En medio de una tensa negociación, el Gobierno y las automotrices están terminando de delinear las medidas para solucionar el conflicto desatado por el fuerte aumento de las cuotas de los planes de ahorro debido al impacto de la devaluación, que generó una ola de presentaciones judiciales por parte de los compradores.
Desde posiciones muy disímiles, las partes lograron ir limando asperezas para acercar posiciones aunque, todavía, hay diferencias importantes.
Es por eso que no están todos los detalles definidos pero se espera que haya un acuerdo en el corto plazo “por las buenas, o por las malas”, como dieron a entender desde un despacho oficial, según publicó Ámbito.
La propuesta que está en la mesa de discusión es la de aplicar una reducción en los valores actuales de las cuotas y diferir el pago de ese descuento en un plazo mayor a los 84 meses que establecen los planes.
La idea es que la extensión del período extra no supere los 12 meses. Una salida al estilo de la aplicada con los créditos UVA.
En donde no hay acuerdo es en el porcentaje de bonificación que se dispondría en las cuotas de los planes de ahorro. Aquí el problema no es sólo entre el Gobierno y las terminales sino entre las mismas empresas ya que cada una tiene una posición distinta.
Es más, hasta hace unos días, desde algunas terminales descartaban la posibilidad de descuentos. Ahora, la situación cambió y reconocen que habrá bonificación transitoria de cuotas. La discusión pasa por el nivel de la misma.
La decisión de fijar una quita determinada de descuento tiene que ver con la política comercial de cada automotriz y eso, por los estatutos de cada empresa y decisión de las casas matrices, no puede ser discutido con la competencia. Esto complica el acuerdo porque no es viable que cada terminal ofrezca un descuento distinto.
“Todas tendríamos que tener la misma bonificación” señaló un directivo de una terminal. Si bien todavía no está definido ese porcentaje, en las negociaciones se maneja una bonificación de entre 15% y 25%.
Además de este tema que es, sin duda, el más importante, quedan pendientes otros puntos que tienen que ver con la implementación. Por ejemplo, si la adhesión a este beneficio es de manera optativa. Ante el incremento de las cuotas, muchos suscriptores dejaron de pagar o se atrasaron en las cuotas.
Quienes están al día pueden no querer este beneficio y seguir con el plan original. Hay que tener en cuenta que para retirar un vehículo, una de las condiciones es el cumplimiento estricto de los pago. Extender un año el plan puede significar que se demoré ese plazo la adjudicación.
También falta definir quienes se pueden adherir y de qué forma. Para eso, se está pensando en facilidades para reincorporarse. En el esquema actual, el que dejó de pagar las cuotas tiene que cancelar la deuda en un solo desembolso para estar nuevamente activo. Se buscaría la forma de hacer su reingreso menos costoso.
Fuente: datachaco.com
Planes de ahorro: buscan rebajar cuotas y extender plazos



