Sábado, 05 Septiembre 2026
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El presidente Mauricio Macri y su par ruso, Vladimir Putin, brindaron una rueda de prensa conjunta en la que destacaron que lograron firmar "una declaración con coincidencias profundas".

"Estuvimos conversando que la cumbre que finalizó superó las expectativa de muchos, porque logramos firmar una declaración que ratificó coincidencias profundas que tenemos, para seguir apostando al crecimiento a partir del comercio y con eje en el cuidado del clima", indicó Macri, el primer en tomar la palabra en el Salón Blanco de la Casa Rosada.

El mandatario argentino calificó como "muy productiva" la reunión que mantuvo con Putin para seguir intensificando los "lazos" entre ambas naciones.

"Compartimos un compromiso por el multilateralismo, contra el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo", sostuvo Macri durante la declaración conjunta.

"Le damos un gran valor a la relación, que incluye una agenda cada vez mas amplia", destacó Macri, mientras ponderó los convenios firmados en temas como "salud, pesca y energía nuclear".

Fuente: datachaco.com

El presidente traspasó la presidencia de la cumbre a Shinzo Abe.

El presidente Mauricio Macri ofreció una conferencia de prensa luego de traspasarle la presidencia del G20 al primer ministro de Japón, Shinzo Abe y de que los países acordaran un documento sobre el comercio mundial y el cambio climático.

El mandatario argentino dijo que fue una "enorme responsabilidad" haber conducido el bloque durante un año, al cerrar la última sesión plenaria de la cumbre que se desarrolló en Costa Salguero y destacó el trabajo en conjunto: "Podemos estar contentos y felicitamos a todos por haber alcanzado importantes acuerdos".

Mucho se habló en relación a las diferencias entre dos de las grandes potencias mundiales. Sin embargo, Macri resaltó que "tenemos una excelente relación con Estados Unidos y también con China". Y añadió: "Argentina no ve la presencia de China como una amenaza, sino como una oportunidad de desarrollo y trabajo para los argentinos".

Ante la pregunta de un periodista, el mandatario salió por unos minutos de lo que se refería a la agenda del G20 para aclarar que "ni Gran Bretaña ni Argentina abandonan sus reclamos por Malvinas. Seguro ese tema se va a resolver, pero tenemos que empezar a caminar por otros campos, como el de desterrar la corrupción", amplió.

Macri dijo que invitó a Arabia Saudita a invertir, ya que eso permitirá generar trabajo, y adelantó que "seguramente" autoridades de Arabia llegarán a Buenos Aires en los próximos meses para estudiar las posibilidades de negocio. Además, reconoció que no salió en el debate la polémica por el asesinato del periodista, en el que el príncipe se ha visto envuelto por las acusaciones de la CIA y Turquía.

Sin embargo, Macri dijo que en la reunión que también mantuvo con Erdogan este sábado por la mañana, además de hablar del intercambio comercial bilateral habló "del tema del asesinato del periodista". "Los dos coincidimos que en los organismos pertinentes seguir reclamando que se llegue a la verdad", concluyó

El presidente confirmó que las 17 reuniones bilaterales que mantuvo en estos días con diferentes líderes mundiales se concretaron "muchos financiamientos para proyectos de agua potable, residuos e infraestructura vial, por 3000 millones de dólares". También explicó que la Argentina "sufrió mucho este año por los enormes desequilibrios que heredamos", y señaló que "hay sectores que se resisten a tener un presupuesto sano".

Fuente: datachaco.com

Las posturas de Donald Trump respecto al cambio climático y al proteccionismo comercial dificultan la redacción del documento final, que debe ser aprobado por unanimidad

Mauricio Macri ya sabe que la gala del Colón fue un diminuto respiro ante una batalla diplomática que aún aparece contenida en el silencioso ámbito de los sherpas que negocian el comunicado final de la cumbre del G20 en Buenos Aires.

