus propias advertencias.

Algunas casas han quedado destruidas y se han enviado unidades del ejército para ayudar en las operaciones de rescate, dijo a la prensa Hayashi Yoshimasa, alto portavoz del Gobierno, quien añadió que las autoridades aún estaban evaluando el alcance de los daños.

Según Toshihiro Shimoyama, responsable de la Agencia Meteorológica de Japón, en los próximos días podrían producirse más temblores fuertes en la zona, donde la actividad sísmica se ha mantenido latente durante más de tres años.

En declaraciones a la prensa poco después del movimiento, el primer ministro, Fumio Kishida, también advirtió a los residentes que se prepararan para más desastres.

"Los residentes deben permanecer alerta ante la posibilidad de nuevos temblores e insto a los habitantes de las zonas donde se esperan tsunamis a que evacuen cuanto antes", dijo Kishida.

"¡Corran!", una brillante advertencia amarilla parpadeó en las pantallas de televisión aconsejando a los residentes en zonas específicas de la costa que evacuaran inmediatamente sus hogares.

Las imágenes difundidas por medios locales mostraban un edificio derrumbándose en medio de una columna de polvo en la ciudad costera de Suzu y una enorme grieta en una carretera de Wajima, donde los padres, presos del pánico, agarraban a sus hijos. El terremoto también sacudió edificios de la capital, Tokio, a unos 500 kilómetros de Wajima, en la costa opuesta.

Más de 36.000 hogares se quedaron sin electricidad en las prefecturas de Ishikawa y Toyama, según la compañía eléctrica Hokuriku Electric Power.

Los servicios ferroviarios de alta velocidad a Ishikawa han sido suspendidos, mientras que los operadores de telecomunicaciones Softbank y KDDI informaron de interrupciones del servicio telefónico y de internet en Ishikawa y Niigata, según sus sitios web.

La aerolínea japonesa ANA hizo regresar los aviones que se dirigían a los aeropuertos de Toyama e Ishikawa, mientras que Japan Airlines canceló la mayoría de sus servicios a las regiones de Niigata e Ishikawa y las autoridades informaron del cierre de uno de los aeropuertos de Ishikawa.

CENTRALES NUCLEARES

La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón afirmó que no se han confirmado irregularidades en las centrales nucleares situadas a lo largo del mar de Japón, incluidos los cinco reactores activos de las centrales de Kansai Electric Power Ohi y Takahama, en la prefectura de Fukui.

La planta Shika de Hokuriku en Ishikawa, la central nuclear más cercana al epicentro del terremoto, ya había detenido sus dos reactores antes del movimiento para realizar inspecciones periódicas y no vio ningún impacto del terremoto, dijo la agencia.

El terremoto y el tsunami de 2011 mataron a casi 20.000 personas y devastaron ciudades y centrales nucleares en Fukushima.

Otro movimiento, conocido como el Gran Terremoto de Hanshin, sacudió el oeste de Japón en 1995, matando a más de 6.000 personas, principalmente en la ciudad de Kobe.

El terremoto del lunes se produjo durante la festividad del 1 de enero, cuando millones de japoneses visitan tradicionalmente los templos para celebrar el año nuevo.

En Kanazawa, un popular destino turístico de Ishikawa, las imágenes mostraban los restos de una puerta torii derrumbada, esparcidos a la entrada de un santuario, ante la mirada ansiosa de los fieles.

Ayako Daikai, residente de Kanazawa, dijo que había evacuado a una escuela primaria cercana con su marido y sus dos hijos poco después del terremoto. Las aulas, las escaleras, los pasillos y el gimnasio estaban abarrotados de evacuados.

"Yo también viví el Gran Terremoto de Hanshin, así que pensé que lo más seguro sería evacuar", dijo a Reuters cuando se puso en contacto con ella por teléfono.

"Aún no hemos decidido cuándo volver a casa".


Fuente: NA

La administración del primer ministro Benjamin Netanyahu dispuso el envío de tanques e infantería, mientras continúan los ataques desde el aire y el mar sobre territorio gazatí. Hamas se declaró dispuesto a un alto el fuego y a liberar a los rehenes secuestrados, a cambio de la liberación de todos los presos palestinos.

