Domingo, 03 Mayo 2026
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Las tropas rusas intensificaban hoy la ofensiva en Ucrania y se acercaban a la ciudad de Kiev, mientras bombardeaban localidades cercanas, además de destruir una base aérea y un depósito de municiones en la urbe de Vasilikov, a pocos kilómetros de la capital.

A pesar de las difíciles condiciones y perspectivas, el asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, aseguró que la capital está “lista para luchar”. En la madrugada de este sábado el conflicto estalló al noroeste de la capital y otras ciudades fueron rodeadas y asediadas con fuertes bombardeos.

En tanto, los funcionarios ucranianos señalan que los combates y las amenazas de ataques aéreos rusos ponen en peligro los nuevos intentos de evacuación de civiles.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa británico, sostuvo que "la mayor parte de las fuerzas" rusas terrestres estaban sólo a unos 25 kilómetros de Kiev.

Por otra parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, aseguraron que el mandatario de Rusia, Vladimir Putin, no tiene intención de "parar la guerra".

En ese sentido, los líderes de Europa occidental sostuvieron que planean aplicar al régimen ruso profundas sanciones, al nivel de las impuestas a países como Irán.

El mandatario francés y el alemán mantuvieron un contacto telefónico con Putin que se prolongó durante dos horas, luego de que hablaran con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien les pidió que intercedieran para la liberación por parte de del intendente de Melitropol, localidad cercana al puerto de Mariúpol, que habría sido secuestrado por soldados rusos.

"Aplicaremos nuevas sanciones, de las más severas, al nivel de las de Corea del Norte, Siria e Irán, pero nos guardamos algunas en la reserva, de tipo sistémico", expresó una fuente gubernamental francesa citado por el sitio DW.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que las autoridades ucranianas siguen impidiendo la apertura de diez corredores humanitarios que el Gobierno ruso propuso para que las personas lleguen hasta Rusia.

"Mientras las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa observan plenamente un alto el fuego temporal, la parte ucraniana continúa violando cínicamente los acuerdos alcanzados sobre la apertura de corredores humanitarios hacia Rusia", expresó el jefe del Centro de Control de la Defensa Nacional de Rusia, Mijail Mizintsev.

Por otro lado, Zelenski informó que ya murieron "alrededor de 1.300 militares" de su país durante el conflicto, mientras que calculó en 12 mil las bajas en el Ejército ruso. Es una "relación de uno a diez que, sin embargo, no me hace feliz", expresó el mandatario.

En tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizó el envío de 200 millones de dólares en arma y equipo militar a Ucrania. El nuevo paquete de ayuda incluye misiles antitanques Javelin y misiles antiaéreos Stinger que llegarán a Ucrania por tierra desde los países vecinos Polonia y Rumania.

Fuente: Noticias Argentinas

La situación es particularmente crítica en la ciudad portuaria de Mariupol, en el sur, donde según las autoridades locales 1.500 personas murieron desde que Rusia la aisló prácticamente del mundo hace doce días.

En el décimosexto día de la invasión que llevó a que más de 2,5 millones de personas abandonen el país y a las potencias occidentales a redoblar la presión con nuevas sanciones.

La situación es particularmente crítica en la ciudad portuaria de Mariupol, en el sur, donde según las autoridades locales 1.500 personas murieron desde que Rusia la aisló prácticamente del mundo hace doce días.

"Cientos de miles de personas están sitiadas. Se trata de una práctica medieval que ha sido proscrita por las reglas modernas de la guerra por una buena razón", señaló Stephen Cornish, uno de los líderes en el terreno de Médicos Sin Fronteras (MSF), sobre la situación en la ciudad.

El representante local del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Sasha Volkov, había alertado ayer que algunos residentes "empezaron a pelearse por la comida" y que muchos se quedaron sin agua potable.

En medio de esta situación, el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo hoy que ve algunos "pasos positivos" en las negociaciones que tienen lugar "casi todos los días" con Ucrania para decretar un cese de las hostilidades.

Pero esas señales no se ven en el terreno.

Más de 2,5 millones de personas huyeron de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero, la gran mayoría a países vecinos como Polonia, informó la ONU.

Los bombardeos además no cesan: tres misiles impactaron en edificios civiles en la ciudad de Dnipro, destrozando una fábrica de zapatos y matando a un guardia de seguridad.