Estados Unidos rechaza la aplicación del Tratado de París sobre Cambio Climático, mientras que Europa y China sostienen que es el único camino para prevenir un desastre ecológico a escala global.

Xi Jinping, Ángela Merkel y Emmanuel Macron también consideran que el libre comercio es clave para la gobernanza mundial, en tanto que Trump cree que el proteccionismo permitirá que Estados Unidos revierta su dependencia económica con China, Alemania y Francia. Estas diferencias de fondo –cambio climático y comercio internacional—traban la redacción del comunicado final y aún no apareció una fórmula política que permita satisfacer los intereses en conflicto.

Macri pretende que haya un solo comunicado apoyado por los 20 líderes de la Cumbre y despliega una agenda de reuniones bilaterales que intenta evitar que Trump tire del mantel y provoque una escalada bélica entre Estados Unidos, China y Francia. Es un trabajo difícil y con final incierto: ninguno de estos tres estados evalúa minimizar sus intereses para finalizar en armonía una cumbre que ya ha dejado varios heridos en el campo de batalla.

Trump actúa como solista y poco le importan las reuniones multilaterales destinadas a mejorar la gobernanza global. El G20 habitualmente tiene cuatro sesiones y por excepción incluye un cónclave que se llama Retiro. Macri participó de un interesante Retiro en la Cumbre de Hamburgo y planeó repetir ese formato de debate en el G20 de Buenos Aires. Estaba convencido de su importancia ante la compleja agenda mundial que protagonizan Estados Unidos y China.

Entonces, el Presidente pensó los ejes del debate –hacia dónde va el G20 y para qué sirve—y hasta opinó sobre la planta del salón que reuniría a los 20 protagonistas del Retiro de Buenos Aires. Cuando todo estaba preparado, el gobierno se enteró que Trump no participaría. "Nos avisó y no vino. Ya sabíamos que no le gusta debatir en ámbitos multilaterales, y Buenos Aires no sería una excepción", comentó un funcionario que participó de la organización del G20.

La presión política que ejerce Trump para minimizar la importancia de los organismos multilaterales, contrasta con la voluntad política que aplican Francia y China para lograr que termine la guerra comercial entre Washington y Beijing. Macron y Xi no aceptan la posición de Trump y eso complica la redacción final del documento del G20. Mientras Macri se emocionaba en el Colón, un puñado de sherpas trataba de ajustar un texto que, por ahora, no termina de cerrar. El comunicado del G20 se aprueba por unanimidad y el Presidente argentino ya sabe que hoy será una jornada con epílogo incierto.

Trump tiene escasos aliados en el G20 y castiga a sus adversarios por medio de Twitter. Xi, Macron y Merkel representan a la mayoría de los países del G20 y aún no encontraron una fórmula que permita contener los intereses de todos los protagonistas de la cumbre. Merkel cedió ante Trump durante el G20 de Hamburgo, y poco sirvió frente a las nuevas exigencias del presidente americano. En Alemania, Trump apuñaló al acuerdo de Cambio Climático, y ahora pretende un comunicado final que no incluya la importancia de libre mercado. Xi y Macron ya se pronunciaron frente a las iniciativas de Trump y juran que no repetirán el error de Merkel en Hamburgo.

Este sábado desde las 7 de la mañana, Macri no sólo intentará que el G20 de Buenos Aires concluya con un documento final. También se encontrará con la directora gerente Christine Lagarde, el primer ministro hindú Narendra Modi, el premier japonés Shinzo Abe, la canciller Merkel y el presidente ruso Vladimir Putin. Se trata de una agenda internacional sin antecedentes en la historia argentina y su objetivo esencial es promover los productos nacionales, incrementar los niveles de inversión directa extranjera y agradecer el respaldo a la Argentina del FMI, la India, Japón, Alemania y Putin.

La peor pesadilla de Macri es despertarse en Olivos y saber que la cumbre del G20 fue enterrada en Buenos Aires. El Presidente detesta esa pesadilla y hoy concentrará todos sus esfuerzos para lograr que el documento final sea aprobado por unanimidad. Una faena compleja que puede tener un final feliz.