El Ejército israelí aumentó sus tropas en la Franja de Gaza, donde combate al movimiento islamista palestino Hamas tras sus ataques de este mes en Israel, anunció este domingo un vocero militar.

"Durante la noche (sábado) incrementamos" el número de las fuerzas del Ejército destinadas a entrar en la Franja de Gaza "y se unieron a las que ya están combatiendo allí", declaró el general Daniel Hagari.

Israel entró en una "nueva fase" del conflicto con el movimiento islamista palestino Hamas en la Franja de Gaza, al endurecer su operación terrestre con el envío de tanques e infantería respaldados por ataques desde el aire y el mar que hicieron "temblar el suelo" del enclave palestino, donde ya hay más de 8.000 muertos, mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que será una guerra "larga y difícil".

El movimiento islamista palestino Hamas declaró este sábado estar dispuesto a un alto el fuego con Israel y a liberar a los rehenes secuestrados en su ataque sorpresivo del 7 de octubre.

La operación israelí
 "Pasamos a la siguiente fase de la guerra", dijo el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, y aseguró: “Anoche, el suelo tembló en Gaza. Atacamos por encima y bajo tierra (...) Las instrucciones a las fuerzas son claras. La campaña continuará hasta nuevo aviso”.

Los comentarios del ministro dan cuenta del avance gradual de la ofensiva de Israel, que anticipa un ataque terrestre a gran escala, pero que se ha ido demorando por cuestiones "tácticas".

"La guerra en la Franja de Gaza será larga y difícil y estamos listos" para librarla, declaró Netanyahu  en una conferencia de prensa en Tel Aviv, en la que añadió que el Ejército "destruirá al enemigo en tierra y bajo tierra", en referencia a la red de túneles por los cuales, según Israel, Hamás burla el bloqueo del enclave.

"En las primeras semanas de la guerra lanzamos ataques aéreos masivos que asestaron un duro golpe al enemigo. Eliminamos a muchos terroristas. Sin embargo, sólo estamos en el principio. Esta es nuestra segunda guerra de independencia", aseguró el premier.

A la vez, Netanyahu consideró que la ampliación de la ofensiva no va en contra de uno de los objetivos de su país, que es recuperar a los rehenes que fueron tomados por Hamas durante su ataque del 7 de octubre, y que hoy el Ejército cifró en 230, después de la liberación de cuatro mujeres.

"La transición a la segunda fase de la guerra no entra en conflicto con la capacidad de traer de vuelta a los rehenes. Me abstengo de dar detalles", apuntó, según el diario Haaretz.

Antes de la conferencia de prensa, el mandatario se había reunido con familiares de los secuestrados y les prometió que "agotará" todas las opciones para lograr su libertad.

Hamas busca un canje "inmediato" de rehenes
 Hamas expresó su disposición a liberar a los rehenes que tomó en su incursión, pero a cambio de presos palestinos.

"Estamos dispuestos a acordar un inmediato canje de prisioneros que incluya la liberación de todos los presos palestinos en cárceles israelíes por todos los presos capturados por la resistencia palestina", afirmó el jefe de Hamas en la Franja de Gaza, Tahya Sinwar, en un comunicado.

"Hamas está dispuesto (a un alto el fuego). Pedimos un alto el fuego y la aplicación de la resolución de la Asamblea General de la ONU. Negociaciones directas, no. Se trata de una fuerza de ocupación, no estamos dispuestos a mantener contactos directos con ellos", declaró el miembro del buró político de ese grupo radical Mousa Abu Marzouk.

El ejército israelí advirtió que considera toda la zona de Ciudad de Gaza como un "campo de batalla" e instó a la población a "evacuar de inmediato" la localidad hacia el sur de la Franja.

La situación humanitaria en Gaza
 La ONU advirtió esta semana que los bombardeos contra zonas densamente pobladas y el bloqueo de la Franja de Gaza constituyen crímenes de guerra, y cuestionó que el Ejército israelí haya pedido a la población gazatí que abandone ciertas zonas mientras mantiene un férreo bloqueo que impide no sólo la entrada de suministros en el enclave palestino, sino también la huida de la población.

