Domingo, 03 Mayo 2026
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La canasta básica total (CBT) aumentó en abril un 3,4%, según informó el Indec este martes, por lo que no superó la variación que tuvo ese mes la inflación, que fue de 4,1 por ciento. De esta manera, una familia compuesta por cuatro personas -dos de ellas, niños de 8 y 6 años- necesitó el mes pasado tener un ingreso de $62.958 para no ser considerada pobre.
 
Por su parte, la canasta básica alimentaria (CBA) tuvo ese mes un incremento de 3,9%, también por encima del índice general de precios y que estuvo influido principalmente por la persistencia en la suba de los alimentos de los últimos meses. El mes pasado, según el Indec, los valores de los bienes alimenticios y bebidas fue de 4,3%, es decir, que está por encima del ritmo de variación de los precios.
 
El incremento del último año fue de 47,8% para la canasta básica total y del 49,1% para la alimentaria, frente al incremento del 46,3% del IPC, según el Indec.
 
Los dos indicadores son decisivos para medir el impacto de la crisis económica en los indicadores sociales. Eso sucede porque la canasta básica -que además de alimentos incluye otros ítems del gasto como indumentaria, salud, transporte o educación- determina la denominada “línea de pobreza”. Es decir, los hogares con ingresos menores a la CBT son los que pasan a ser considerados pobres.
 
De la misma manera, la canasta alimentaria -que tiene un alcance limitado a bienes de primera necesidad- es la que configura la “línea de la indigencia”: aquellas familias que no lleguen a cubrir los ingresos necesarios para adquirir la CBA son indigentes.
 
La pandemia tuvo un efecto claro sobre los indicadores sociales. Hacia fines de 2020, el índice de pobreza alcanzó el 42% en la Argentina, por lo que 19,5 millones de personas quedaron bajo la línea de la pobreza, lo que implicó un aumento de casi siete puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2019. Por su parte, la indigencia se ubicó en el 10,5 por ciento, frente al 8 por ciento del mismo período del año previo.
 
De acuerdo a los datos del Indec, al finalizar el 2020 una familia pobre, en promedio, tenía un ingreso de $29.567 cuando la canasta básica total era de $50.854. De esa manera, los hogares pobres estaban unos $21.900 abajo de lo que necesitarían para no ser pobres. Una familia indigente, por su parte, estuvo a $8.708 de distancia para poder cubrir la canasta alimentaria.
 
El efecto que tuvieron la crisis sanitaria y las medidas de aislamiento social fue diverso en las distintas regiones del país, aunque los principales afectados fueron los grandes centros urbanos. Sin ir más lejos, hacia fin de año el 51% de la población de los partidos del Gran Buenos Aires eran considerados pobres y un 15%, indigente.
 
Los partidos del Gran Buenos Aires, de todas formas, no fueron el conglomerado urbano con los peores números del país. Por encima estuvo Gran Resistencia, en el Chaco: el 53,6% de sus habitantes no cubre la canasta básica y el 10,6% es considerado indigente. Concordia, en Entre Ríos, es el tercer conglomerado con peores cifras de pobreza: 49,5%.
 
Como lo demuestran las cifras, el empleo no es una garantía de evitar la pobreza en la Argentina y así lo refleja el hecho de que uno de cada cinco trabajadores formales no tiene los medios suficientes para vivir en forma digna.
 
Este concepto resulta cada vez más certero, de acuerdo con los datos oficiales y a la opinión de los expertos en estadísticas sociales. El promedio histórico de los trabajadores pobres se ubicaba en el 20%, indicó el experto Javier Lindenboim, pero la disminución del número de ocupados y el aumento de la canasta básica se conjugaron para llevar este porcentaje por encima del 30 por ciento. Por lo tanto, cerca de un tercio de los trabajadores totales no alcanza a ganar el mínimo de ingresos para ser pobre, indicaron a Infobae fuentes oficiales.
 

Fuente: infobae.com

Una nueva partida de 494.400 dosis del componente 1 de Sputnik V están siendo distribuidos en todo el país en el marco del Plan Estratégico Nacional para la Vacunación contra el COVID-19, lo que permitirá vacunar con al menos una dosis a todos los mayores de 60 años que se hayan inscripto en las distintas jurisdicciones y continuar avanzando con la vacunación a las personas entre 18-59 años con condiciones de riesgo. Al mismo tiempo, se repartirán 182 mil dosis de Sinopharm para completar los esquemas de vacunación de 2.000.000 de personas. Se superan las 12.000.000 de vacunas distribuidas.
 