 

Fuente: infobae.com

Estaba terminando el show creado por el coreógrafo argentino Ricky Pashkus, "Argentum", que recorrió todas las regiones del país y sus ritmos musicales. Los mandatarios y los invitados se pudieron de pie, ovacionaron la puesta y el presidente no pudo resistir las lágrimas cuando escuchó el grito de "¡Argentina, Argentina!".

El momento emotivo ocurrió ante cerca de mil invitados, entre comitivas oficiales, funcionarios, personalidades y periodistas argentinos. Macri y Juliana Awada estaban en el Palco Presidencial, rodeados de lo líderes del foro. A la izquierda del mandatario estaba la recién llegada Angela Merkel que no ocultó su sorpresa por la reacción del público y el llanto del presidente, que pareció liberar toda la tensión de la jornada.

El mandatario está cerrando el primer día de la Cumbre, uno de los desafíos más importantes de su gestión y un evento histórico para el país. Durante la agenda del día, Macri tuvo reuniones bilaterales, inauguró las sesiones del grupo, siguió muy de cerca las negociaciones para el comunicado final… Hasta que finalmente llegó al imponente Teatro Colón.

Luego del show, los presidentes cenarán en privado junto a sus acompañantes en el Salón Dorado del teatro, que fue acondicionado especialmente para el evento.

Hasta ahora, todo marcha dentro de lo previsto. El Gobierno logró sortear el día sin incidentes mayores. Garantizar al seguridad era uno de los dolores de cabeza de su gestión. Para eso se desplegaron más de 22.000 agentes en toda al ciudad, se cerraron varias zonas de la capital y del Gran Buenos Aires, y se restringió la circulación -por tierra. aire y ar- como nunca jamás había ocurrido en los 35 años de democracia.

Macri arrancó el día con el desayuno con Donald Trump, después de superar algunos dificultades con la traducción simultánea, los mandatarios se mostraron muy a gusto en la Casa Rosada.

Según la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, Macri y Trump "reiteraron su compromiso compartido de enfrentar los desafíos regionales como Venezuela y la actividad económica depredadora china" . "Fue una reunión altamente positiva, está claro que Argentina tiene el respaldo del gobierno de los Estados Unidos", aseguró el canciller Jorge Faurie tras la reunión. El jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros Nicolás Dujovne y Patricia Bullrich; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el embajador argentino en Washington, Fernando Oris de Roa, fueron parte de la delegación argentina que participó del encuentro junto a Macri y el canciller.

Además de la bilateral con Trump, el argentino mantuvo otros encuentros privados con mandatarios como la Británica Theresa May y el español Pedro Sánchez.

En cuanto a la agenda propia del foro, Macri inauguró las sesiones plenarias con un llamado a los líderes a buscar "diálogo y consensos", pidió hablar con "franqueza" y festejó haber abandonado "años de aislamiento internacional".

La cita en Costa Salguero dejó algunas perlitas, como el efusivo saludo del ruso  Vladimir Putin con el príncipe saudita Mohammed bin Salman fue muy comentado. Es que mucho se habló del monarca, señalado por la CIA de ser el autor intelectual del descuartizamiento del periodista opositor Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul. Ese afectuoso choque de manos dio vuelta al mundo.

Otro de los episodio que llamó la atención fue el pequeño e informal encuentro entre el norteamericano y el ruso. Luego de la cancelación a último momento de la bilateral prevista para el sábado, ambos mandatarios se mostraron distendidos en un pasillo. Charlaron y rieron, rompieron el hielo tras la escalada de tensión entre Kiev y Moscú por Crimea.

Macri también superó la ausencia de Trump a la primera reunión, el llamado "retiro", donde los miembros permanentes hablan solos y sin asesores. Otros presidentes se sorprendieron por el faltazo, pero el episodio no pasó a mayores ya que minutos después de esa reunión todos sonrieron para la foto de familia.