Hasta ahora, esa ciudad industrial de un millón de habitantes era considerada relativamente segura, lo cual llevó a instalar allí un centro de coordinación de ayuda humanitaria y de recepción de desplazados, informó la agencia de noticias AFP.

Otras ciudades sufrieron bombardeos nocturnos, como Chernígov (norte), Sumy (noreste) y Jarkov (este), fuertemente impactadas por la ofensiva rusa. Los ataques causaron daños en edificios de viviendas e infraestructuras de suministro de agua y electricidad.

Cerca de Oskil, en la región de Jarkov, un establecimiento para personas con discapacidad fue blanco de los bombardeos, sin que se reportaran víctimas mortales.

Rusia anunció que los aeropuertos militares de Lutsk y Ivano-Frankivsk, cerca de la frontera con Polonia, quedaron "fuera de acción".

El ejército ucraniano alertó en un informe que "el enemigo está intentando eliminar las defensas" en numerosas localidades al oeste y el norte de Kiev, con el objetivo de "bloquear la capital".

El alcalde de Kiev, el célebre exboxeador Vitali Klichko, dijo que la mitad de la población se había marchado y que la ciudad, antes con casi 3 millones de habitantes, "se había transformado en una fortaleza".

Los soldados ucranianos describieron intensos combates para controlar la principal autopista que lleva a la capital, mientras que la larga columna de artillería rusa que se dirige hacia allí ralentizó su paso, en lo que parece un intento de reagruparse, de acuerdo a la cadena estadounidense CNN.

Mientras tanto, crece la preocupación sobre el posible uso de armas químicas: Estados Unidos y Rusia se volvieron a acusar mutuamente hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la presencia y la eventual utilización de armamentos biológicos.

El debate solamente sirvió para cruzar denuncias, sin presentar evidencias.

La situación podría agravarse además si avanza la posibilidad planteada por el Kremlin de que ciudadanos de Siria y de otros puntos de Oriente Medio sean autorizados a combatir junto a sus fuerzas.

El presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, acusó a Moscú de contratar "asesinos de Siria, un país donde todo ha sido destruido por los ocupantes, algo por lo que nos están haciendo pasar a nosotros".

En un mensaje grabado fuera de la oficina presidencial, el mandatario dijo que se alcanzó un "punto estratégico de inflexión en la guerra", aunque aclaró que no era posible predecir cuánto tiempo continuaría la lucha.

"Es imposible decir cuántos días nos quedan todavía para liberar la tierra ucraniana. Pero podemos decir que lo haremos... vamos hacia nuestra meta, hacia nuestra victoria", señaló, citado por el diario británico The Guardian.

En ese mensaje, Zelenski instó a la Unión Europea (UE) a "hacer más" para ayudar a Ucrania, pero la respuesta de las potencias occidentales continúa siendo mediante respaldo militar y humanitario a Ucrania, además de sanciones contra Rusia, sin querer involucrarse directamente en el conflicto.

Sanciones contra Moscú

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo hoy que una "confrontación directa entre la OTAN y Rusia" provocaría la "tercera guerra mundial".

Su país, el Reino Unido y la UE anunciaron diversas nuevas sanciones contra Moscú, que van desde la prohibición de importar productos de lujo rusos a exportar insumos premium que suelen consumir las elites de ese país, e incluso hacer negocios con funcionarios y empresarios rusos.

Las potencias occidentales decidieron además excluir a Rusia del régimen recíproco normal que rige el comercio mundial, lo que abre el camino para la imposición de aranceles punitivos contra Moscú.

En paralelo, están las medidas que toman algunas empresas y las represalias que adopta el Kremlin.

Meta, la casa matriz de Facebook e Instagram, anunció que haría excepciones a sus reglas en lo que respecta a los mensajes hostiles hacia el ejército y gobierno rusos.

La reacción de Rusia fue restringir el acceso a Instagram e iniciar acciones legales contra la empresa, por lo que consideró "llamamiento para el asesinato de rusos".

La plataforma YouTube, por su parte, anunció que bloqueará el acceso en todo el mundo y con "efecto inmediato" a cualquier canal financiado por el Gobierno ruso, al considerar que violan sus políticas de uso en relación a no minimizar eventos violentos como la guerra en Ucrania.

