Martes, 05 Mayo 2026
giweather joomla module

El gobernador de Jujuy y líder de la UCR, Gerardo Morales, aseguró que no le gustaría que Mauricio Macri volviera a ser presidente de la Argentina en 2023 y consideró que el PRO "cometió errores" cuando gobernó.

Morales concedió una entrevista telefónica a la agencia de noticias Télam desde Dubái, donde se encuentra para participar de una gira por Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudita, junto a funcionarios del Gobierno nacional y mandatarios de las provincias del denominado Norte Grande.

Morales también evaluó que la media sanción que obtuvo esta semana el proyecto de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la Cámara de Diputados "fue un triunfo del diálogo sobre la insensatez".

Los siguientes son los tramos principales de la entrevista de Morales con Télam:

Télam: ¿Cree que la oposición debe sumar a más sectores políticos en caso de llegar al Gobierno en 2023?
Gerardo Morales: Hay que hablar con sectores del Frente de Todos (FdT). No hay margen ya en la política para la irrupción de facciones antidemocráticas por izquierda o derecha.

T: ¿Cómo vislumbra el futuro político del expresidente Mauricio Macri?
GM: No lo veo con ambición presidencial, pero todavía es un dirigente de peso del PRO y es líder de JxC, mas allá que no me gustaría que volviera a ser Presidente. Estas internas con el PRO las tenemos que resolver en las PASO. El próximo Presidente debe ser radical.

T: Como titular de la UCR, ¿cómo ve al partido en esta coyuntura política, luego de haber tenido un rol menor en Cambiemos durante el gobierno de Macri?
GM: Eso que ocurrió no fue culpa del PRO, sino responsabilidad nuestra. El PRO obviamente marcaba la cancha y avanzaba y en todo caso los que teníamos que reaccionar éramos nosotros. Pero han cambiado las cosas. Ellos cometieron errores en el gobierno.

T: La UCR por un lado demuestra más visibilidad en los últimos tiempos, pero también exhibe retrocesos, como el quiebre del bloque en Diputados…
GM: La relación con (el senador nacional) Martín Lousteau es buena y estamos trabajando para la reunificación del bloque. Se van agotando los tiempos y espero que en las próximas semanas terminemos de resolver eso. La división en Diputados debilita a la UCR.

    "Hay que hablar con sectores del Frente de Todos (FdT). No hay margen ya en la política para la irrupción de facciones antidemocráticas por izquierda o derecha"

T:-¿Qué balance hace de las negociaciones que se llevaron adelante en el Congreso para que el acuerdo con el FMI obtuviera media sanción en Diputados?
GM: Me parece que fue la mejor expresión de que la grieta no le sirve a los argentinos. Es algo que vengo planteando desde hace años. Hay que dialogar. Eso fue lo que se hizo y terminó imponiéndose la sensatez, pese a que hubo 'halcones' que me saltaron a la yugular.

T: En Juntos por el Cambio (JxC) hubo diferencias internas antes de llegar a un consenso para votar el proyecto…
GM: Sí, llevó tiempo. Pero las diferencias se zanjaron. Al FMI le importa más el aval político a la refinanciación que la letra chica.

T:-¿Cómo observó a las distintas fuerzas políticas en este debate?
GM: Por una lado terminaron votando juntos los libertarios, la izquierda y un sector del kirchnerismo. Pero más allá de eso, terminó ganando el diálogo y en esto tuvo un rol importante Sergio Massa como titular de la Cámara de Diputados. También fue importante la actitud de JxC.

T: ¿Cómo cree que quedaron posicionados el FdT y JxC tras este debate?
GM: Creo que desde JxC hemos actuado sin que prevalezca el arrebato de una oposición con una actitud irracional. Cuando el bloque del PRO se levantó del recinto (durante la Asamblea Legislativa del pasado 1 de marzo) terminaron invisibilizando las diferencias en el FdT. A JxC lo veo bien, en la medida en que sigamos por ese camino y construyamos sobre la base de propuestas para llegar a 2023 con programas de Gobierno.

