Miércoles, 09 Septiembre 2026
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El gobernador Jorge Capitanich firmó este martes un acuerdo con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, para financiar la construcción de 20 nuevos establecimientos escolares y ampliar y refaccionar otros 20 existentes a lo largo de la provincia. “Agradezco al presidente y a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por su compromiso constante con la educación, herramienta fundamental para construir el futuro de nuestra provincia y para seguir poniendo al Chaco y a la Argentina de pie”, afirmó el mandatario.

El Proyecto de Inversión Social en Educación Pública, Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chaco implica un aporte de 15 millones de dólares por parte de FONPLATA y de otros 4 millones de la provincia. En total, serán unos 19 millones totales con los que se prevé beneficiar a más de 47 mil personas entre alumnos, docentes y administrativos en los establecimientos intervenidos.

“Estos trabajos fortalecerán las 212 obras en más de 61.000 metros cuadrados que tenemos previstos realizar en la provincia en base al financiamiento disponible por parte del Ministerio de Educación a través del plan de obras”, explicó el mandatario, quien aseguró que “próximamente se autorizará iniciar los procedimientos de licitación”.

En otro orden de temas, el gobernador y el presidente analizaron los indicadores sanitarios de la provincia, que mostraron “ostensibles mejoras” en el marco de la pandemia por Covid-19; además de detallar el plan de vacunación que se está llevando adelante. “Este es un tema muy importante para lograr la inmunidad que queremos para la población. También le hemos explicado al presidente sobre la aplicación de otras metodologías como el plasma sanguíneo y el suero equino”, indicó Capitanich.

REUNIÓN CON KATOPODIS

Durante su estadía en Buenos Aires, el gobernador también se reunió con el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, para trabajar sobre los bajos submeridionales y las obras que se están ejecutando en el tema.

“Tenemos una disponibilidad de 4 mil millones de pesos en el presupuesto público del 2021, y pretendemos ponernos de acuerdo en la identificación de las obras”, explicó Capitanich. El jefe del Ejecutivo provincial señaló en este sentido al sistema Río Muerto-Las Colonias con la línea Tapenagá, Golondrina y Paraná, en los bajos submeridionales dentro de la provincia del Chaco.

“Vamos a seguir tratando estos temas en una reunión el próximo día lunes en la ciudad de Reconquista, junto con los gobernadores de Santa Fe, Omar Perotti, y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora”, agregó el gobernador.

Por otra parte, Capitanich y Katopodis también avanzaron sobre la próxima licitación a publicarse de las obras de acueducto para siete localidades, que cuentan con un presupuesto oficial de $1.069.963.019 e implican 15 mil conexiones domiciliarias. El trabajo incluye la instalación de un tanque de 100 mil litros de agua para mantener la presión del servicio en las localidades de Capitán Solari, Colonias Unidas, Ciervo Petiso, Laguna Limpia, Las Garcitas, Presidencia Roca y Pampa del Indio.

En esta línea, ambos referentes también estudiaron la licitación del acueducto que va desde Misión Nueva Pompeya a Fuerte Esperanza, confirmada para el próximo 5 de marzo, y sobre la reprogramación de la obra del barrio Pedro Pescador.

Por último, el gobernador y el ministro analizaron ítems relacionados al Segundo Acueducto del Interior, “que ya tiene 500 obreros trabajando con contrato de forma directa más subcontratistas de la obra”, con el objetivo de “ir cumpliendo con los hitos programados para que se finalice gran parte de la misma en el transcurso de este año”, finalizó Capitanich.

Fuente: diariochaco.com

El camino hacia la inmunidad colectiva frente al coronavirus parece de repente más largo. La aparición de variantes más transmisibles y potencialmente evasoras de vacunas amenaza con extender el desastre de salud global y hacer que el 2021 se parezca demasiado al 2020. Una mezcla complicada de buenas y malas noticias hace que cualquier pronóstico para los próximos meses sea confuso. Pero los científicos tienen un único mensaje claro: la pandemia está lejos de terminar.

Las mutaciones han complicado y probablemente ampliado la línea de tiempo para aplastar la pandemia. Una obviedad entre los epidemiólogos es que la inmunidad colectiva frente a un virus más transmisible requiere un mayor porcentaje de personas inmunizadas. Al comienzo de la pandemia, los científicos estimaron que alrededor del 70 por ciento de las personas necesitarían vacunarse o habrían desarrollado inmunidad natural para alcanzar el umbral en el que el virus no circularía libremente. Ese número ahora parece demasiado bajo.

