Domingo, 03 Mayo 2026
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Autoridades electorales de los Estados Unidos aseguraron este jueves que “no hay evidencia de que ningún sistema de votación haya sido alterado” durante los últimos comicios. En una declaración conjunta, miembros de 11 organismos distintos a cargo de velar por la seguridad de los comicios afirmaron que “las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras en la historia” del país norteamericano.

“En este momento, funcionarios en todo el país están revisando y chequeando por segunda vez todo el proceso electoral antes de determinar los resultados finales. Cuando los estados tienen elecciones reñidas, muchos hacen recuentos. Todos los estados con elecciones reñidas tienen registros en papel de cada uno de los votos, lo que les da la capacidad de contar cada una de las boletas si fuera necesario. Eso un beneficio adicional de seguridad y resiliencia y permite identificar y corregir cualquier error. No hay evidencia de que ningún sistema haya sido alterado”, expresa el párrafo central del documento.

En una poco velada referencia a las denuncias de fraude del presidente Donald Trump, la declaración concluye diciendo que “pese a que sabemos que hay muchas denuncias infundadas y oportunidades para esparcir desinformación sobre el proceso electoral, podemos asegurarles que tenemos la mayor confianza en la seguridad y la integridad de las elecciones, y ustedes deberían tenerla también”.

“Cuando tengan preguntas recurran a funcionarios electorales. Son voces confiables, considerando que administran elecciones”, cierra la misiva.

En contraste con los esfuerzos de Trump para continuar litigando los resultados de los comicios, un creciente número de funcionarios republicanos se han expresado a favor de que el mandatario conceda la derrota. Entre ellos se cuentan al menos cuatro senadores: Mitt Romney, Susan Collins, Ben Sasse y Lisa Murkowski y el gobernador de Ohio, Mike DeWine. También se han expresado en esta línea ex funcionarios del partido, entre los que se destaca su único ex presidente vivo, George W. Bush.

Otros senadores respaldaron la decisión de Trump de impugnar el resultado de los comicios en estados clave -como Georgia, Arizona, Michigan, Wisconsin y Pensilvania- pero se mostraron a favor de que Biden comience a tener acceso a al Informe Presidencial Diario (PDB, por sus siglas en inglés) un resumen de información y análisis clasificados de alto nivel sobre temas de seguridad nacional que se ha ofrecido a los mandatarios desde 1946. Pat Toomey, Marco Rubio, James Lankford y Mike Rounds se pronunciaron en esta línea.

El PDB es coordinado y entregado por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia con el aporte de la CIA y otras agencias. Se adapta a cada presidente, dependiendo de si prefieren informes orales o escritos o ambos, resúmenes cortos o informes largos en papel o electrónicamente.

Lankford señaló que si para el viernes el presidente electo no recibe el informe, tomará medidas: “Intervendré y presionaré y diré que esto debe ocurrir para que independientemente del resultado de las elecciones, sea cual sea el camino, la gente pueda estar lista para esa tarea real”, comentó a la radio KRMG. Además, sostuvo que la vicepresidenta electa Kamala Harris también debería recibir las sesiones informativas, lo que no debería ser un problema porque ella ya tiene las autorizaciones de seguridad como miembro del comité de inteligencia del Senado.

Biden, por su parte, ha ignorado las denuncias y comenzado a actuar como presidente electo. El miércoles por la noche anunció la que será su primera elección pública para la Casa Blanca: nombró a Ron Klain, un experimentado asesor demócrata, como su futuro jefe de Gabinete. También conformó un grupo de trabajo para abordar la pandemia una vez tome posesión, y ha pronunciado distintos discursos públicos en los que instado al público a usar mascarillas para mitigar su impacto hasta la llegada de una vacuna.

 

 
Fuente: Infobae


Un año después de la caída del mandatario izquierdista Evo Morales, su delfín Luis Arce asumió este domingo como nuevo presidente de Bolivia prometiendo un gobierno “para todos y todas”, con el desafío de cerrar las heridas políticas y superar la crisis económica.
 