Netanyahu defendió a su Ejército de las acusaciones de que están cometiendo crímenes de guerra.

"Los que acusan a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) de crímenes de guerra son unos hipócritas", consideró, y acusó a Hamas de crímenes de guerra por usar a civiles como escudos humanos y por quedarse con combustible que era para uso hospitalario.

Israel viene acumulando tropas en la frontera desde la incursión de Hamas del 7 de octubre en el sur de Israel. Hasta ahora, las tropas habían realizado breves incursiones terrestres nocturnas antes de regresar a Israel.

Naciones Unidas advirtió que una incursión militar terrestre a gran escala por parte de Israel podría provocar "miles de civiles muertos más" y su secretario general, António Guterres, criticó duramente esta "escalada sin precedentes" de los bombardeos e instó a un alto el fuego "inmediato".

El número de muertos palestinos en Gaza aumentó este sábado a 8.000 personas, la mitad de ellos niños, según el Ministerio de Salud de Hamas.

"Caían bombas de todos lados; de la marina, de la artillería y de los aviones", dijo a la agencia de noticias AFP Alaa Mahdi, un habitante del campo de refugiados de Shati, en la parte norte de la Franja.

"¿A quién golpean? ¿A la resistencia? No, a pobre gente", agregó el hombre de 54 años, que afirma que el efecto de las bombas en Shati es "peor que el de un terremoto".

Este sábado, el vocero del servicio de protección civil gazatí reportó que sólo en los bombardeos israelíes de la madrugada resultaron "completamente destruidos" cientos de edificios y de casas.

Cómo continúa el conflicto
 El Ejército de Israel dijo por su lado haber golpeado "150 objetivos subterráneos" en el norte de la Franja de Gaza.

La institución aseguró haber matado a "varios terroristas de Hamas", entre ellos a uno de los responsables de la organización de la ofensiva del 7 de octubre.

En Israel, según los datos actualizados, la escalada del conflicto ha causado más de 1.400 muertos, casi 5.500 heridos y alrededor de 230 secuestrados que se mantienen en poder de la organización islamista palestina en calidad de rehenes.

Hamas reportó intensos enfrentamientos entre sus combatientes y soldados israelíes, que incursionaron en Beit Hanun, en el norte de la Franja, y en Al Bureij, en el centro.

El Ejército de Israel confirmó que sus fuerzas habían operado "en el interior de Gaza", tal y como hicieron las dos noches anteriores. En respuesta, Hamas disparó cohetes hacia varias ciudades de Israel.

"Seguiremos bombardeando desde el aire y el mar", indicó el vocero del Ejército, Daniel Hagari. "La eliminación (de responsables de Hamas) los debilita", dijo también, y precisó que el Ejército no sufrió víctimas durante las operaciones nocturnas.

Los bombardeos nocturnos coincidieron con un corte de las comunicaciones y de Internet en la Franja de Gaza, donde viven hacinadas más de 2,4 millones de personas. La Media Luna Roja palestina y varias ONGs y agencias de la ONU dijeron haber perdido contacto con sus equipos.

Las operaciones humanitarias y la actividad de los hospitales "no pueden continuar sin comunicaciones", alertó Lynn Hastings, coordinadora de la oficina de asuntos humanitarios de la ONU.

Además, esta situación "impide igualmente a las ambulancias llegar hasta los heridos", apuntó el jefe de la Organización Mundial de la Salud, (OMS) Tedros Adhanom Ghebreyesus.

"Este bloqueo informativo crea el riesgo de encubrir atrocidades masivas y contribuir a la impunidad para con las violaciones de derechos humanos", dijo a su vez Human Rights Watch.

El enclave palestino está sometido a un bloqueo israelí terrestre, marítimo y aéreo desde hace 16 años, a lo que se suma, desde el 9 de octubre, un "asedio total" por parte del Estado hebreo en respuesta al ataque de Hamas.

El vocero militar Hagari matizó que se permitirá la entrada de alimentos, medicamentos y agua para la población gazatí.

Desde el 21 de octubre, sólo 84 camiones de ayuda humanitaria llegaron a Gaza desde el vecino Egipto, según la ONU, que estima que serían necesarios un centenar al día como mínimo.