Si una cepa más transmisible se vuelve dominante, “el nivel de cobertura necesario para la inmunidad colectiva aumentaría, en el rango del 80 al 85 por ciento”, aseguró Jay Butler, subdirector de enfermedades infecciosas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

Para aumentar la inmunidad de la población frente al virus es clave que las vacunas desarrolladas mantengan su eficacia frente a las nuevas variantes. Sin embargo, dos estudios preliminares han encendido las alarmas al asegurar que las dos nuevas variantes detectadas, la sudafricana y la brasileña, pueden eludir la inmunidad en personas que fueron vacunadas o previamente infectadas. Pese a ello, los científicos mantienen el optimismo y aseguran que las vacunas producidas por Pfizer y Moderna desencadenan niveles muy altos de anticuerpos, lo que probablemente compensa la disminución de la potencia frente a las nuevas variantes detectadas.

Los investigadores alguna vez creyeron que tomaría varios meses más, o incluso años, para que el virus desarrollara resistencia a las vacunas. Sin embargo, la rápida evolución es en gran parte el resultado de la propagación descontrolada del virus. Más de 100 millones de personas se han infectado en todo el mundo y cada una de esas infecciones es una oportunidad para que el virus mute al azar. “Desde una perspectiva de biología evolutiva, esto es totalmente esperado y anticipado”, dijo consultado por Los Angeles Times el doctor Michael Mina, epidemiólogo de Harvard.

Pero, ¿cómo podría el virus desarrollar resistencia a las vacunas? La versión del virus detectada en Brasil comparte con la sudafricana dos mutaciones probablemente causantes de estos efectos. Son apenas dos cambios de una letra por otra en el genoma del coronavirus, que tiene un total de 30.000 letras. No obstante, esos cambios se encuentran justo en la proteína S que el virus usa para anclarse a las células humanas, entrar en ellas y usar su maquinaria biológica para reproducirse. Esos cambios hacen que los anticuerpos no se acoplen perfectamente al virus y eso puede significar que pierden parte de su capacidad para impedir que entre en las células.

“Los anticuerpos son proteínas que fabrica el organismo en contra de alguna proteína que no reconoce como propia, es decir una proteína que le corresponde a un virus o a una bacteria. El mecanismo de acción de una vacuna es justamente eso: nos introduce una proteína que solamente tiene determinado virus para que el organismo fabrique anticuerpos para destruirla y así destruir al virus. Si en una mutación desaparece en el virus la proteína contra la que está dirigida el anticuerpo, por supuesto que ese anticuerpo dejará de tener efecto sobre el virus”, aseveró en diálogo con Infobae Cristina Freuler, médica infectóloga y jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Alemán, en Buenos Aires, Argentina.

Y agregó: “Mientras la vacuna introduce una proteína, cuando nos enfermemos en nuestro organismo entra todo el virus y producimos anticuerpos contra varias proteínas distintas, algunas quizás desconocidas. Es por eso que aunque la inmunidad que da la vacuna puede no cubrir a una mutación, es muy probable que la humana sí lo haga. De todas maneras, se trata de una hipótesis y todavía no podemos asegurar que esto suceda”.

“Los virus tienen la capacidad de mutar rápidamente, especialmente aquellos cuyo genoma está compuesto de ARN, y el nuevo coronavirus es un ejemplo perfecto de esto. Si bien las mutaciones ocurren al azar, se seleccionan positivamente aquellas variantes virales cuyas mutaciones le confieren a ese virus algún valor adaptativo. Una de las consecuencias de este proceso de selección natural es que las nuevas variantes pueden escaparle a la inmunidad producida por una infección con la variante viral original. Es decir, potencialmente, un paciente que tuvo COVID-19 podría infectarse con la nueva variante viral si esta fuera muy diferente a la original. Otra consecuencia, es que las vacunas pierdan efectividad”, dijo a este medio la reconocida viróloga y profesora de la Universidad Hunter de Nueva York Laura Palermo.

“En el caso de las vacunas novedosas -continuó-, como son la de Pfizer y Moderna cuyo único componente es material genómico que codifica para esta proteína spike, podría pasar que pierdan efectividad en un futuro. La solución sería analizar los cambios en estas nuevas cepas y rediseñar esas vacunas, o identificar nuevos targets e incorporarlos a las nuevas vacunas. Mientras tanto, la población debe continuar utilizando tapabocas y mantener el distanciamiento social y las medidas de higiene, aún después de haber contraído la enfermedad o haber recibido una vacuna”.

