Martes, 05 Mayo 2026
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El gobernador se reunió representantes de una empresa de electrodomésticos y tecnología, y con otra del rubro del call center.

El gobernador Jorge Capitanich se reunió este viernes con los empresarios Eduardo y Gastón Marjbein, de la firma “Kanji”, y con el director del call center Contactus SA, Rodolfo Fernández Floriani, para trabajar en futuras inversiones en la provincia para generar así puestos de trabajo y empleo privado formal.

Acompañado por el ministro de Industria, Producción y Empleo, Sebastián Lifton y el subsecretario de Empleo, Lucas Cepeda; Capitanich y los empresarios analizaron y evaluaron diferentes esquemas de incentivo fiscal, empleo y beneficios para impulsar la instalación de las dos empresas en el Chaco.

“Ambas firmas permitirán la generación de más puestos de trabajo y por ello, celebramos que más empresarios vean a nuestra provincia como un lugar donde apostar al crecimiento, generar trabajo y promover nuevas oportunidades para todas y todos”, señaló el gobernador.

REFERENCIAS DE KANJI Y CONTACTUS

La empresa Kanji fabrica electrodomésticos y productos de tecnología como netbooks, tablets, computadoras, televisores, licuadoras, pequeños electrodomésticos, con 20 años de trayectoria en el mercado.

Actualmente, tiene cuatro plantas distribuidas San Martín, Villa Lynch, La Boca y Barracas, en Buenos Aires, y otorgan trabajo a unas 400 personas, donde producen un millón de unidades al año.

Hoy, por primera vez, visitaron la provincia y junto a los funcionarios, recorrieron los parques para analizar las posibles inversiones en el Chaco.

Por su parte, el Call Center “Contactus SA” tiene sedes en Córdoba y en Buenos Aires, y emplea a 600 personas. El Gobierno Provincial ya ha tenido conversaciones avanzadas con la empresa, para la radicación de una sucursal en la provincia, con el objetivo de generar 100 puestos de trabajo.

A su vez, el ministro Sebastián Lifton celebró el encuentro con los empresarios “que comienzan a generar las gestiones pertinentes para invertir en el Chaco”, y explicó que con ambas empresas se analizaron “programa de beneficios, incentivos, exenciones impositivas, compensaciones, logística y viendo futuras localizaciones para que puedan decidir instalarse y poder, acompañados por el Gobierno Provincial, consolidar el entramado industrial de la provincia del Chaco, con el objetivo de generar puestos de trabajo y empleo privado formal”.

Por otra parte, desde la firma Kanji, Eduardo y Gastón Marjbein agradecieron el recibimiento del Gobierno Provincial, en su primera visita a la provincia. “Agradecemos el recibimiento, fue una reunión muy positiva que dará sus frutos, donde analizamos cuestiones de logística, por la cantidad de mercadería con la que trasladamos y por ello, seguiremos las evaluaciones para dar una respuesta al respecto”, aseguró Gastón Marjbein.

Asimismo, el director de la empresa Contactus SA, Rodolfo Fernández Floriani, destacó el acompañamiento del Gobierno Provincial, con quien vienen trabajando para instalarse próximamente. “Tenemos la idea de seguir progresando y otorgar puestos de trabajo aquí en la provincia, porque nos permite instalarnos con beneficios en materia económica y de infraestructura, dándonos como opción la posibilidad de instalarnos en el Parque Industrial de Fontana. Ahora estamos tomando la decisión del proceso de instalación de maquinaria e infraestructura correspondiente para prestar aquí el servicio” remarcó Fernández Floriani.

Fuente: datachaco.com

El mercado se mueve con expectativa positiva ante la designación de Sergio Massa como superministro de Economía.

Los mercados le dieron hoy la bienvenida al nuevo ministro Sergio Massa, con caídas en los dólares blue, MEP y contado con liqui, y subas en las cotizaciones de los bonos soberanos.

El dólar blue descendió a $296 y quedó por debajo de los $300 luego de un raid alcista que se extendió casi durante todo julio.

El paralelo se hundió así $18, luego de caer $12 el jueves, presionado por el derrumbe de los dólares financieros (CCL y MEP operan debajo de los $290).

Igual, durante julio el dólar blue acumuló un alza de $58, lo que representa hasta el momento su mayor avance mensual en el año, luego de terminar junio en los $238.

La brecha entre el dólar informal y el tipo de cambio oficial mayorista se reduce hasta el 125%, tras haber trepado al 160% el viernes de la semana pasada, su máximo en 40 años.

Desde que tocó su récord nominal histórico ($350 hace una semana), el blue acumula una baja de $54.

El mercado reaccionó anticipadamente dando por descontados los rumores que luego se convirtieron en realidad.

Massa será superministro de Economía, con amplio margen de maniobra y el control de la relación con el FMI y los organismos multilaterales.