"No me gustaría que volviera a ser Presidente. Estas internas con el PRO las tenemos que resolver en las PASO. El próximo Presidente debe ser radical"

T: Hay varios referentes opositores rumbo a las presidenciales del año próximo. ¿Están trabajando en propuestas concretas? ¿Cree que debe haber autocrítica de la oposición sobre lo que fue el Gobierno de Mauricio Macri?
GM: Varios equipos técnicos ya están trabajando en propuestas. Del lado del radicalismo estamos impulsando y ordenando el trabajo de la Fundación Alem. Empezamos con los institutos de políticas públicas en todas las provincias y articulamos con la Fundación Pensar (PRO), la Fundación Hannah Arendt de la Coalición Cívica y el instituto que puso en marcha Miguel Ángel Pichetto. Respecto de la autocrítica, la sociedad no nos votó en 2019 porque hay cosas que hicimos mal. Terminamos defraudando al conjunto de la sociedad y no quiero que nos vuelva a pasar en 2023. Pero todos tenemos responsabilidades. Al PRO no le gusta que yo diga esto. El Gobierno, por su parte, tampoco puede tener una mirada unilateral. Ellos creen que no tienen responsabilidades y en lo que va de la gestión de Alberto (Fernández) la deuda ya alcanza los 65 mil millones de dólares.

T: ¿Cuál es la importancia que tiene esta gira para Argentina y las provincias del Norte del país?
GM: El objetivo es generar más inversiones para la Argentina. Los inversores plantean en algunos casos el problema de las normas argentinas en relación a la salida de divisas del país. Por otro lado, también hay interés en lo que el país pueda vender. La idea es instalar una oficina de comercialización de productos de las diez provincias del Norte Grande en Dubai, en los EAU. Venimos con funcionarios nacionales con la intención de tener reuniones con empresas de minería y extracción de litio. Es un interés compartido que tenemos con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil (Frente de Todos).


Fuente: Télam

Se definía a sí mismo como “rosarino, judío, de Central, periodista y productor”. Esta noche se confirmó su muerte luego de luchar contra una grave enfermedad. Se despide temprano con tan sólo 51 años

Se crio en el séptimo piso del número 1669 de la calle 9 de Julio de Rosario. El dato no hay que buscarlo demasiado. Se puede encontrar en cualquier entrevista que haya dado. Lo repetía con orgullo. Era su lugar en el mundo. Siempre que podía volvía a Rosario, el lugar más lindo del mundo cómo solía decir.

Nació el 18 de junio de 1970 en el Hospital Británico de Rosario. En su casa de infancia no sobraba nada. Y a veces hasta faltaba algo. Pero él fue feliz. Sus padres se separaron cuando él era chico en una época en que eso no era frecuente. Su madre era la típica Idishe Mame, sobreprotectora y omnipresente. “Mi papá también fue un padre presente, pero yo me crie muy pegado a mi vieja, y participaba más de ese mundo. La vi a mi vieja trabajar en guardias en inmobiliarias, agencia de publicidad, llevando avisos al diario La Capital. La vi hacer tortas y venderlas, la vi en una heladería, la vi al frente de una empresa familiar, la vi hacer guita al frente de una empresa familiar, la vi empresaria, la vi laboralmente de muchas maneras”, contó alguna vez.

Su educación fue estatal y estaba muy agradecido a ella. La primaria la hizo en el Mariano Moreno de su ciudad (“No fui al Moreno. Soy del Moreno”) y el secundario en la Escuela Superior de Comercio.