Por su parte, el consejero delegado de Pfizer, Albert Bourla, afirmó que existe “una gran posibilidad” de que las variantes emergentes acaben haciendo ineficaz la vacuna de la empresa. “Todavía no es el caso (...), pero creo que es muy probable eso ocurra”, remarcó Bourla en el Foro Económico Mundial.

No obstante, si se producen mutaciones que escapen al escudo protector desplegado por las vacunas, ninguna de ellas provocará que toda la inmunidad poblacional adquirida hasta ese momento se venga abajo, ya que habría escalas de inmunidad, y no toda la población inmunizada sería completamente susceptible frente a la infección, aunque es cierto que una parte que antes era inmune, ya no lo sería. En este escenario, sería necesario revacunar y reconstruir esa protección inmunológica, especialmente en los grupos más vulnerables. Algo muy similar a lo que ocurre con la vacuna de la gripe en la actualidad.

“Si bien aún no hay una demostración científica, podría ocurrir que las nuevas cepas del virus sean menos susceptibles a las vacunas. Eso obligará a que las nuevas y futuras vacunas sean más abarcativas y que tengan que desarrollarse con más cepas, como la vacuna antigripal que hoy en día contiene tres sepas. Sin embargo, todavía es prematuro abrir un juicio sobre ello. Deberíamos esperar y llegado el momento, analizarlo”, explicó a Infobae, el infectólogo Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología.

Para Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, “la disminución de las tasas de eficacia subraya la necesidad de seguir de cerca las variantes y de acelerar los esfuerzos de vacunación antes de que surjan nuevas mutaciones incluso más peligrosas. La mejor manera de evitar que un virus siga evolucionando es impedir que se replique y eso se consigue vacunando a la gente lo más rápido posible”.

En la misma línea, Florian Krammer, investigador de vacunas en la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai, cree que las vacunas producidas por Pfizer y Moderna, por ejemplo, seguirán protegiendo contra las variantes sudafricana y brasileña —B.1.351 y P.1, respectivamente—. “Sin embargo, esto es preocupante para las vacunas que no son tan potentes para inducir anticuerpos neutralizantes como las dos vacunas de ARNm”, indicó en un artículo publicado en la revista Science.

Alessandro Sette, inmunólogo del Instituto de Inmunología de La Jolla, ve signos esperanzadores de una inmunidad duradera al virus. Un artículo que él y sus colegas publicaron este mes mostró que la inmunidad posterior a la infección se mantuvo sólida a los ocho meses. Los resultados preliminares sugieren que una gran fracción de la respuesta inmune está mediada por células T que no se ven afectadas por las variantes, dijo a The Washington Post, y tanto la infección natural como la vacunación inducen esta respuesta.

Fuente: Infobae.com

La documentación técnica del desarrollo se encuentra en manos de la ANMAT que dará el visto bueno para su aplicación en la Argentina.
 
El presidente Alberto Fernández firmará un acuerdo con su par chino, Xi Jinping, para adquirir 30 millones de dosis de la vacuna de Sinopharm contra el coronavirus, mientras avanza en negociaciones con Rusia para fabricar en el país la Sputnik V.
 
De no mediar contratiempos, el contrato entre ambos países podría firmarse el próximo miércoles, lo que le permitiría al Gobierno contar con al menos un millón de dosis de manera rápida para suplir las demoras de fabricación que afectan la provisión de la vacuna rusa, publicó el portal Infobae.
 
La documentación técnica del desarrollo de Sinopharm se encuentra en manos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), que dará el visto bueno para su aplicación en la Argentina.
 
A la vez, y mientras se espera que en marzo próximo AstraZeneca entregue 1,1 millones de dosis de la vacuna desarrollada en conjunto con la Universidad de Oxford, la Casa Rosada apuesta a las negociaciones con el Kremlin para lograr que se autorice la producción de la Sputnik V en la Argentina, lo cual evitaría la logística que implica ir a buscar cada cargamento de vacunas al Aeropuerto moscovita de Sheremetyevo.
 
Esas gestiones estarán encabezadas por el embajador argentino ante la Federación Rusa, Eduardo Zuain, quien en las últimas horas afirmó: "Nos importa, a mí personalmente en Rusia, lograr acuerdos que tengan transferencia de tecnología. Un ejemplo: no sólo seguir comprando las vacunas de Rusia, sino lograr que esas vacunas puedan ser fabricadas en la Argentina".
 
"Lo veo viable. Hay que tener la voluntad. Tanto Rusia como China son potencias que hoy tienen la puerta abierta para la transferencia de tecnología. Y así lograr desarrollo en la Argentina y trabajo", destacó el diplomático de origen santiagueño en declaraciones al sitio Agenda Peronista.
 