Los mercados reaccionaron positivamente ya que se especula que los nuevos aires traerán cambios económicos tendientes a normalizar las cuentas del país, en momentos en que la inflación anual amenaza superar el 90%.

La presión sobre el tipo de cambio comenzó hace casi dos meses tras una fuerte liquidación de deuda en pesos atada al CER realilzada por un organismo público, a principios de junio.

Prosiguió cuando el BCRA endureció el cepo cambiario a las empresas, a fines del mes pasado, y se aceleró a partir de la renuncia de Martín Guzmán, a principios de julio.

Leé: Massa se queda con el manejo de US$ 25.000 millones de organismos multilaterales.

En junio el dólar informal avanzó $31 (+15%), luego de subir en mayo $6,50 (3,2%).

El dólar paralelo aumentó 50 centavos en abril, y cedió $11 en marzo, su peor performance en 14 meses.

En febrero pasado bajó $6,50 (-3%), después de ascender en enero $5 ó 2,4%.

En lo que va del año, el dólar informal avanza $90 después de cerrar el 2021 en los $208.

Durante el año pasado, el dólar blue registró un alza de 25,3% ($42), la mitad respecto de la inflación del período (50,9%). No obstante, vale recordar que en 2020 había mostrado un brusco salto de 111% (frente a una inflación de 36%).

El dólar ahorro o solidario -incluye el 30% del impuesto PAÍS y el 35% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales- sube 13 centavos a $227,60.

El turista o tarjeta -minorista más Impuesto PAÍS, y una percepción del 45% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales- asciende 14 centavos a $241,40.

Fuente: Noticias Argentinas

Con el apoyo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, el presidente de la Cámara de Diputados será un superministro que manejará Economía, Producción y Agricultura

En la tarde del jueves 28 de julio Sergio Massa concentró todo el poder que podía concentrar dentro del gobierno nacional. Nunca antes había tenido tanto, pese a su influencia en las decisiones de la cúpula presidencial. Su nombramiento como ministro de Economía, Producción y Agricultura, decidido después de largas negociaciones con Alberto Fernández y Cristina Kirchner, es el certificado de su propio triunfo.

El presidente de la Cámara de Diputados se convirtió en la única esperanza del peronismo para intentar dar enderezar la gestión. Por eso no sorprende la presión que ejercieron los gobernadores del PJ en el inicio de la jornada de ayer y el respaldo que le dio la Confederación General del Trabajo (CGT) pocas horas después de que se confirmara su desembarco en el Gabinete.

Massa había quedado muy golpeado cuando el domingo 3 de julio llegó a su final. Ese día hubo intensas negociaciones para que se haga cargo de la Jefatura de Gabinete y controle los principales resortes de la economía. No sucedió. Fernández no le quiso dar tanto poder y resistió. En esa encrucijada, resolvió, en un acuerdo con la Vicepresidenta, que Silvina Batakis reemplace a Martín Guzmán.

Batakis fue la pieza que pudo unir un jarrón que está roto hace mucho. El punto de acuerdo entre Alberto y Cristina después de cuatro meses sin hablarse. Tomó el timón del ministerio de Economía con una disparada del dólar libre y el riesgo país en alza, pero con la firme de convicción de realizar un ajuste fiscal y cumplir con las metas pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fue la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, la que el último lunes, después de reunirse con la ex ministra de Economía, destacó “los esfuerzos iniciales para fortalecer la sostenibilidad fiscal” y habló de una reunión “productiva”. Fue una buena señal para el Gobierno, que había arrancado la jornada con el dólar libre en $338 y luego de una semana con los mercados completamente alterados.

Batakis duró en su cargo 25 días, contando el jueves, cuando luego de dos horas de reunión con Alberto Fernández, puso su renuncia a disposición y le dejó en claro al Presidente que no tenía intenciones de seguir en el ministerio, bajo la órbita de Massa.

Lo mismo hizo Daniel Scioli, que estuvo 44 días al frente del ministerio de Desarrollo Productivo, del que había sido desplazado Matías Kulfas. El Presidente le ofreció a Scioli ocupar el ministerio de Turismo y Deportes, que conduce Matías Lammens. El ex gobernador bonaerense no aceptó.

Scioli vino a la Argentina para prestar ayuda en un momento complejo del Gobierno, porque Kulfas fue echado por la presión pública que ejerció Cristina Kirchner y en medio de un momento donde la interna entre la Casa Rosada y el kirchnerismo estaba desmadrada. Cuando el Jefe de Estado le ofreció el ministerio de Turismo, optó por volver a Brasil, a ocupar la embajada argentina. Gracias, pero no.

El ex vicepresidente tiene, desde hace años, una relación tensa con Massa, que ambos intentaron limar después de su llegada al Gobierno. Pero no hubo demasiados cambios. Hay un objetivo que comparten los dos y que, a partir de hoy, uno parece estar un paso más cerca que el otro de cumplirlo. Massa y Scioli quieren ser candidatos a presidente del peronismo.