Alguna vez, en esos años, mientras veía la serie Quincy creyó que cuando fuera grande quería emular a su protagonista y convertirse en anatomopatólogo, mezclar la ciencia con lo detectivesco. Pero muy pronto descubrió que también lo fascinaban otras series, otros programas, los noticieros. Lo que le gustaba era la televisión. En el secundario junto a un amigo se preocupó por lo que era, por esos días, el tema del momento. Lo que había pasado durante la Dictadura y, en especial por su peor consecuencia, los desaparecidos. En tiempos sin internet, necesitó saber quiénes habían desaparecido en su ciudad. Así, antes de la Conadep, hizo esa pesquisa local preguntando a un kiosquero, que lo remitía a un vecino, que le pasaba el nombre de un almacenero que le hablaba finalmente de un militante secuestrado. Esa lista escrita a mano, con letra adolescente, en una hoja número tres de un repuesto Rivadavia fue aportada a las organizaciones de Derechos Humanos en los meses previos al triunfo de Alfonsín. Fue periodista antes de ser consciente de que lo era.

Con 12 años a él no le llamaban la atención El Tony, D’Artagnan o cualquier otra revista de historietas de la escudería Columba. El Gerardo que dejaba la niñez leía la Revista Humor con fascinación. Sus primeros trabajos fueron como redactor publicitario. Luego transitó varias redacciones rosarinas. Se hizo un nombre en la gráfica de su ciudad. Se destacó en Rosario/12. Pasada la mitad de la década del noventa le llegó lo que el nombró (y vivió) como el exilio, el llamado desde Buenos Aires; la atracción de un medio nacional. Dejó Rosario tras un trabajo mejor, que significaba también un desafío mayor: ser editor en el flamante diario Perfil. Pero la aventura, se sabe, duró poco. Luego llegó el llamado para trabajar en la producción de un nuevo programa de Nicolás Repetto. La propuesta parecía muerta antes de empezar. El sábado a la noche era un horario televisivo opaco, casi residual; la audiencia era escasa. Pero Repetto con su mesa enorme en U, el corchito, las secciones híper producidas y la pregunta animal provocó una pequeña revolución y lideró el rating. Gerardo Rozín no sólo oficiaba de productor. También tenía un rol delante de las cámaras. Como co-equiper no se sentaba al lado del conductor. Su lugar, extraño, era en una de las puntas de la mesa. Y eso no era para hacer un movimiento de pinzas que envolviera al invitado entre preguntas de Repetto y su compañero. Tenía una explicación mucho más prosaica. Hacía pocos meses que Gerardo se había quedado completamente sordo de un oído: el stress de la experiencia fallida en el diario porteño le dejó esa secuela permanente. Y esa, la del extremo, era la única posición desde la que podía escuchar bien al resto, con su oído bueno hacia la mesa sabatina. El intento (exitoso) para salvar la audición del otro oído incluyó un estricto tratamiento con corticoides que lo hizo aumentar más de treinta kilos sobre su peso habitual. Así su primera experiencia delante de cámaras fue en uno de los programas más exitosos, acostumbrándose a la pérdida de audición y con un aspecto físico con el que no se sentía cómodo. Pero eso no lo amedrentó. La pregunta animal se convirtió en una marca registrada.

También es muy recordado la noche en que apareció desnudo en homenaje a uno de los invitados, tal vez el nudista más célebre de estas tierras, Rolando Hanglin. Luego tuvo su propio programa de entrevistas y fue el productor general y se sentó en la mesa de Mariano Grondona cuando el doctor competía palmo a palmo con Jorge Lanata. En algún momento circuló el rumor (luego convertido en leyenda) que dos publicistas devenidos guionistas y productores televisivos se apropiaron de una idea suya. Él, como siempre, superó el tema con elegancia y sin confirmar los trascendidos.

Durante unos meses fue el gerente de programación de Canal 9. Condujo programas periodísticos en el mismo canal y en C5N cuando eran propiedad de Daniel Hadad. También participó de Tres Poderes, un programa periodístico con Maxi Montenegro y Reynaldo Sietecase y llevó adelante Esta Noche, ciclo nocturno que los viernes se transformaba en Esta Noche, Libros.

Cuando alguna vez en medio de las disputas periodísticas por la grieta le pidieron su opinión sobre el estado del periodismo, respondió: “El militante trabaja para un proyecto y se tiene que comer los sapos del proyecto que banca, que es algo superior a ese sapo. Pero cuando vos sos periodista, hay cosas que no podés bancar porque es muy choto mentirle a la gente. Por eso creo que hay una contradicción entre ser periodista y ser militante”.