 
Fuente: Noticias Argentinas

En el mundo, los contagios de coronavirus ya superan los 103 millones y las muertes suman 2,2 millones desde el comienzo de la crisis global. Pero en las últimas semanas una nueva preocupación comenzó a horadar: se conocieron una serie de nuevas variantes del virus.

Los científicos fueron sorprendidos hasta ahora por la aparición de al menos tres variantes de coronavirus, pero nadie descarta que en el futuro se conozcan otras nuevas mutaciones. Acá los detalles

< LA CEPA BRITÁNICA

El primer caso de la variante británica se reportó el 14 de diciembre en el Reino Unido. Se trata de la mutación denominada B.1.1.7 y, según los científicos, posee un mayor riesgo de transmisión, aunque al mismo tiempo es menor la gravedad del cuadro por el que atraviesa el paciente.

Las dudas llegaron pronto desde todos los rincones del planeta. ¿Las vacunas contra el Covid-19 aprobadas de emergencia son efectivas contra esta variante del virus? En principio, los principales laboratorios internacionales que elaboraron antídotos contra el coronavirus garantizaron que sus vacunas son capaces de dominar esta mutación, publica hoy TN.com.

En un lapso de pocas semanas, la variante británica se diseminó por toda Europa y Estados Unidos. Ya circula en más de 50 países según la Organización Mundial de la Salud. En la Argentina, el primer caso de la cepa británica se detectó el 16 de enero en un ciudadano argentino residente en Gran Bretaña que llegó de visita al país.

LA CEPA SUDAFRICANA

La variante sudafricana del virus se reportó por primera vez el 18 de diciembre. Comparte con la británica una mayor capacidad de transmisión, aunque sin causar cuadros más graves. Esta cepa, conocida como B.1.351, se propaga un 50% más rápido. Los anticuerpos naturales oponen una menor resistencia al virus.

El laboratorio Moderna anunció que su vacuna protege contra esta variante, al igual que la británica.

Esta cepa tiene una mutación en la proteína spike, una punta que puede penetrar en las células e infectar a los seres humanos. Es justamente esta mutación la que hace que el virus escape más a los anticuerpos.

El virus se reproduce mucho más en pacientes inmunodeprimidos. Al principio, representaba 20% de las muestras positivas en Sudáfrica, luego 30% y después 40%. Actualmente representa entre 60% y 75% de los casos y se ha esparcido por numerosos países del mundo.

LA CEPA BRASILEÑA

La variante brasileña se conoció el 12 de enero pasado. Esta cepa, denominada B.1.1.28.1 se dio a conocer el 12 de enero en la región amazónica de Manaos, donde hay una situación de emergencia por la explosión de contagios. De las 12 mutaciones que presenta esta variante, una de ellas coincide con las cepas británica y brasileña.

Pero aún se desconoce si tiene mayor capacidad de transmisión y si las vacunas que se vienen aplicando contra el coronavirus son efectivas ante esta nueva mutación.

La alarma sobre la aparición de esta nueva cepa no se conoció en Brasil, sino en Japón, después que cuatro pasajeros llegaron a Tokio con síntomas de coronavirus tras pasar una semana en el Amazonas.

Los científicos advierten que esta variante generó “un número de alteraciones genéticas fuera de lo común”, varias de ellas en la proteína spike, de la que se vale el nuevo coronavirus para entrar en las células humanas. Se han identificado 12 mutaciones únicamente en esa proteína spike de la variante brasileña, tres de ellas preocupan especialmente: K417N, E484K, N501Y.

LO QUE OCURRE EN MÉXICO

Pero más allá de estas tres cepas surgió en los últimos días una nueva preocupación en torno a la eventual irrupción de una nueva variante: la mexicana. Los científicos de la Universidad de Guadalajara sospechan que cuatro enfermos de coronavirus podrían estar afectados por una nueva mutación.

La llamada variante E484K del SARS-CoV-2 fue detectada en Jalisco el 27 de enero. De los cuatro pacientes, solo uno de ellos tuvo contacto con una persona extranjera en Puerto Vallarta, donde inició la infección. El resto no reportó ningún contacto con personas que haya viajado al extranjero.

Sin embargo, los expertos afirman que deben realizar más estudios para determinar o descartar que el mundo esté ante una nueva variante del virus que propicie una mayor preocupación e incertidumbre justo cuando se han iniciado las campañas de inmunización.

 

Fuente: datachaco.com