La tensión está al mismo tiempo en máximo en Cisjordania, un territorio palestino ocupado por Israel desde 1967. Más de 100 palestinos murieron allí a manos de soldados israelíes o de colonos desde el 7 de octubre.


Fuente: telam.com.ar

Según las Fuerzas de Defensa de Israel, la inteligencia determinó que la explosión fue causada por un lanzamiento de la Jihad Islámica, aliado del grupo terrorista palestino.

El Ministerio de Salud en Gaza, bajo el control de Hamas, informó que más de 500 palestinos perdieron la vida debido a una explosión en un hospital , que alegan fue resultado de un ataque israelí. Sin embargo, las fuerzas israelíes han negado su responsabilidad en el bombardeo y han atribuido la explosión a un lanzamiento fallido por parte del grupo Jihad Islámica , que es un aliado del grupo palestino que controla la región.

Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), su análisis de sistemas operativos indica que un ataque con cohetes se dirigió hacia Israel y pasó cerca del hospital en el momento de la explosión. Basándose en información de inteligencia de diversas fuentes, las FDI acusan a la organización Jihad Islámica de ser responsable del lanzamiento fallido que impactó en el hospital. Sin embargo, un portavoz de la Jihad Islámica negó estas acusaciones.

Por su parte, el líder de Hamas, Ismail Haniyeh,acusó a Estados Unidos de ser responsable del ataque en un discurso televisado . Haniyeh argumentó que Washington respaldó a Tel Aviv en su agresión, especialmente antes de la visita del presidente Joe Biden a Israel.

El Ministerio de Salud de Gaza informó que cientos de personas quedaron atrapadas bajo los escombros en el hospital Al-Ahli y reportó al menos 500 víctimas mortales, además de cientos de heridos.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron que, según sus primeras investigaciones, la explosión se debió a un misil fallido de la Jihad Islámica  y que no tenían actividad aérea propia sobre Gaza en el momento del incidente.


Fuente: diariochaco.com

Israel impuso un bloqueo total y prepara una invasión terrestre para entrar en Gaza y destruir a Hamás, que siguió disparando cohetes contra Israel desde su breve asalto transfronterizo.

Las esperanzas de un breve alto el fuego en el sur de Gaza que permitiera a los poseedores de pasaportes extranjeros abandonar el asediado enclave palestino y la entrada de ayuda se vieron truncadas el lunes, al intensificarse los bombardeos israelíes antes de una esperada invasión terrestre.

Habitantes de Gaza, gobernada por Hamás, indicaron que los ataques de la noche habían sido los más intensos de los nueve días de conflicto. Muchas casas quedaron destruidas y el número de muertos aumentó notablemente.

Se llevaron a cabo esfuerzos diplomáticos para hacer llegar ayuda al enclave, que soportó incesantes bombardeos israelíes desde el ataque del 7 de octubre de militantes de Hamás contra Israel, en el que murieron 1.300 personas, el día más sangriento en los 75 años de historia del Estado.

Israel impuso un bloqueo total y prepara una invasión terrestre para entrar en Gaza y destruir a Hamás, que siguió disparando cohetes contra Israel desde su breve asalto transfronterizo. Las tropas y tanques israelíes ya están concentrados en la frontera.

Las autoridades de Gaza declararon que al menos 2.750 personas habían muerto hasta el momento por los ataques israelíes, una cuarta parte de ellas niños, y casi 10.000 habían resultado heridas. Otras 1.000 personas estaban desaparecidas y se cree que se encuentran bajo escombros.

A medida que se agrava la crisis humanitaria, con escasez de alimentos, combustible y agua, cientos de toneladas de ayuda procedentes de varios países fueron retenidas en Egipto a la espera de un acuerdo para su entrega segura en Gaza y la evacuación de algunos poseedores de pasaportes extranjeros a través del paso fronterizo de Rafah.

A primera hora del lunes, fuentes de seguridad egipcias habían declarado a Reuters que se había alcanzado un acuerdo para abrir el paso y permitir la entrada de ayuda en el enclave.