En sus entrevistas primaba la empatía. Más allá del yeite de La Pregunta Animal, el segmento en el que se lucía en Sábado Bus que luego se independizó, había una profunda vocación de escuchar. Como los buenos escritores, Rozín evitaba juzgar a su personaje (en este caso su interlocutor), trataba de entenderlo. Y buscaba siempre una buena historia. Con humor y hasta algo de cariño provocaba las confesiones pero no las incómodas, las que se parecen a un sinceridio, las que provocan el arrepentimiento posterior, sino aquellas que surgen desde la ternura y la emoción. Nunca subestimó al que tenía enfrente ni pretendió mostrarse –como tantos- más vivo que el otro. Él invitaba a su casa y el huésped debía sentirse bien.

Sabía escuchar, una virtud casi en desuso -no sólo en la televisión. Tal vez esa habilidad se desarrolló tras la pérdida de audición de un oído: un sentido se potencia cuando se pierde otro (aunque en este caso fuera el mismo). O quizá fuera fruto del esfuerzo por no perderse nada, por estar al acecho de las buenas historias.

Por eso funcionó también, el ciclo Gracias por estar, Gracias por venir que tenía en el atardecer de los sábados junto a Julieta Prandi, en el que además de las secciones fijas producidas con obsesión infaltables en sus programas, se centraba en homenajear a un gran personaje de la vida artística argentina. Las más importantes figuras pasaron por ahí. Ese ciclo muestra otras de las claves de su trabajo: el de retomar antiguas y eficaces ideas y aggiornarlas sin traicionar su esencia. Se podría pensar que el formato del tributo y repaso de una trayectoria no tenía más para dar en tiempos más veloces, que ya había sido agotado por Blackie varias décadas antes. Pero él con sus picos de más de 20 puntos de rating demostró lo contrario. Además la premisa parecía antagónica con el espíritu televisivo de la época. Mientras a su alrededor lo que predominaba era la confrontación, la pelea, el escándalo, Rozín, con Gracias por estar, Gracias por venir, quería tan sólo mostrar gratitud. “Este programa tiene una sola idea: pensamos que decir gracias está buenísimo” decía, simplificando de manera engañosa un enorme trabajo de conducción y una habilidad natural para la construcción de climas y para entender lo que sucede en el momento; porque esa virtud que acompañó a todos los grandes conductores televisivos también la ostentó: buenos reflejos para responder al imprevisto del momento, para aprovechar una circunstancia inesperada en pos del show.

En los últimos años triunfó también en Telefé con Morfi y La Peña del Morfi. Con varias co- conductoras el formato se fue centrando en lo culinario, en las conversaciones o en la música según el caso. Siempre reinó el buen ánimo, el espacio para la conversación y la alegría. Cuando parecía que el formato musical estaba muerto en la televisión local, él logró resucitarlo. Cantantes de todos los géneros pasaron por su programa: De Serrat a Sandra Mihanovich, de Carlos Vives a Luciano Pereyra. En la tradición de Badía y de su admirado Juan Carlos Mareco –al que veía en los mediodías de su infancia tras volver del colegio- Morfi y sus derivados volvieron a conseguir que grandes artistas se lucieran y se sintieran cómodos.

Era un productor inquieto. Con ideas que probaba y no temía descartar si no funcionaban. Pero sus rasgos distintivos como hombre frente a las cámaras eran otros. El entusiasmo: siempre parecía disfrutar de lo que hacía. En sus programas sobrevolaba una alegría genuina; no la energía impostada y exagerada que habita la mayoría de los shows televisivos desde hace décadas en las que el grito para ser una obligación. Nunca trataba de demostrar que era mejor que el espectador, no subestimaba a su público. Él quería entretenerlos. Y lo lograba. Procuraba hacerlo con risas, buena fe y una inteligencia serena, infrecuentemente poco prepotente para el medio. En una televisión cada vez más canchera y sobradora, Rozín procuraba pasar desapercibido, hacer lucir al resto. “Mis programas mejoraron desde que la curiosidad le ganó a la acidez barata y provocadora”, declaró.