La conversión de Massa en un súper ministro le abre la puerta a una proyección más clara para el 2023. Pero tiene que sortear un sinfín de escollos que se le presentarán en la gestión de un país con escasez de dólares, una inflación galopante y una brecha cambiaria amplia. Además de ser parte de un Gobierno que perdió credibilidad y confianza a borbotones durante los últimos meses.

Justamente Massa, según entienden en todos los campamentos del Frente de Todos, llega con la misión de recuperar la confianza perdida y ordenar las cuentas que Batakis no pudo ordenar en su escaza estadía en el quinto piso del Palacio de Hacienda.

Su llegada al Poder Ejecutivo es un golpe de efecto fuerte. Una maniobra que el Gobierno necesitaba después de tantas crisis consecutivas, pero que deja más debilitado a Alberto Fernández. Dentro del Frente de Todos la dirigencia asumió que el Presidente soltó una gran parte del poder que le quedaba en este cambio de Gabinete. No tienen dudas.

Massa asumirá la próxima semana al mando de un súper ministerio y, a la par, seguirá teniendo influencia en la presidencia de la Cámara de Diputados. Allí quedará Cecilia Moreau, integrante del Frente Renovador, de máxima confianza, y muy cercana al líder de La Cámpora, Máximo Kirchner.

El tigrense concentró poder pero no se quedó con todo lo que pidió. En principio reclamaba el Banco Central, a cargo de Miguel Pesce, y la AFIP, conducida por Mercedes Marcó del Pont. Fernández no quiso dárselos. Pesce sigue en su cargo y Marcó del Pont pasó a la Secretaría de Asuntos Estratégicos luego de la renuncia de Gustavo Beliz.

La salida de Beliz genera un fuerte daño en el círculo más chico del Presidente. El ex funcionario era uno de los más leales colaboradores de Fernández. Integrante de una mesa muy chica en la que el mandatario se apoyó desde el primer día de su gestión. Sobre todo, en los momentos más tensos y complejos.

Beliz se va porque Massa se hará cargo también de las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito, tal como describe el comunicado oficial emitido por Presidencia. El ex secretario de Asuntos Estratégicos no lo dudó. Dejó su lugar apenas se lo comunicaron. Él era quien llevaba adelante esos vínculos.

Su salida se suma a la de Macerla Losardo (Justicia), Matías Kulfas (Producción), Martín Guzmán (Economía) y Juan Pablo Biondi (Comunicación). Todos muy cercanos al Presidente, que, en cada una de esas movidas, dinamitó su círculo político de poder. Lo achicó a la mínima expresión.

El área de Energía, que también había reclamado, seguiría en manos del kirchnerismo. Darío Martínez podría quedarse como secretario y Federico Basualdo como subsecretario. Cristina Kirchner, por ahora, no cedió el control de esa área de gobierno que es estratégica. Sergio Massa anunciará el lunes a su equipo y ese día habrá confirmación definitiva sobre cómo queda el sector más sensible del Gobierno.

La movida política para que Massa desembarque en el Gabinete derivó en la renuncia de dos ministros y un funcionario del riñón presidencial, más el desplazamiento de Silvina Batakis. Ese ejercicio de poder dejó expuesto la influencia del tigrense en las negociaciones y el apoyo que logró de parte de la Vicepresidenta, que no vetó su arribó.

El líder del Frente Renovador llega al súper ministerio con el aval de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, pero también con el respaldo de gobernadores e intendentes del peronismo. En el oficialismo creen que su llegada va a refrescar el aire del Gobierno y que puede ser usado como un relanzamiento de la gestión.

También hay un grupo más chico que considera que nada cambiará y que Massa puede terminar licuado por la crisis interna, que si bien está frizada, nunca dejó de existir. El desafío que tiene el nuevo ministro es, a través de las medidas y la exposición pública, darle un rumbo a la gestión que pueda sintetizar los intereses de Alberto y Cristina como plan de gobierno.

Massa multiplicó su poder y su influencia. La semana que viene empezará el momento de la gestión. La tarea más difícil a la que estará abocado. Ya tiene todo el apoyo político que necesitaba tener. Hoy podrá ver la reacción inmediata de los mercados. El Gobierno empieza un nuevo tiempo.


Fuente: infobae.com

Luego de poco más de tres semanas al frente del Ministerio de Economía, Batakis será reemplazada por Sergio Massa pero tiene un nuevo cargo en el gobierno.

Batakis, recién llegada de una gira de gestión por Estados Unidos, pasará a presidir el Banco Nación en remplazo de Eduardo Hecker.

"El presidente reconoce y agradece el compromiso que demostró al sumarse al Gabinete", afirmá el comunicado oficial.