Jueves, 30 Abril 2026
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El ministro de Economía, Martín Guzmán, viajará este domingo a Nueva York para participar del Consejo de las Américas y reunirse con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en medio de las crecientes expectativas por la renegociación de la deuda.

 

Durante su breve estadía en el país norteamericano, el funcionario presentará los lineamientos del programa económico ante funcionarios del Tesoro norteamericano y empresarios.

 

También va a mantener un encuentro con el FMI, que estará representado en esa oportunidad por el jefe de misión para la Argentina del Fondo, Luis Cubeddu, y la economista norteamericana, Julie Kozak.

 

Serán reuniones cerradas entre lunes y martes en las cuales las partes podrán acercar posiciones y el ministro podrá explicar las últimas medidas aplicadas en el país.

 

Fuente: datachaco.com

Este miércoles, comenzó a gestarse un dilema en Twitter, ya que una usuaria le consultó a la Real Academia Española (RAE), mediante dicha red social, si la palabra “presidenta” existe, con intenciones de contradecir a la vicepresidenta, quien insiste que se utilice el término en femenino, para referirse a ella. Ante la consulta, la RAE le otorgó la razón a la mandataria, despejando las dudas al respecto.

 

"Estimada @RAEinforma, La señora @CFKArgentina reclama que le digan ‘presidenta’ y está obsesionada con hacer terminar en ‘A’ palabras que terminan con otras letras, aquí les dejo un ejemplo de lo que hace, espero puedan decir algo al respecto porque es muy terca, gracias, saludos", tuiteó la usuaria @GataMacrista2, adjuntando un video donde se ve a la funcionaria insistiendo a los presentes que la llamen “presidenta” y no “presidente”.

 

A lo que la RAE le respondió: "En referencia a una mujer, la opción más adecuada hoy es usar la forma 'presidenta', femenino documentado en español desde el s. XV y presente en el diccionario académico desde 1803".

 

https://twitter.com/GataMacrista2/status/1219736381985042438

 

Fuente: datachaco.com

Tras la asunción de Alberto Fernández como presidente, el ex gobernador Domingo Peppo abandonó su cargo, a la espera de nuevas funciones en la flamante gestión nacional.

 

Tal es así que, el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá, había enviado la solicitud a la Comisión de Acuerdos del Senado para designarlo como embajador argentino en Paraguay.

 

Finalmente, la misma fue aprobada y esta semana Peppo fue nombrado en el cargo. Así, ya comenzó con sus actividades.

 

"Junto al ministro de Defensa, Agustin Rossi, Francisco Cafiero, secretario de Asuntos Internacionales, y Roberto De Luise, subsecretario de Asuntos Internacionales, dialogamos sobre temas comunes que tiene Argentina en materia de defensa con la hermana República del Paraguay", expresó este jueves, a través de sus redes sociales.

 

El mismo tendrá una embajada importante por su cercanía, por la agenda de trabajo dentro del Mercosur, con temas económicos y de seguridad.

 

Fuente: datachaco.com

Más de 80.000 hectáreas de bosque se perdieron durante 2019 en el norte argentino, según un informe de Greenpeace que asegura que las principales causas se deben al avance de la frontera agropecuaria para ganadería y soja transgénica, y los incendios.
 
Durante el año pasado se perdieron "80.938 hectáreas de bosques en las cuatro provincias con más desmontes del país: Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta", según el informe de la organización ambientalista al que tuvo acceso Télam, que remarcó que "un tercio" de éstos "se produjeron en bosques protegidos" por la denominada Ley de Bosques.
 
La ley (26.331) de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos aprobada en 2007 y reglamentada en 2009 por el Poder Ejecutivo establece que las provincias deberán realizar el ordenamiento territorial de sus bosques nativos y determina diferentes categorías para los posibles usos de las tierras boscosas.
 
De este modo las áreas clasificadas como Categoría I (rojo), son sectores de "muy alto valor de conservación" que "no deben desmontarse ni utilizarse para la extracción de madera y que deben mantenerse como bosque para siempre"; mientras que la Categoria II (amarillo) tienen un "alto o medio valor de conservación" y pueden ser degradados pero "no pueden desmontarse".
 
Greenpeace enfatizó que pese a la sanción de la normativa nacional, desde 2007 ya se desmontaron casi un millón de hectáreas de bosques protegidos y consideró que “las multas no son suficientes para desalentar la deforestación en zonas protegidas" y que "salvo unas pocas excepciones, no se reforestaron los bosques desmontados ilegalmente".
 
En este sentido, el documento confirmó que en 2019 se perdieron "27.704 hectáreas" de las clasificadas por la normativa nacional de protección de bosques como categorías I (rojo) y II (amarillo), 18.679 de la provincia de Santiago del Estero; 7.683 en Chaco; 1.326 en Salta 1.326 y 16 en Formosa.
 
En 2015, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ubicó a Argentina entre los diez países que más desmontaron entre 1990 y 2015 y, según ese relevamiento, se perdieron 7,6 millones de hectáreas, a razón de 300.000 hectáreas al año.
 
Chaco es la provincia con más deforestación de los últimos cuatro años, período en el que perdió 130.000 hectáreas de bosque, alcanzando los 2 millones de hectáreas desde que se tienen registro.
 
"Los ambiciosos planes de expansión de la ganadería intensiva en el norte del país van a contramano de la actual crisis climática y de biodiversidad, y ponen en riesgo a nuestros últimos bosques nativos. Resulta urgente la implementación de políticas, leyes y acuerdos más fuertes y ambiciosos en defensa de los bosques y sus históricos habitantes”, consideró Hernán Giardini, coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace.
 
"La conservación de bosques juega un rol clave en la mitigación del cambio climático. Sólo los sectores agricultura, ganadería, silvicultura y otros usos de la tierra representan el 39% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país", detalló el especialista.
 
Y agregó que: "La deforestación acelera el cambio climático y nos vuelve más vulnerables al aumento e intensidad de las precipitaciones, lo que provoca cada vez más inundaciones”.
Como conclusión del informe anual, los especialistas de la organización argumentaron que "resulta evidente" que las multas no son suficientes para desalentar la deforestación y que "en muchos casos es clara la complicidad de los funcionarios en la violación de la normativa".
 
Asimismo, Greenpeace reclamó "que se implementen políticas, leyes y acuerdos más fuertes y ambiciosos en defensa de los bosques y sus históricos habitantes".
 

Fuente: Télam