No tenía el physique du rol para triunfar en la televisión. Era bajo, algo excedido de peso para los parámetros apolíneos en el que se mueven los conductores, estaba lejos de ser un metrosexual. Sin embargo eso no fue determinante. Su energía traspasaba la pantalla. Evitaba el periodismo de periodistas. “Yo soy cocinero, no crítico gastronómico. Hago los platos que me gustan a mí y no opino de lo que cocinan los otros. No me gusta hablar de los colegas. Cada uno hace las propuestas que siente. Hago los programas que están dentro de mis sistemas de valores. Afortunadamente hoy puedo elegir. Pero cuando no podía elegir, tampoco me traicionaba” dijo cuando ya era un conductor y productor cotizado. Prefería reconocer a quienes admiraba y a los que lo habían ayudado. Se acordaba de Osvaldo Bazán que le había conseguido sus primeros trabajos en publicidad en Rosario, de Nicolás Repetto, de Gustavo Yankilevich y de tantos otros.

Conocía los programas de Fabián Polosecki y reivindicaba su paso por la televisión, el aporte de Polo a una nueva gramática televisiva, pero también rescataba, con orgullo, a aquellos que habían triunfado en el mainstream. De Romay a Mareco, De Antonio Carrizo a Nicolás Repetto. No vivía en el éxito con culpa ni sentía que debía justificarse por intentar, con buenas armas, tener una audiencia masiva.

Citaba con fluidez a Roberto Fontanarrosa, Saer o Proust, venerar a Aldo Pedro Poy o al maestro Ángel Tulio Zof, admirar a Serrat o a Les Luthiers. Se casó con Mariana Basualdo con quien tuvo a Pedro que hoy tiene 18 años. En 2008 contrajo matrimonio con Carmela Bárbaro, madre de su hija Elena de 7 años.

El año pasado debió abandonar la conducción de su programa televisivo para afrontar sus problemas de salud. Volvió al mes con la misma alegría y fortaleza de siempre. Días atrás, el canal comunicó que Iván de Pineda estaría al frente del programa mientras Gerardo solucionaba problemas personales.

Gerardo Rozín, que se definía como rosarino, judío, de Central, periodista y productor, se despide temprano, con tan sólo 51 años. Esta muerte (muy) prematura provoca el dolor de la pérdida de alguien que todavía tenía mucho para entregar, con la energía creativa para diseñar proyectos novedosos. Y también la tristeza por reconocer que Rozín era uno de esos que no abundan: por su inteligencia, por sus modos, por su búsqueda, por el merecido cariño y fidelidad que el público le profesaba. Pero, por otra parte, al repasar su trayectoria descubrimos que en las últimas décadas su actividad fue muy prolífica y productiva, que no tuvo cuentas pendientes en su profesión.

Gerardo Rozín fue un gran productor televisivo, un conductor cálido y eficaz. Alguien que tenía virtudes que están escaseando: pensaba, trabajaba con pasión, reía y, principalmente, sabía escuchar.

 

Fuente: infobae.com

Después de la última reunión de política salarial que se llevó adelante el miércoles entre el Ejecutivo y representantes de los trabajadores de la administración pública y del Poder Judicial, finalmente hubo acuerdo según lo confirmado por el gobierno provincial.
 
La vicegobernadora Analía Rach Quiroga y el ministro de Planificación, Economía e Infraestructura Santiago Pérez Pons encabezaron una conferencia de prensa donde dieron a conocer el arreglo.
 
Las negociaciones que llegaron a buen puerto implican “un 42% de piso más una suma remunerativa de 2000 pesos, todo en el marco de los compromisos asumidos el año pasado y este año”, tal lo informado por la vicegobernadora.
 
“Hemos llegado a un acuerdo con el escalafón general de la administración provincial y con los gremios del Poder Judicial. Ambos acuerdos garantizar la defensa del poder adquisitivo del salario frente al aumento generalizado de precios”, manifestó Rach Quiroga.
 
