Martes, 12 Mayo 2026
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Lejos del silencio inicial, dice que nada la involucra con el expediente. Y se escuda en que no hubo hallazgos de plata o cuentas. Con todo, prefiere no confrontar con los empresarios que integran el núcleo de la investigación. Y toma distancia de los ex funcionarios

El tono podría ser interpretado como desafiante, pero en rigor se trata del nuevo y más restringido espacio en el que Cristina Kirchner decidió asentar su defensa verbal. La ex Presidente sostuvo que nada que sea investigado podrá vincularla personalmente con las causas por corrupción e ironizó sobre las excavaciones en el Sur. Lo dijo apenas un día después de que Claudio Bonadio la procesara junto a catorce ex funcionarios y allegados a ese circuito de poder, 22 empresarios de primera línea, un financista, dos ex choferes, un ex juez y un ex operador kirchnerista en el ámbito de la Justicia.

"Nunca van a encontrar nada con lo que involucrarme, porque jamás me apoderé de dinero ilícito alguno", dice uno de los párrafos del escrito que ayer mismo presentó ante el juez Sebastián Casanello en la causa por la denominada Ruta del dinero K, aunque con otros y obvios destinatarios: Bonadio y el caso de los cuadernos de las coimas.

Ese texto, con la conocida referencia a una amplia persecución política, deja unos pasos atrás a la defensa de sus voceros formales e informales, que continúan hablando de la "causa de las fotocopias" para descalificar enteramente la investigación que arrancó con los obsesivos apuntes de Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, fuente de todo tipo de especulaciones, atractivas pero superadas por la realidad. En menos de dos meses, una sucesión vertiginosa de hechos puso de relieve que ese recurso lucía pobre, débil como principal pilar defensivo.

En cambio, el escrito ante Casanello refrenda otro planteo que de manera más directa es presentado por sus defensores de mayor exposición mediática: según ese discurso, si no son halladas cuentas ni son descubiertos fajos de dinero en algún escondite, no hay delito comprobado. Al margen del frágil y elemental flanco jurídico que ofrece ese argumento, en la misma línea pública se anotó la ex Presidente al decir que no encontrarán nada que la involucre aunque excaven en toda la Patagonia. La idea no fue impresionar a la Justicia, sino buscar su repercusión pública: el texto fue tuiteado sin demoras desde sus oficinas.

Cristina Kirchner buscó así descalificar la investigación, pero centralmente en lo que hace a ella misma. No abundó sobre los núcleos del procesamiento, que describe un amplio sistema de corrupción y por primera vez coloca a empresarios como la otra terminal de las coimas, además de rozar las operaciones judiciales como elemento del negocio que debería garantizar impunidad.

Eso es lo que expresa la resolución del juez.Fueron procesados dueños o ejecutivos de empresas de primera línea, entre ellos Luis Betnaza, Angelo Calcaterra, Enrique Pescarmona, Carlos Mundin, Alejandro Ivanissevich y Aldo Roggio. También, la primera línea del entonces ministerio de Planificación –varios, con otras causas en paralelo-, empezando por Julio De Vido, José López y Baratta. Eso, con el agregado significativo de los procesamientos a Norberto Oyarbide y, en el mismo e implícito renglón, Javier Fernández, auditor de la Nación y operador de peso en el terreno judicial durante la gestión kirchnerista.

Bonadio sostuvo su medida en que todos integraban -con distinto grado de responsabilidad, naturalmente- una asociación ilícita para el ida y vuelta de coimas, a costa del Estado, que financiaron en parte la política pero que, centralmente, enriquecieron a funcionarios y alimentaron el negocio de muchas compañías. En la misma dirección, rechazó el relato inicial que restringía todo a un juego extorsivo impuesto a los empresarios para financiar ilegalmente las campañas.

 

Precisamente ese primer atajo argumental fue dinamitado por las declaraciones de los arrepentidos Carlos Wagner, ex presidente de la Cámara de la Construcción, y su sucesor en la entidad, Juan Chediack. Quedó descripto un sistema de cartelización para obras públicas, con acuerdos de sobreprecios y retornos.

El quiebre de ese pacto de silencio fue seguido por otro, el de ex funcionarios.Claudio Uberti y José López aportaron declaraciones que confirmaron y ampliaron los datos de los cuadernos y las confesiones de los empresarios.

La irritación en el círculo más estrecho del kirchnerismo con algunos empresarios y con los ex funcionarios arrepentidos ha trascendido sin muchos cuidados, especialmente en el Congreso. Pero sus voceros más solventes evitan entrar en la confrontación con los datos de la causa para concentrarse en la defensa de la ex presidente, que se declaró ajena a cualquier mecanismo de recolección de plata ilícita.