 

Fuente: Télam

El exdirigente estudiantil Gabriel Boric juró este viernes como nuevo presidente de Chile con la promesa de dar un giro a la experiencia neoliberal, impulsar un Estado de bienestar con conciencia ecológica, feminista y capaz de reducir las desigualdades.

Boric se convirtió a sus 36 años en el presidente más joven de la historia de Chile, sucede al conservador Sebastián Piñera y llega con la promesa de convertir a Chile, donde el 1% de la población posee el 26% de la riqueza, en "la tumba" del neoliberalismo.  

En día del cambio de mando presidencial también fueron designadas las nuevas autoridades del Congreso de Chile. El Senado de Chile eligió a Álvaro Elizalde (Partido Socialista) para presidir el Senado. Tras la elección,  con 35 votos, Elizalde fue el encargado de entregarle la banda presidencial a Boric.

En tanto, la Cámara de Diputados y Diputadas eligió a Raúl Soto (Partido por la Democracia) como nuevo presidente hasta el 21 de octubre de 2022, con 88 votos a favor. Claudia Mix y Alexis Sepúlveda serán vicepresidentes del cuerpo.

Como parte del protocolo de la ceremonia de investidura, el mandatario saliente se quitó la banda presidencial y se la dió al presidente del Senado, quien hizo el traspaso de mando. Saludando con su mano en alta, Boric recibió la banda presidencial.

“Queda investido como nuevo presidente de la República el señor Gabriel Boric Font”, cerró Elizalde.

“Señor presidente electo juras o prometes desempeñar el cargo de presidente de la república y hacer cumplir la Constitución y las leyes de Chile”, dijo ante el mandatario electo.

“Ante el pueblo y los pueblos de Chile, sí, prometo”, respondió Boric

“Con un gran sentido de responsabilidad”, respondió Boric en un breve mensaje a la prensa, consultado sobre cómo se sentía.

“Vamos a dar lo mejor de nosotros para estar a la altura de los desafíos que tenemos en nuestro país”, dijo el mandatario justo antes de subirse al auto descapotable en el que se trasladó escoltado por granaderos a caballos.

Luego tomó juramento a los ministros: "Estoy profundamente orgulloso de este gabinete, de que sean más mujeres que hombres -y eso es gracias al movimiento feminista. No olvidemos nunca que nos debemos al pueblo de Chile", expresó el mandatario.

Invitados especiales

Antes de asumir la investidura presidencial, Gabriel Boric recibió a los mandatarios de la región como un gesto para “sostener relaciones diplomáticas fluidas” y “consolidar una visión global y colaborativa” entre todas las naciones del continente.

Los presidentes de República Dominicana, Luis Abinader; Perú, Pedro Castillo; Ecuador, Guillermo Lasso; y Paraguay, Mario Abdo, como también los vicepresidentes de Brasil, Hamilton Mourao, y Honduras, Salvador Nasralla Salum, fueron algunos de los líderes políticos que se reunieron con Boric antes de su asunción como presidente de Chile.

“Consolidar una visión global y colaborativa es fundamental para sostener relaciones diplomáticas fluidas. Hoy nos reunimos con representantes de distintas naciones para avanzar en ese camino. Gracias a todas las autoridades por acompañarnos previo a asumir la presidencia”, agradeció Boric, reportó estas declaraciones en Buenos Aires Página/12.

Alberto Fernández, presidente de la República Argentina, también viajó especialmente en carácter de invitado especial a la ceremonia.

Fuente: Noticias Argentinas

Fuerzas de Rusia atacaron este jueves con artillería objetivos militares en la periferia de la capital Kiev y redoblaron su asedio a otras ciudades de Ucrania, incluyendo Mariupol donde la situación es cada vez más desesperante, mientras que la primera reunión entre cancilleres de ambos países desde el inicio de la guerra culminó sin grandes avances.

Los soldados rusos desplazaron parte de sus vehículos blindados hacia el noreste de Kiev, en su intento de culminar su operación para rodear la capital ucraniana.

Este jueves hubo enfrentamientos en la localidad de Skybyn, a pocos centenares de metros del último puesto de control que marca el límite al noreste de Kiev, mientras que soldados ucranianos afirmaron que se produjeron intensos combates para controlar la autopista que conduce a la urbe, consignó la agencia de noticias AFP.

