Vecinos de Quitilipi marcharon ayer en reclamo de justicia por el abuso sexual que sufrieron dos menores de la localidad. En su mayoría estuvo compuesta por madres y jóvenes en auto, quienes también tuvieron como objetivo el esclarecimiento de lo ocurrido, la solicitud de encarcelamiento para los responsables y la detención de la madre de las menores, ya que según expresaron, "ella sabía y nunca hizo nada".
Mariana Soria, trabajadora social e integrante de la Unidad de Protección Integral (UPI), participó de esta marcha y habló no sólo como trabajadora social, sino también como madre: "Como mamá pido que se esclarezcan estos hechos".
Pidió a la comunidad que "si alguien más está pasando por una situación como esta y no tienen respuesta, se acerquen a Casa de Cultura donde funciona la UPI". Además, aclaró que en caso de poseer temor de realizar la denuncia, no duden en hacerlo de manera anónima.
"No debemos tener miedo en hacer las denuncias, debemos pensar que con nuestra actitud estamos salvando a una criatura de una situación horrible. Por eso, pido a toda la sociedad de que si sospechan de algún abuso, se acerquen a la oficina de la Unidad de Protección Integral, vayan a la comisaría, se trabaja en forma conjunta ya que ante cualquier caso de menores con abuso, ellos nos están llamando a la hora que sea", exclamó la trabajadora.
Otra de las vecinas del lugar dijo que estaba "acompañando en esta marcha para pedir Justicia por estos niños y también pedimos a la comunidad que nos acompañe en esto, porque se trata de una niña pequeña y si nosotros como comunidad no nos levantamos en contra de esto y hacemos como si nada pasó, estas cosas van a seguir sucediendo".
Roxana, una de las personas responsables de una de las menores abusadas, pidió justicia para y por la niña: "Que los abusadores vuelvan a ser detenidos porque todos los días es sentarme en la mesa y es escuchar a la pequeña llorar por lo ocurrido, tiene temor, no quiere salir, tiene mucho miedo". Además, pidió que se detenga a la madre de las menores porque asegura que "ella sabía de lo que pasaba y nunca hizo nada por esta nena".
Por el hecho se detuvo a un total de cinco personas, pero luego el fiscal Gustavo Valero dispuso la libertad de dos de ellos.
Fuente: diariochaco.com
La Policía de Chaco lleva suspendidas 428 reuniones y fiestas clandestinas en la provincia desde agosto, de las cuales 179 fueron en el área metropolitana del Gran Resistencia y 249 en el interior.
Así lo informó hoy el Ministerio de Seguridad y Justicia, quien detalló que en la noche del viernes se interrumpieron 10 fiestas y fueron demorados 11 infractores en el Gran Resistencia.
Cabe señalar que los operativos de control y prevención se intensifican los fines de semana en esta nueva etapa de la cuarentena impuesta por el Gobierno, cuyas medidas restrictivas regirán hasta el 7 de noviembre.
Los equipos de Seguridad realizan recorridas por bares y restaurantes para controlar que se respeten los horarios y los protocolos sanitarios por la pandemia del coronavirus.
Los mismos, según el decreto provincial 1429, pueden abrir de 8 a 21 horas con la utilización de la plataforma de turnos y ocupando sólo los espacios al aire libre, con no más de cuatro personas por mesa. Desde las 21 y hasta la medianoche, pueden contar con delivery o retiro del local. Los jueves, viernes y sábados, el horario de permanencia en el local es hasta la medianoche, mientras que el servicio de delivery es hasta las 2 de la mañana.
Fuente: diariochaco.com