Las dosis se distribuyen de acuerdo al criterio dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación, en base a la cantidad de población de cada distrito, por lo que a la provincia de Buenos Aires le corresponden 193.200 dosis, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 28.800, a Catamarca 4.800, a Chaco 13.200, a Chubut 6.600, a Córdoba 41.400, a Corrientes 12.600, a Entre Ríos 15.000, a Formosa 6.600, a Jujuy 8.400, a La Pampa 4.200, a La Rioja 4.200, a Mendoza 22.200, a Misiones 13.800, a Neuquén 7.200, a Río Negro 8.400, a Salta 15.600, a San Juan 8.400, a San Luis 5.400, a Santa Cruz 4.200, a Santa Fe 39.000, a Santiago del Estero 10.800, a Tierra del Fuego 1.800 y a Tucumán 18.600.
 
Además, entre hoy y mañana llegarán 182 mil dosis de Sinopharm, pertenecientes al segundo componente.
 
De estas dosis, hoy llegarán 20.814 a la provincia de Buenos Aires y 762 a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Mañana en tanto,  3.102 irán a Catamarca, 12.402 a Chaco, 7.302 a Chubut, 4.503 a Córdoba, 14.004 a Corrientes, 14.202 a Entre Ríos, 4.005 a Formosa, 11.604 a Jujuy, 702 a La Pampa, 1.302 a La Rioja, 15.099 a Mendoza, 18.000 a Misiones, 2.598 a Neuquén, 2.106 a Río Negro, 8.196 a Salta, 2.100 a San Juan, 204 a San Luis, 4.404 a Santa Cruz, 3.600 a Santa Fe, 13.602 a Santiago del Estero, 3.402 a Tierra del Fuego y 14.124 a Tucumán.
 
De acuerdo a los datos del Monitor Público de Vacunación, el registro online que muestra en tiempo real el operativo de inmunización en todo el territorio argentino, hasta esta mañana fueron distribuidas 11.763.270 vacunas, de las cuales ya fueron aplicadas 10.193.368: 8.141.608 personas recibieron la primera dosis y 2.051.760 ambas.
 
 

Fuente: Télam

El Ministerio de Salud de la Nación informó este martes que, en las últimas 24 horas, se registraron 745 muertes y 35.543 nuevos contagios de coronavirus, récord para una jornada. Con estas cifras, el total de infectados asciende a 3.371.508 y las víctimas fatales son 71.771.
 
Por otra parte, en las últimas 24 horas fueron realizados 111.757 testeos, con un 31,8% de positividad. Desde el inicio del brote, se llevaron a cabo 12.490.822 pruebas diagnósticas para esta enfermedad. A la fecha, se registran 307.412 casos positivos activos en todo el país y 2.973.267 recuperados.
 
Del total de muertes, 419 son hombres (269 de la provincia de Buenos Aires, 28 de la ciudad de Buenos Aires, cuatro de Catamarca, nueve de Chaco, cuatro de Chubut, cuatro de Corrientes, 15 de Córdoba, tres de Entre Ríos, 15 de Formosa, nueve de La Pampa, 10 de Mendoza, ocho de Nueuqén, 10 de Río Negro, dos de Salta, seis de San Juan, seis de San Luis, tres de Santa Cruz, 10 de Santa Fe y cuatro de Santiago del Estero) y 319 son mujeres (213 de la provincia de Buenos Aires, 19 de la ciudad de Buenos Aires, cinco de Catamarca, dos de Chaco, tres de Chubut, una de Corrientes, 10 de Córdoba, tres de Entre Ríos, 10 de Formosa, nueve de La Pampa, 10 de Mendoza, dos de Neuquén, tres de Río Negro, seis de Salta, dos de San Juan, cuatro de San Luis, dos de Santa Cruz, 14 de Santa Fe y una de Santiago del Estero).
 
De los 35.543 contagios, 14.593 son de la provincia de Buenos Aires, 3.465 de la ciudad de Buenos Aires, 440 de Catamarca, 525 de Chaco, 320 de Chubut, 35 de Corrientes, 4.074 de Córdoba, 921 de Entre Ríos, 328 de Formosa, 145 de Jujuy, 799 de La Pampa, 376 de La Rioja, 1.095 de Mendoza, 129 de Misiones, 807 de Neuquén, 557 de Río Negro, 518 de Salta, 735 de San Juan, 294 de San Luis, 369 de Santa Cruz, 3.302 de Santa Fe, 444 de Santiago del Estero, 78 de Tierra del Fuego y 1.194 de Tucumán.
 