La mitad de la población de la principal ciudad del país ya huyó desde el inicio de la incursión rusa, el 24 de febrero, informó este jueves el alcalde Vitali Klitschko.

La evacuación en otros puntos del territorio también avanzó a través de los siete corredores humanitarios coordinados entre las partes, como el de la región de Sumy, en el noroeste de Ucrania, que permitió a más de 12.000 civiles huir en autos particulares o micros, informó el diario británico The Guardian.

La gran excepción es la ciudad portuaria de Mariupol, donde ni una sola persona pudo abandonar la zona, según declaró la viceprimera ministra ucraniana Iryna Vereshchuk, en medio de acusaciones cruzadas entre Kiev y Moscú de violar la seguridad del corredor.

Cientos de miles de personas están atrapadas y ya "empezaron a pelearse por la comida", según un representante de la Cruz Roja.

"Todas las tiendas y las farmacias fueron saqueadas hace cuatro o cinco días. Algunas personas todavía tienen comida, pero no sé cuánto durará", afirmó Sasha Volkov en una grabación de audio enviada a los medios.

“Muchos no tienen agua para beber (…). Mucha gente dice que tampoco tiene comida para los niños”, prosiguió.

Mariupol es la ciudad donde el miércoles fue bombardeado un hospital infantil en un ataque que dejó tres muertos, entre ellos una niña, informó este jueves el Gobierno municipal.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó de "crimen de guerra" el ataque y mostró videos de la destrucción de este establecimiento, que albergaba una zona de maternidad y un centro de salud pediátrico.

En medio del repudio internacional, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, puso en duda la versión ucraniana sobre el hecho y, según su relato, el edificio ya no funcionaba como centro médico sino que allí había una base de "extremistas".

"Era una base de un batallón radical", afirmó el jefe de la diplomacia rusa al término de una reunión en Turquía con su homólogo de Ucrania, Dmytro Kuleba.

Ese encuentro, el primero entre los cancilleres de Rusia y Ucrania desde el inicio de la guerra entre ambos países, culminó este jueves con pocos progresos y acusaciones cruzadas, aunque con un acuerdo para continuar las conversaciones.

Kuleba dijo que no hubo avances hacia un alto el fuego y agregó que Moscú parece determinada a continuar con su ofensiva y a buscar una capitulación de Kiev que no conseguirá.

"Ucrania no se rinde. Buscaremos soluciones diplomáticas, pero hasta lograrlas protegeremos al pueblo de la agresión rusa", subrayó en conferencia de prensa.

Ante la falta de acuerdos, el Kremlin señaló posteriormente y de forma unilateral que abrirá corredores humanitarios diarios para permitir que los ucranianos que huyen de los combates lleguen a su territorio, mientras que Kiev pide corredores que permitan la evacuación de civiles dentro de Ucrania.

En paralelo, el ritmo de salida de los refugiados que huyen fuera de Ucrania se aceleró en las últimas 24 horas, con más de 160.000 personas que cruzaron la frontera, con lo que el total subió a más de 2,3 millones, según el último balance de la ONU.

Desde el inicio de la operación militar rusa, Estados Unidos y sus socios de la OTAN apoyan a Kiev pero evitan implicarse directamente en el conflicto y, por el contrario, intentan presionar a Moscú con una batería de sanciones y represalias económicas.

En Rusia, esas medidas empiezan a pesar en la población. Las últimas empresas extranjeras en marcharse del país fueron los gigantes japoneses del videojuego Sony y Nintendo. además del banco de negocios Goldman Sachs, el sistema de pago Western Union y la cadena de ropa japonesa Uniqlo.

El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió este jueves que las sanciones impuestas por las potencias occidentales están "creando ciertos problemas y dificultades", pero explicó que la economía del país "se está adaptando a la nueva situación", de acuerdo a declaraciones reproducidas por la agencia de noticias Sputnik.

El mandatario advirtió además que las sanciones pueden provocar un aumento de la inflación mundial por la subida de los precios de los alimentos ya que Rusia no podrá exportar suficientes fertilizantes. Por ahora, aclaró, el país sí mantendrá todas sus entregas de hidrocarburos a pesar del conflicto.


Fuente: Télam