No se trata sólo de dinero "físico". Aún dejando de lado las denuncias sobre el crecimiento del patrimonio personal y las que aluden a posibles testaferros de la ex presidente, como Lázaro Báez, resulta evidente que la asociación ilícita referida por Bonadio fue construida desde el poder. Y parece claro que el sistema de corrupción superó por mucho el uso de fondos ilegales exclusivamente para la actividad política.

De todos modos, ese último no es un renglón menor, aunque suele ser reducido de manera ingenua o intencionada al financiamiento de las campañas electorales. Los fondos ilegales en la política representan bastante más que eso: generan pactos que involucran a distintos eslabones de la cadena política, salpican o comprometen a sectores de la Justicia, generan mecanismos subterráneos de "campañas" contra opositores y hasta sostienen circuitos que lindan o se mezclan también con organismos de inteligencia.

La ex Presidente concentra sus esfuerzos en la negación de su involucramiento personal en un sistema cuya descripción es impactante y que aún podría agregar más elementos, según circula en medios políticos. Construye así su más apretada línea de defensa, individual, algo difícil en una causa con otros 41 procesados.

Fuente: infobae.com

El Gobierno nacional proyectó una inflación punta a punta del 23% para el 2019, aunque podría ser más elevada debido al "arrastre de 2018", según el proyecto de Ley de Presupuesto conocido hoy.

"Proyectamos una desaceleración de la inflación durante 2019, luego del shock inflacionario de los últimos meses de 2018", dice la iniciativa que el Poder Ejecutivo presentará hoy en el Congreso de la Nación.

El texto oficial indica que si bien la inflación promedio con la que se trabajó para la elaboración del proyecto de Presupuesto es de 34,8%, superior a la proyectada inicialmente para 2018, "esto es producto del arrastre estadístico que deja la inflación de 2018".

"Proyectamos una inflación interanual a diciembre de 2019 de 23%, significativamente por debajo de la de 2018", dice la iniciativa.

DÓLAR PROMEDIO DE $40,10

Prevé además una baja del 8% del tipo de cambio real multilateral para 2019, punta contra punta, con el dólar en un precio promedio de 40,10 pesos por unidad.

Luego del acelerado aumento del tipo de cambio nominal que ocurrió entre mayo y agosto de 2018, el tipo de cambio real multilateral llegó a niveles récord para la última década, reconoció el Gobierno en su proyecto de Ley de Presupuesto 2019.

"Proyectamos una reversión de esta tendencia en la medida que se anclen nuevamente las expectativas de inflación", señaló la administración de Mauricio Macri en la iniciativa.

El proyecto indica que el dólar estará en los 44,30 pesos en 2020; 48,20 pesos en 2021; y 50,5 pesos en 2022.

DÉFICIT

Por otra parte, la propuesta indica que en 2019 se corregirá en más de un 50% el déficit de cuenta corriente medido en dólares, alcanzando los 9.900 millones de dólares para todo el año.

Esa suma, que equivale al 2,2% del Producto Bruto Interno (PBI) es menos de la mitad de los 22.400 millones de dólares proyectados para 2018, según el proyecto.

"Esta corrección refleja la suba del tipo de cambio real multilateral, la desaceleración de la demanda de importaciones, la reversión de la sequía y el mayor crecimiento de los socios comerciales", dijo el Gobierno en la iniciativa.

La reducción del déficit de cuenta corriente representa un quiebre respecto a la dinámica de observada en la última década, dijo el Gobierno en el texto que se presentará hoy en el Congreso nacional.

Y explicó que este cambio se da de la mano de una mayor integración comercial, una mejora de la percepción internacional del país como se reflejó en la elección de Argentina como país líder del G20 y un respeto por la reglas de mercado inédito en el país.

CAÍDA DEL PBI

De acuerdo con el proyecto de Presupuesto Nacional, se estima una caída del 0,5% de la actividad económica durante 2019. "Para 2019 proyectamos una caída del PBI del orden del 0,5%, luego de la reducción proyectada de -2,4% para 2018", de acuerdo con el texto oficial.

Según la iniciativa, "la dinámica del PBI 2019 se contrasta con la observada observa en los últimos años, pero sobre todo con la década pasada. La mayor integración comercial y la decisión de mantener la flotación del tipo de cambio permitirán un crecimiento significativo de las exportaciones".

 

El proyecto contempla un crecimiento de las exportaciones en torno al 21% interanual, "motorizado por el rebote de las exportaciones agrícolas, la mejora en las exportaciones energéticas por el desarrollo de Vaca Muerta y una aceleración de las exportaciones manufactureras de origen industrial de la mano en la maduración de inversiones, la mejora en el tipo de cambio real y la aceleración de Brasil".

También, proyecta una recuperación "punta a punta" del consumo privado y la inversión, "aunque no lograrán compensar el arrastre negativo que dejará la dinámica de los últimos meses de 2018", admitió el Poder Ejecutivo.

De este modo, estimó una caída de 1,6% en el consumo privado y de 9,7% en la inversión.