Por su parte, Pérez Pons dio otros detalles de la propuesta aceptada por los gremios y confirmó que del 42% para todo el año, el primer aumento del 15% se aplicará en los haberes de este mes de marzo, mientras que los próximos serán en julio, octubre y diciembre.
 
Los trabajadores de la administración pública además tendrán un aumento remunerativo de 2000 pesos en marzo y se traspasarán al salario básico en mayo y septiembre. Además, el refrigerio aumentará en $3000 en dos veces: $2.000 pesos en retroactivo a febrero y $1.000 en mayo. De esa manera pasará a $12.500 en febrero y a $13.500 en agosto.
 
Por su parte, los judiciales recibirán los $2000 remunerativos en mayo.
 
El ministro de Economía expresó que “redoblamos nuestros esfuerzos para que el salario le gane nuevamente a la inflación” y luego resaltó que “con estos dos acuerdos, Chaco cerró de manera exitosa todas las comisiones de política salarial de la provincia”.
 
“Se prevé una revisión en el último trimestre del año en caso de existir variaciones en el contexto macroeconómico que generen índices inflacionarios mayores a los proyectados”, indicaron también oficialmente a través de un comunicado.
 
Por su parte, desde la Intergremial Judicial, espacio que nuclea a la la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial del Chaco, Entidad de Magistrados y Funcionarios de la Justicia de Paz y Faltas del Chaco, Asociación Judicial del Chaco, Sindicato de Empleados Jerárquicos y Jerarquizados del Poder Judicial del Chaco, Sindicato de Empleados Judiciales del Chaco, Unión de Trabajadores Judiciales del Chaco, confirmaron el acuerdo a través de un comunicado de prensa.
 
Allí también hicieron referencia al concepto de Ajuste por revisión, creado por la Ley 3424-A, ya que allí justamente radicaba la principal traba de las negociaciones. La Integremial Judicial recordó que con la oferta del Ejecutivo ese concepto "sería liquidable retroactivo a febrero de 2022, en un 10% para Jueces de Cámara y cargos superiores, 7% para Jueces de primera instancia y 5% para Secretarios y el resto del escalafón, con dos revisiones anuales".
 
"Con respecto a este punto los gremios del sector rechazaron la diferenciación establecida por el Ministerio de Planificación, Economía e Infraestructura de la Provincia por lo que solicitaron la suspensión de la aplicación de la metodología definida en Resolución 0090 de fecha 23 de febrero del corriente, la continuación del diálogo en esta particularidad y la inclusión de los gremios en las dos revisiones anuales, accediendo el Ministro a la solicitud". En ese marco "se fijó una nueva reunión para el próximo 16 de marzo en la cual se abordará la metodología a aplicar para este concepto. Desde la intergremial se insiste en que  los porcentajes a aplicar sean iguales para todo el escalafón respetando la Ley 468-A de porcentualidad y valorizando el sentido de justicia y equidad", manifestaron.


Fuente: diariochaco.com

El Gobierno lanza "Acción Moda", un nuevo Precios Cuidados para la compra de ropa, en el que participarán más de 70 marcas líderes en más de 2.000 puntos de venta. Penguin, Tascani, Tucci, entre otras marcas, participarán del programa.

En cada tienda se encontrarán al menos 15 productos con rebajas, consignó como anticipo el periodista de C5N, Andrés Lerner.

El precio de cada prenda no supera en ningún caso el 30% del precio respecto del invierno pasado, que significa un importante descuento en relación a la inflación general.

"Es una acción que reúne a las marcas nacionales con el fin de acercarse a los consumidores que buscan calidad y diseño, y cuyo poder adquisitivo se ha visto disminuido en los últimos años", según trascendió.

El programa, que estará vigente hasta fines de julio e incluye indumentaria de bebés y niños, adolescentes, mujeres y hombres, será anunciado por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, próximamente.


Fuente: datachaco.com