Arce sucedió a la mandataria interina derechista Jeanine Áñez para un periodo de cinco años, lo que marcó el retorno al poder del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Morales, quien regresará al país el lunes desde su exilio en la vecina Argentina.
 
El vicepresidente aymara David Choquehuanca, investido previamente en el cargo, fue el encargado de tomar juramento al nuevo mandatario ante la presencia de los nuevos parlamentarios e invitados especiales como el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Colombia y Paraguay.
 
Con la mano derecha a la altura del corazón el nuevo mandatario respondió con un “Sí, juro”. Luego él y el resto de asistentes a la ceremonia entonaron el himno nacional.
 
Como delfín de Morales, Arce ganó las elecciones del 18 de octubre en primera vuelta con un contundente 55% de los votos, más de 26 puntos por encima de su principal rival, el centrista Carlos Mesa.
 
“UN GOBIERNO PARA TODOS Y TODAS"
 
“Iniciamos una nueva etapa en nuestra historia y queremos hacerlo con un gobierno que sea para todos y todas sin discriminación de ninguna naturaleza. Nuestro gobierno buscará reconstruir nuestra patria en unidad para vivir en paz”, declaró Arce en su discurso tras ser juramentado por su vicepresidente, David Choquehuanca.
 
“Nos comprometemos a rectificar lo que estuvo mal y a profundizar lo que estuvo bien”, agregó.
 
Arce trazó un duro diagnostico del gobierno de la presidenta interina Jeanin Áñez. “Bolivia fue escenario de una guerra sistemática contra el pueblo y contra los más humildes. Los dos objetivos del gobierno de facto -pacificación y llamado a elecciones- no se cumplieron, recrudeció el racismo y se usó la pandemia para prolongar un gobierno ilegítimo”, dijo el nuevo presidente boliviano.
 
“Una inmensa mayoría plurinacional enfrentó el peligro de la proscripción. Se estigmatizó a campesinos y obreros. Se quemó nuestra wiphala. Desde sectores minoritarios de la población se quería una democracia solo para unos pocos”, dijo Arce.
 
Por otra parte, el mandatario hizo un llamado a dejar a un lado las divisiones. “Como diría Marcelo Quiroga Santa Cruz, aquel líder socialista asesinado en otro golpe de Estado en 1980, no es el odio lo que impulsa nuestros actos sino una pasión por la justicia”, dijo.
 
 
Luego, Arce se refirió al programa de su gobierno, haciendo especial hincapié en la recuperación de la economía. “Vamos a profundizar en nuestro gobierno: la redistribución, los bonos. Vamos a trabajar para recuperar los niveles de crecimiento que el gobierno de facto hizo añicos”, prometió.
 
“Hay quienes han argumentado que la situación actual es producto del covid-19. Pero echarle la culpa a la pandemia de esta situación no es correcto”, fue el diagnostico del ex ministro de economía de Morales. “Hoy nuestra economía está en medio de una recesión profunda. Nuestro país pasó de liderar el crecimiento de Latinoamérica a presentar la caída más fuerte en los últimos 40 años”.
 
“Tenemos grandes proyectos que vamos a poner en marcha en los próximos meses. Nuestra patria hoy más que nunca requiere sincronización entre sector público y privado”, agregó. “Nos vamos a enfocar a un solo objetivo: el vivir bien de todos los bolivianos”.
 
En cuanto a sus programas en el escenario internacional, Arce afirmó que la intención de su gobierno es "trabajar para un mundo multipolar”.
 
“Asumimos hoy más que nunca la igualdad de los pueblos. Apostamos por una integración emancipadora”, dijo.
 
“Querido pueblo de Bolivia estoy frente a todos ustedes con mucha emoción pero con un enorme sentido de responsabilidad que nace del amor que tengo a nuestra patria”, dijo Arce en la parte final de su discurso, de unos 20 minutos. “Asumo la presidencia con mucha humildad, con mucha honra y con mucho agradecimiento por la confianza depositada en nosotros”.
 
“Queremos ser recordados como el gobierno en el que el pueblo boliviano se levantó para recuperar la democracia, la paz, la dignidad, el crecimiento y la justicia social”, agregó. Asimismo prometió que “venceremos a la pandemia, porque somos un pueblo luchador”.
 
