Viernes, 01 Mayo 2026
giweather joomla module

Un enfermero de 45 años dio positivo por COVID-19 en California más de una semana después de haber recibido la vacuna contra el coronavirus de Pfizer Inc, reportó una filial de ABC News el martes.
 
Matthew W., enfermero en dos hospitales locales diferentes, dijo en una publicación de Facebook el 18 de diciembre que había recibido la vacuna de Pfizer, afirmando a la filial de ABC News que su brazo estuvo irritado un día, pero que no sufrió más efectos secundarios.
 
Seis días más tarde, el día de Nochebuena, se enfermó tras trabajar un turno en la unidad del COVID-19, según el reporte. Sintió escalofríos y luego empezó a sufrir dolores musculares y fatiga.
Se hizo una prueba en un hospital y dio positivo por COVID-19 el día después de Navidad, según el reporte.
 
Christian Ramers, especialista en enfermedades infecciosas de Family Health Centers en San Diego, dijo a la filial de ABC News que esta posibilidad no era inesperada.
 
“Sabemos por los ensayos clínicos de la vacuna que se van a necesitar de 10 a 14 días para empezar a desarrollar una protección con la vacuna”, señaló Ramers. “Creemos que esa primera dosis te da cerca de un 50% y necesitas una segunda dosis para llegar al 95%”, agregó.
 
Los reguladores de la vacuna Pfizer han descubierto que la mejor inmunidad contra el coronavirus que produce la enfermedad COVID-19 se produce a partir de los siete días después de la segunda dosis, que se administra tres semanas después de la primera, lo que significa que existe la posibilidad de que alguien que haya recibido la vacuna pueda contraer el virus dentro de ese tiempo. Todos los pacientes necesitan dos dosis de la vacuna para lograr la inmunidad.
 
“No tengo ningún problema en poner agujas en las personas como médico, no disfruto especialmente que me pongan agujas”, dijo a ABC News Amy Herold, directora médica del Centro Médico Queen of the Valley de Napa. Con respecto a lo que le sucedió al enfermero en San Diego indicó: “Supongo que estuvieron expuestos justo antes de recibir la vacuna y no mostraban síntomas todavía o justo después”.
 
“Es una triste coincidencia que si alguien ya ha estado expuesto y se ha vacunado, la vacuna no funciona en unos días. Quiero decir, funciona en unos días, pero ciertamente no en menos de una semana”, especificó Yvonne Maldonado, médica de Stanford.
 

Fuente: infobae.com

Con el plan de vacunación contra el coronavirus ya iniciado, miles de usuarios en redes sociales manifestaron dudas y cuestionamientos respecto a enfermeros que vacunaron sin utilizar guantes de látex. Lo cierto es que, según el protocolo sanitario que rige, lo recomendable al momento de vacunar a cualquier persona es no usar guantes.

“No hay evidencia sobre el uso rutinario de guantes, gafas o camisolines si se cumplen las medidas antes descriptas. Recordar que el uso inadecuado de guantes limita la higiene de manos”, indica el protocolo.

Verónica González, directora de Investigación y Cooperación Técnica de la Escuela de Gobierno de la PBA, que tiene a cargo las capacitaciones de los vacunadores, explicó a Télam: “Se procura que el vacunador no use guantes para que se lave las manos entre un paciente y otro y no descanse en el uso de guantes”.
En este mismo sentido, la profesional agregó que la utilización de guantes no es aconsejable, además, porque incrementa las posibilidades de reacciones adversas o reacciones alérgicas al látex.

“Se sospecha que la mayor parte de las reacciones adversas, sobre todo en alérgicos, tiene que ver con el látex, con los guantes. Si eso lo observan en los distintos lugares donde se vacuna, está hecho simplemente para disminuir el riesgo de que los pacientes que sean alérgicos desarollen una anafilaxia al látex”, explicaron desde el ministerio de salud de la PBA.

Este protocolo no es únicamente argentino. Según el CDC (Centro para el control y prevención de enfermedades) de Estados Unidos, “el uso de guantes no es recomendable, a menos que el vacunador se exponga a los fluídos de una persona potencialmente infectada, o que tenga lesiones en sus manos”.

Antes de ser vacunadas, las personas que están recibiendo la Sputnik V son consultadas si tienen síntomas de Covid-19 y se les chequea la temperatura corporal. En caso de tener síntomas, deben posponer el turno de vacunación luego de 15 días.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) “los guantes no son usualmente necesarios cuando se está inyectando una vacuna”, salvo si se prevé, por algún motivo, un sangrado excesivo.


Fuente: datachaco.com

Este martes, el Servicio Meteorológico Nacional indica que tanto para este miércoles 30 como para el jueves 31 de diciembre, se esperan tormentas fuertes para la región.

 

Sin embargo, el calor continuará hasta los primeros días del 2021, con temperaturas superiores a los 30°.

Para mañana, la temperatura rondará entre los 26° y los 39°, y las tormentas fuertes llegarían para la tarde noche; mientras que para el último día del año, la temperatura mínima será de 22° y la máxima de 33°, con el mismo fenómeno durante la madrugada y la mañana. Para la tarde de dicha jornada, se esperan lluvias aisladas.

 

El Senado de la Nación transformó en la madrugada de este miércoles en ley la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que legaliza el aborto en el país por decisión de la mujer hasta la semana 14.
 
El Senado convirtió hoy en ley la legalización del aborto, en una histórica sesión que fue seguida por miles de manifestantes y colectivos de mujeres de todo el país y en la cual también se sancionó el Plan de los 1000 días de cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera infancia.
 