 

Fuente: infobae.com

El presidente Alberto Fernández se prepara emitir un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) donde prorrogará el actual sistema que establece parámetros para definir la existencia de distritos de “bajo riesgo”, “mediano riesgo”, “alto riesgo” y la situación de “alarma epidemiológica y sanitaria”. Lo que aún no resolvió es si, en medio de la preocupación por el impacto de la segunda ola de coronavirus, sumará mayores restricciones. Eso sí, está descartado volver a un cierre total.
 
El Presidente pasó los primeros días tras su regreso de Europa reunido con sus colaboradores analizando la situación. Según confiaron cerca del jefe del Estado, hay mucha inquietud por lo que está sucediendo en algunas provincias, como Santa Fe, Córdoba y Mendoza. En las últimos 24 horas, se sumaron 28.680 nuevos contagios -fueron 23.694 nuevos casos, ya que 4986 son de la carga atrasada de Formosa- y 505 muertos.
 
Hoy, cuando restan cuatro días para el vencimiento del DNU, todo está en análisis. Desde mantener las actuales restricciones o ir a un esquema más duro, como impulsa siempre el gobernador Axel Kicillof. Fue Nicolás Kreplak, número dos de Salud, el que pidió “un cierre fuerte en las próximas semanas”. El objetivo es cerrar para esperar la llegada de las vacunas que se anunciaron la última semana.
 
La novedad es que, tras resistir el cierre de los colegios, la Ciudad anticipó que, si la tendencia se mantiene en las próximas 72 horas, podrían tomar medidas como el fin de la presencialidad en las aulas y plegarse a las restricciones que fije la Casa Rosada en el DNU.
 
Sin tiempos para aprobar la ley que envió al Congreso para gestionar la pandemia, que ya generó el rechazo de Juntos por el Cambio, el Presidente trabaja sobre la próxima etapa junto con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra.
 
“La única alternativa es un DNU que vuelva a poner en vigencia las restricciones, que son muy necesarias”, dijo el mandatario tras aterrizar en Buenos Aires después de pasar seis días en Portugal, España, Italia y Francia.
 
Alberto Fernández quedó sorprendido por lo que vio en el Viejo Continente, especialmente en Francia, donde todo cierra a las 19, aunque se mantiene la circulación de gente. “¿Vieron lo que era París, lo que pasaba en Roma? No es un tema solo nuestro”, reflexionó el Presidente ante algunos funcionarios.
 
En el gobierno nacional están muy preocupados por los números diarios de contagios, algo que el Presidente hablará con los gobernadores en los próximos días. Los casos están por encima de lo que puede soportar el sistema de salud. Según contó el Presidente, “se observa una suerte de amesetamiento un poco por debajo, pero necesitamos bajar más”.
 
Con estas cifras, todo puede colapsar. “Con 15.000 casos diarios probamos que el sistema de salud puede soportarlo”, dijeron cerca del Presidente. Ahí está el nudo del problema al que se enfrenta la Casa Rosada.
 
Así, según lo que pudo saber LA NACION, no habrá cambios en los colegios. Las clases serán virtuales en los distritos más afectados por los contagios. En este punto, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, anticipó que “si los casos no bajan en las próximas 72 horas, entonces acompañaremos las medidas de la Nación”.
 
 
El Presidente y los gobernadores
 
Se mantendrán cerrados los centros comerciales y shoppings. Los locales comerciales deberán cerrar a las 19, lo mismo que los gastronómicos, que podrán atender con la modalidad de reparto a domicilio y retiro de comida en el lugar.
 
Además, seguirán las restricciones para circular desde las 20 hasta las 6 horas del día siguiente. En este punto, cerca de Fernández especulaban con la posibilidad de anticipar el toque de queda una hora antes. Todo, por estas horas, es materia de análisis y la definición se conocerá entre el jueves y viernes.
 
Otro punto que mantendrá el próximo DNU es la potestad para que los mandatarios provinciales puedan tomar decisiones adicionales “focalizadas, transitorias y de alcance local, con el fin de prevenir y contener los contagios de Covid-19”.
 
Y como sucede ahora, el transporte público quedará reservado únicamente para las personas afectadas en actividades esenciales.
 
Según la clasificación epidemiológica que publica el Ministerio de Salud, a cargo de Carl a Vizzotti, hoy no hay prácticamente provincias sin distritos en estado de alarma además de la Ciudad y los 40 municipios que integran el Gran Buenos Aires.
 
“La situación es muy delicada”, describió un funcionario con despacho en la Casa Rosada.
 
Los próximos días será clave para la definición. Es que además de los números, el Presidente busca unificar criterios con los gobernadores, algo que, en los últimos meses, no logró.

Fuente: diariochaco.com