Uruguay batió este domingo su récord de contagios diarios de la covid-19 al registrar 1.215 nuevos casos y alcanzarse los 6.917 activos. Además, esta jornada murieron ocho personas, con lo que Uruguay contabiliza 256 fallecidos, así lo indicó el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) en su informe diario,
En ese informe, detallaron que en la jornada se hicieron 8.502 test de coronavirus SARS-CoV-2 y se alcanzaron los 701.734 desde que se decretó la emergencia sanitaria el pasado 13 de marzo.
Actualmente, el departamento (provincia) más afectado sigue siendo Montevideo con 4.014 casos activos, mientras que en segundo lugar se encuentra Canelones con 983. Al día de hoy en los 19 departamentos hay casos activos.
De los 1.215 casos nuevos, 772 son de Montevideo (sur), 180 de Canelones (sur), 48 de Rivera (norte), 34 de Maldonado (sureste), 31 de Rocha (sureste), 24 de Salto (noroeste), 23 de San José (suroeste), 19 de Cerro Largo (este), 18 de Tacuarembó (norte), 17 de Paysandú (noroeste), 14 de Durazno (centro), 12 de Artigas (norte), 9 de Treinta y Tres (este), 6 de Colonia (suroeste), 3 de Soriano (suroeste), 2 de Florida (centro), 2 de Río Negro (oeste) y 1 de Lavalleja (este).
Debido al aumento de casos, el Gobierno uruguayo anunció el pasado jueves que mantendrá sus fronteras cerradas durante 20 días hasta el 30 de enero.
Sin embargo, el presidente de ese país, Luis Lacalle Pou, anunció la ampliación en dos horas en bares y restaurantes, que hasta el 10 de enero era la medianoche, y la justificó explicando que “casi todos los contagios son intrafamiliares” y que hay que dar “algún estímulo” a un sector muy golpeado económicamente.
Además, informó de la reapertura de espectáculos públicos “con aforo mínimo”, incluidos los deportivos, aunque estos sin público, que estaban prohibidos igualmente hasta el 10 de enero.
Fuente: datachaco.com
La tormenta de nieve Filomena, que llegó el viernes a España, sembró el caos, al dejar a centenares de automovilistas bloqueados, el aeropuerto de Madrid cerrado y a buena parte del país paralizado, pero lo peor se espera para hoy, con 20 centímetros suplementarios de nieve anunciados. Cabe destacar que estas nevadas, las peores desde hace 50 años en el país, han sido constantes en buena parte del territorio durante dos noches y provocaron la alerta roja hoy en cinco regiones del centro del país.
La capital del país, Madrid, es una de las zonas más afectadas, con imágenes impresionantes de sus calles cargadas de nieve.
Anoche, después de la suspensión y desvío de decenas de vuelos, decidieron cerrar el aeropuerto internacional de Barajas y se mantendrá así durante todo el día de hoy por "razones de seguridad". Además, los servicios de colectivos, trenes y de recolección de basura fueron suspendidos. Y cayeron cientos de árboles, además de que hubo personas que quedaron atrapados en sus autos y debieron ser rescatadas por militares.
Más de mil vehículos quedaron atrapados en la ciudad, la mayoría en las rutas de circunvalación de la ciudad y en la autopista que va hacia las regiones de Castilla La Mancha y Andalucía, en el sur del país, dijo Carlos Novillo, director de la agencia de emergencias de Madrid.
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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, pidió a los ciudadanos que no salgan de casa por una situación que calificó de "muy grave".
En la capital, que no había conocido semejante nevada desde 1971, se vieron esquiadores en la célebre plaza de la Puerta del Sol e incluso a un hombre en un trineo tirado por cinco perros.
La agencia meteorológica nacional (AEMET) había advertido que en algunas regiones la nevada duraría más de 24 horas por la extraña combinación de una masa de aire frío estancada sobre la Península Ibérica y la llegada de la borrasca Filomena, más cálida, desde el sur.