Asimismo, el Presupuesto 2019 contempla una mayor caída del consumo público (-3,4%), consistente con el logro del equilibrio fiscal para el año y una leve recuperación de las importaciones (+2,8%).

RECAUDACIÓN IMPOSITIVA 
 
La recaudación de impuestos nacionales y de contribuciones de la seguridad social alcanzará en 2019 los 4.829.033 billones de pesos, por lo cual será 38,9% superior a la estimada para 2018, según el proyecto de Presupuesto Nacional.
 
En términos del PBI llegará a 26,2%, aumentando 1 punto respecto al año anterior, estimó el Gobierno.
 
No obstante, aclaró que esta suba "se explica principalmente por el establecimiento transitorio de Derechos de Exportación (retenciones) sobre las ventas al exterior de bienes y servicios".
 
Así, excluyendo Derechos de Exportación, la recaudación del resto de los impuestos nacionales y de contribuciones de la seguridad social en 2019 crecerá 32,4% anual, y mostrará una caída de 0,2% del PBI.
 
Los impuestos que más aportarán a los recursos tributarios durante el año que viene serán el Impuesto al Valor Agregado, el Impuesto a las Ganancias y en tercer lugar los Derechos de Exportación.
 
Fuente: diariochaco.com
 

Las transferencias corrientes a las provincias caerán un 17,5% anual en 2019, hasta los 81.633 millones de pesos, y los gobernadores deberán hacerse cargo de los subsidios al transporte y la electricidad, confirmó hoy el Gobierno nacional en el proyecto de Ley de Presupuesto.
 
Esa caída será producto de que una parte de las transferencias por compensaciones del Consenso Fiscal no estarán en 2019, según explicó el ministerio de Hacienda en la iniciativa presentada este lunes por el jefe de esa cartera, Nicolás Dujovne.
 
La baja representa un 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI); sólo la tercera parte no se explica por las menores transferencias a la Provincia de Buenos Aires según lo establecido en el Pacto Fiscal.
 
El recorte, dijo Hacienda, representa una fracción de los recursos adicionales que las jurisdicciones provinciales recibirán en concepto de transferencias automáticas.
 
Las transferencias para educación caerán un 13,5% hasta los 30.742 millones de pesos, lo que representa un recorte de 4.817 millones de pesos.
 
Los envíos para Desarrollo Social pasarán de 6.290 millones en 2018 a 5.983 millones en 2019, lo que equivale a una baja del 4,9% o 307 millones de pesos.
 
Y el concepto "otras transferencias" mostrará una baja del 48,2%, al pasar de 33.630 millones de pesos en 2018 a 17.435 millones de pesos en 2019, un recorte de 16.196 millones de pesos.
 
Por el contrario, los giros para la Seguridad Social (compensación de las cajas jubilatorias, principalmente,) subirán un 21,4%, de 14.000 a 17.000 millones de pesos, es decir, unos 3.000 millones.
 
Y las transferencias para los gastos en Salud ascenderán un 10,7% anual al elevarse desde los 9.461 millones de pesos a 10.473 millones. 
 
LAS PROVINCIAS SE HARÁN CARGO DE LOS SUBSIDIOS AL TRANSPORTE Y LA ENERGÍA
 
 
El ministro Dujovne aseguró hoy que las provincias se harán cargo de los subsidios al transporte público y a las tarifas eléctricas que actualmente cubre la Nación.
 
Por el traslado de la responsabilidad, el Gobierno prevé que el gasto en subsidios económicos caerá 6,9% al pasar de 308.747 millones de pesos a 287.302, es decir unos 21.445 millones menos.
 
El desglose de esa baja permite analizar que los subsidios a la energía eléctrica pasarán de 205.220 millones de pesos a 201.929 millones, con un recorte de 1,6% o 3.291 millones.
 
A su vez, los subsidios para el transporte bajarán un 18,1% dado que descenderán desde los 100.818 millones de pesos de 2018 a los 82.561 millones de pesos en 2019, unos 18.257 millones de pesos menos.
 
"Tras un largo proceso de meses de conversaciones con las provincias, hemos llegado a un entendimiento para que sean ellas las que definan las políticas de transporte automotor dentro de sus jurisdicciones y las tarifas eléctricas diferenciales para sus residentes", añadió Dujovne.
 
Como no todas las jurisdicciones están en condiciones financieras de afrontar los subsidios al transporte a la energía eléctrica, esto podría traer aparejados mayores incrementos en las tarifas que pagan los usuarios.
 
El ministro agregó que las provincias "contarán con recursos adicionales para hacer frente a eso, sin comprometer sus ya muy buenos números fiscales", aunque no especificó el monto de esos fondos.
 
Con respecto a las provincias el funcionario dijo también que "aumenta un 29% los gastos de capital de las provincias del Plan Belgrano, llevando su participación al 25% del gasto total".
 
Fuente:  Noticias Argentinas