“Por mandato de ustedes asumo con mucha humildad y responsabilidad", finalizó Arce. "Miro al pasado, a todo lo que vivimos y superamos. Levanto mis ojos y veo que una mejor Bolivia es posible con el trabajo de todos y todas los bolivianos”.
 
La ceremonia de traspaso se realizó en la mañana en el Congreso boliviano. Tras su juramentación, el flamante mandatario se dirigió caminando al Palacio Quemado, la sede de gobierno, situado en diagonal al edificio del Legislativo, también frente a la Plaza Murillo de La Paz.
 
Arce también presidió un desfile de destacamentos del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía, y luego recibió los saludos de los jefes de Estado visitantes y de otros enviados oficiales.
 
Fuente: Infobae

Tras cuatro días de escrutinio y tensión, confirmaron que Joe Biden ganó las elecciones en los Estados Unidos. Al obtener los votos electorales de los estados de Pensilvania y Nevada, y ganar una ajustada pulseada, el candidato demócrata superó los 270 necesarios para llegar a la Casa Blanca. Se impuso así ante el actual mandatario, el republicano Donald Trump.

 

Este sábado, cerca de las 14 en Argentina, la agencia AP y los principales medios de comunicación de Estados Unidos confirmaron el resultado. Joe Biden llegó a los 279 electores, que podrían ser 290 si se confirman efectivamente los 11 de Arizona (si bien muchos medios norteamericanos dieron al republicano por ganador, todavía resta la definición emitida por las autoridades).

Luego de conocer el resultado, el demócrata expresó su satisfacción en su cuenta de Twitter. “América, me siento honrado de que me hayan elegido para dirigir nuestro gran país”, escribió.

“El trabajo que tenemos por delante será duro, pero les prometo lo siguiente: seré un presidente para todos los estadounidenses, ya sea que voten por mí o no”, agregó Biden.

Sin embargo, el actual jefe de Estado, Donald Trump, continúa lejos de reconocer la derrota. Todo lo contrario: denunció fraude en los distritos más disputados, acusó a los demócratas de obstaculizar el trabajo de sus observadores, e inició demandas judiciales.

Fuente: datachaco.com

El candidato demócrata Joe Biden se impuso este miércoles en Michigan, y quedó a solo seis votos electorales de arrebatarle la presidencia al actual mandatario, Donald Trump.

Así, el exvicepresidente obtuvo los 16 electores del ese estado, y llegó a 264, contra 214 del candidato republicano. En caso de que se concrete el triunfo demócrata en Nevada, alcanzará los 270 votos electorales que necesita para ser el próximo presidente.

Más temprano, el candidato demócrata dio un discurso desde su centro de campaña, mientras continúa el conteo de votos en varias jurisdicciones de Estados Unidos. Si bien se negó a declarar una victoria frente a Donald Trump antes de que finalice el escrutinio, consideró que su partido se encuentra en condiciones de alcanzar las 270 voluntades que le permitirán suceder a su rival. “Es claro que seremos los ganadores”, manifestó.

Al comienzo de su discurso en Wilmington, Delaware, el opositor expresó: “La jornada de ayer demostró una vez más que la democracia es el corazón de esta nación. Incluso frente a una pandemia, más americanos votaron en esta elección que en ninguna otra en la historia de este país. Lo hicieron más de 150 millones de personas”.

Y siguió: "Ahora, tras una larga noche de conteo, es claro que estamos ganando en los estados suficientes como para alcanzar los 270 votos electorales necesarios para ganar la presidencia”.

Aunque el aspirante demócrata se negó a declarar una victoria de manera anticipada, apuntó: “Creemos que, cuando el conteo termine, seremos los ganadores”.

A continuación, se refirió a los resultados en Wisconsin, donde Trump pedirá el recuento de los votos por presuntas “irregularidades”. “En ese estado ganamos por 20.000 voluntades: casi el mismo margen por el que el Presidente ganó allí hace cuatro años", sostuvo, y agregó: “También estamos primeros en Michigan, y tengo buenas vibraciones sobre Pensilvania”.

Fuente: datachaco.com