Fuente: datachaco.com
El Congreso de Estados Unidos ratificó hoy al demócrata Joe Biden como ganador de las elecciones presidenciales, luego de que violentos manifestantes irrumpieran en el Capitolio en un intento de revertir el resultado de los comicios, socavar la democracia del país y permitir que el republicano Donald Trump siguiera en la Casa Blanca.
El vicepresidente republicano Mike Pence certificó el voto de 306 grandes electores a favor del candidato demócrata, frente a los 232 logrados por Trump.
Luego del caos sembrado ayer por los partidarios del mandatario saliente durante horas hasta ser desalojados por la policía, los legisladores resolvieron continuar anoche con el proceso de validación de las elecciones, en una muestra para el país y el mundo de su compromiso con la voluntad de los votantes y una transferencia pacífica del poder.
El proceso se realizó con la nación en alerta y la ciudad de Washington bajo un inusual toque de queda decretado tras los disturbios.
Trump, quien se ha negado a aceptar su derrota, dijo en un comunicado inmediatamente posterior a la votación que habrá una transición ordenada el día de la asunción de Biden, el 20 de enero,
"Aunque estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de estas elecciones y los hechos me apoyan, habrá una transición en orden el 20 de enero", dijo en un comunicado, informó la agencia de noticias AFP.
"Esto representa el fin de uno de los mejores primeros mandatos presidenciales y es solo el inicio de nuestra lucha para devolver a Estados Unidos su grandeza", agregó.
La ratificación llegó luego de una jornada con pocos precedentes en la historia política de Estados Unidos, con el Capitolio asediado por los partidarios de Trump y los legisladores buscando refugio bajo escritorios y protegidos con máscaras antigás mientras la policía trataba de erigir barricadas en torno al edifico del Congreso.
Una mujer murió tras recibir un disparo en el pecho dentro del Capitolio.
La protesta fue convocada y alentada por el propio Trump, quien desde hace semanas lanza denuncias falsas sobre la transparencia de las elecciones del 3 de noviembre, en las que fue vencido por Biden.
La sesión ya era extraordinaria por el hecho de que varios legisladores republicanos estaban presentando objeciones a los resultados cuando el procedimiento tuvo que ser interrumpido por la irrupción violenta de los partidarios de Trump.
Tanto las protestas como las objeciones de legisladores republicanos constituyeron un desafío impensable a los principios democráticos y desnudaron las profundas divisiones en Estados Unidos, que se agravaron de manera dramática durante los cuatro años de Trump en la Casa Blanca.
El Congreso volvió a sesionar al caer la noche, en medio de condenas a las protestas de legisladores de ambos partidos y con la determinación de certificar el triunfo de Biden, así llevara toda la noche.
Pence reabrió el procedimiento en el Senado dirigiéndose directamente a los manifestantes: "Ustedes no ganaron", dijo.
El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, dijo que la "insurrección fallida" dejó en evidencia el deber del Congreso de confirmar la victoria de Biden.
La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que el Congreso debía mostrar al mundo "de qué está hecho Estados Unidos" y completar su trabajo de certificación.
El presidente saliente envalentonó a sus seguidores horas antes de la violencia con un acto matutino fuera de la Casa Blanca donde los urgió a marchar hacia el Capitolio.
A pedido de sus asesores y desde el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump emitió un par de tuits y grabó un video en el que pedía a los manifestantes "ir a casa en paz", aunque también apoyaba su causa.
Horas después, Twitter bloqueó por primera vez su cuenta, le exigió que borrara tuits justificando la violencia y lo amenazó con una "suspensión permanente".
Con rostro sombrío, el presidente electo Biden dijo que la democracia del país estaba "bajo un asalto sin precedentes", un sentimiento del que se hicieron eco numerosos legisladores en el Congreso.
El expresidente republicano George W. Bush dijo que miró los disturbios por televisión "con incredulidad y consternación".
La mujer muerta era parte de la multitud que irrumpió en el Congreso y rompió una barricada que protegía una sala donde había policías armados, dijo la policía.
Fue baleada en el pecho por los agentes del Capitolio y llevada a un hospital donde falleció.
Fuente: Télam