Pero la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó en un comunicado: "Actualmente no hay tregua ni ayuda humanitaria en Gaza a cambio de sacar a los extranjeros".

El representante de Hamás, Izzat El Reshiq, dijo a Reuters que "no había nada de cierto" en las informaciones sobre la apertura del paso con Egipto o sobre un alto el fuego temporal.

Egipto afirmó que el paso permaneció abierto desde el lado egipcio en los últimos días, pero quedó inutilizado debido a los bombardeos israelíes en el lado palestino.

La situación seguía sin estar clara en el paso fronterizo de Rafah, el único no controlado por Israel. Periodistas de Reuters dijeron que una pequeña multitud de personas se había reunido allí esperando para entrar en Egipto.

LEÉ: Se recrudecen los enfrentamientos fronterizos entre Israel y Líbano

Estados Unidos había dicho a sus ciudadanos en Gaza que se acercaran al paso para poder salir. El Gobierno estadounidense calcula que el número de palestinos-estadounidenses con doble nacionalidad en Gaza oscila entre 500 y 600.

Washington también está intentando conseguir la liberación de 155 rehenes, entre ellos estadounidenses, que según Israel fueron llevados por Hamás de vuelta a Gaza.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, subrayó la urgente necesidad de hacer llegar ayuda humanitaria a los civiles palestinos en las conversaciones mantenidas el sábado con Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, según informó la Casa Blanca.

Biden también instó a Israel a seguir las reglas de la guerra en su respuesta a los ataques de Hamás. "La abrumadora mayoría de los palestinos no tuvieron nada que ver con los atroces ataques de Hamás y están sufriendo a consecuencia de ellos", señaló.
Intensos bombardeos

A primera hora del lunes, la aviación israelí bombardeó los alrededores del hospital Al-Quds de la ciudad de Gaza y las ambulancias del centro no pudieron desplazarse debido a los ataques, según informaron los medios de comunicación palestinos.

Israel instó a los gazatíes a evacuar el sur, lo que ya hicieron cientos de miles en el enclave, donde viven unos 2,3 millones de personas. Hamás dijo a la población que ignore el mensaje de Israel.

Se espera que las reservas de combustible de todos los hospitales de la Franja de Gaza duren sólo unas 24 horas más, lo que pone en peligro a miles de pacientes, según declaró la Oficina de Ayuda Humanitaria de las Naciones Unidas (OCHA).

En Tel Al-Hawa, un barrio de la ciudad de Gaza, aviones israelíes bombardearon una carretera principal y dañaron las casas de los alrededores, lo que obligó a cientos de residentes a refugiarse en el hospital Al-Quds de la Media Luna Roja, según dijeron los residentes.

Aviones israelíes bombardearon tres sedes del Servicio Civil de Emergencias y Ambulancias en la ciudad de Gaza, matando a cinco personas y paralizando los servicios de rescate en esas zonas, según informaron autoridades sanitarias.

En un bombardeo contra una casa de la familia Abu Mustafa, en el campo de refugiados de Khan Younis, murieron cinco miembros de una familia.

Suhail Baker, de 45 años, dijo que se despertó con el sonido de la explosión de un ataque aéreo israelí que destruyó la casa de su vecino, matando a cinco personas. "Nos despertamos horrorizados y los vimos desmembrados, las excavadoras tardaron mucho en retirar los escombros para recuperar los cadáveres", dijo Baker.

En una calle cercana de Khan Younis, Abu Ahmed, un anciano sentado frente a su casa, dijo: "Israel ha tomado la decisión de matar hasta el último de nosotros".

Más de un millón de personas —casi la mitad de la población total de Gaza— fue desplazada dentro del enclave.

La agencia de Naciones Unidas UNWRA declaró que tiene dificultades para hacer frente a sus necesidades.

La población de Gaza tiene un acceso muy limitado al agua potable. Como último recurso, la gente consume agua salobre de pozos agrícolas, lo que hace temer la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.

Por quinto día consecutivo, Gaza se quedó sin electricidad, lo que puso al borde del colapso servicios vitales como la sanidad, el agua y el saneamiento y agravó la inseguridad alimentaria.


Fuente: Noticias Argentinas