Con los apoyos de senadores oficialistas y opositores, el proyecto sobre el aborto se transformó en ley en una votación crucial que deja al Gobierno con una de sus promesas de campaña saldadas en el cierre de su primer año de gestión y una victoria legislativa de cara al ciclo electoral que se avecina.
 
El "si" a la legalización del aborto (mediante el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo) hasta la semana 14 de gestación se impuso por 38 votos afirmativos y 29 negativos y una abstención, tras un acuerdo alcanzado con algunos senadores indefinidos para retoques en el texto al momento de la promulgación, en una sesión que comenzó el martes y se extendió durante 12 horas.
 
Así, la Cámara tradicionalmente más conservadora del Congreso, que frenó hace dos años la misma iniciativa por 38 votos contra 31, logró esta vez darle luz verde a una ley que prioriza el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo por sobre las objeciones basadas en los preceptos constitucionales de defensa de la vida desde la concepción.
 
 
El suspenso sobre el resultado se mantuvo en el Senado hasta el último minuto y la opción por el "sí" al aborto se definió finalmente con el anuncio del oficialismo de que se vetaría parcialmente un artículo cuya interpretación sobre la alternativa del aborto después de la semana 14 de gestación era muy amplio.
 
El respaldo de los senadores del Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, y los del Frente de Todos Eduardo Kueider y Sergio Leavy, así como el de la neuquina opositora Lucila Crexell, fue decisivo para consolidar el aval a la propuesta del Gobierno.
 
Tras la sanción de la norma sobre el aborto, el Senado aprobó por unanimidad el proyecto de Ley Nacional de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia, conocido también como el Plan de los 1.000 días.
 
La nueva ley de aborto, llevada al Congreso por el Gobierno de Alberto Fernández en línea con una de sus promesas de campaña, deja atrás una legislación de 99 años que castigaba con cuatro años de cárcel a las mujeres que abortaban y sólo permitía la interrupción de los embarazos en casos de violación o de peligro de vida para la persona gestante.
 
 
Ahora, con la flamante normativa lograda tras al menos seis envíos fallidos de proyectos de ley similares en los últimos 15 años, las mujeres podrán interrumpir un embarazo sin temor de ir a prisión hasta la semana 14 y el sistema de salud público deberá garantizar la cobertura de la intervención de manera gratuita.
 
La intervención del papa Francisco, en la previa de la sesión, con un tuit en favor de "las dos vidas", y la apelación a la inconstitucionalidad, no logró consolidar el voto de los detractores de la legalización, que anunciaron que llevarían su demanda a la Justicia.
 
El resultado en favor del fin de la despenalización y la legalización del aborto fue festejado en la calle por los partidarios "verdes", en su mayoría mujeres y jóvenes que siguieron el minuto a minuto de la sesión en las afueras del Palacio Legislativo.
 
La indefinición de algunos senadores que mantuvieron en reserva su posición hasta el último minuto hicieron que esta sesión sea una de las que mayores expectativas concitó no sólo en la opinión pública argentina sino en países de habla hispana.
 
Pocas leyes como esta -con excepción de la referida a la resolución 125 de retenciones para el campo, en 2008- llegaron al recinto con un resultado tan incierto y una paridad tal que hasta se especuló con que la vicepresidenta y presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, podría llegar a tener que desempatar.
 
 
La transversalidad de la medida, que atravesó a las dos principales fuerzas políticas del país pero en general a toda la sociedad, transformó a esta norma en una de las pocas que logró trascender la llamada "grieta" que divide a los argentinos entre el peronismo y el antiperonismo.
 
Tanto en el debate de 2018 como en el de este año, legisladores del Frente de Todos festejando con sus acérrimos rivales de Juntos por el Cambio y, al mismo tiempo, los detractores del aborto, de bancadas opuestas, aunando esfuerzos para frenar la ley, fueron el rasgo atípico que marcó la discusión sobre el aborto desde sus comienzos.
 
Entre los partidarios del "no" en el Senado, la mayoría fueron miembros de la coalición Juntos por el Cambio. De los 29 votos en contra, 17 fueron de opositores y 16 del Frente de Todos mientras que entre los denominados "verdes" 26 fueron del FdT y sólo 11 de JxC.
 
 
La posición de Cristina Kirchner fue de decidida acción en pos de facilitar el debate en la Cámara que preside, tanto en comisiones como en el recinto y, al mismo tiempo, dar libertad de acción a sus legisladores al punto de que su propio jefe de bloque bregó por el "no".
 
La propia Cristina Kirchner aseguró en 2018 cuando finalmente la ley fue archivada por el Senado que quien la hizo cambiar de posición no fue su hija Florencia como se afirmaba entonces sino "las miles y miles de mujeres que se volcaron a las calles".
 
El líder de la coalición opositora, Mauricio Macri, promovió el debate en 2018 pese a estar en contra pero se mantuvo esta vez al margen de la discusión, en sintonía con el argumento de los "celestes" que aseguraban que era inoportuno este debate en medio de la pandemia de coronavirus.
 
Al igual que durante la sesión de la Cámara de Diputados, que votó a favor por 131 contra 117, la sesión del Senado fue seguida desde los palcos por diversas personalidades de la política y del gabinete como los ministros de Salud,Ginés González García y de Mujeres y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta; la secretaria de Salud, Carla Vizzotti; y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra.
 
Los festejos se dieron en la calle, en las inmediaciones del Congreso, y hasta en otros barrios porteños con bocinazos de automóviles que circulaban en horas de la madrugada.
 

Fuente: Télam