Domingo, 03 Mayo 2026
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El Ministerio de Salud Pública del Chaco informó que este lunes 12 de julio, la provincia recibirá un nuevo lote de 20.800 vacunas de Sinopharm contra el covid-19.

Como es habitual, la titular de la cartera, Paola Benítez y el jefe de Inmunizaciones, Daniel Antunes, se encargarán de la recepción de los fármacos en la sede del Ejército Argentino de Resistencia, ubicada en la Avenida 9 de Julio 3.300, alrededor de las 8 de la mañana.

Se utilizarán como primera dosis o bien para completar esquemas de aquellas personas que hayan cumplido el intervalo de 21 días desde la primera aplicación.

Desde el 29 de diciembre de 2020, el Ministerio de Salud Pública del Chaco aplicó un total de 683.311 dosis de las diferentes vacunas (Sputnik V, Covishield/AstraZeneca y Sinopharm) en todo el territorio provincial; de las cuales 544.475 corresponden a primeras dosis y 138.836 a segundas dosis.


Fuente: datachaco.com



Los campeones de América que le ganaron la final a Brasil pisaron suelo argentino. La delegación albiceleste proveniente del vecino país aterrizó en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza y se dirigió al predio de la AFA donde en un principio estaba previsto que reciban la visita del Presidente, Alberto Fernández, aunque ello luego habría sido descartado. El combinado nacional viene de conseguir un triunfo histórico donde se cortó una sequía sin títulos de 28 años.

El vuelo chárter salió a las 5:47 desde Río de Janeiro y llegó a las 8:50 horas aproximadamente. El horario original de la salida del vecino país era a las 2:00 de la madrugada aproximadamente, pero se pospuso por los festejos de los jugadores, el cuerpo técnico y el resto de los integrantes en el vestuario, en un marco de mucha emoción y alegría. Se trató de un desahogo luego de las frustraciones de la Selección.

En el viaje los jugadores celebraron y algunos de ellos subieron videos a sus redes como el caso de Rodrigo de Paul, una de las figuras del triunfo ante los brasileños. El volante se mostró con mucha entrega y con quites para cortar el circuito de toques de la Verdeamarela.

También el defensor Nicolás Otamendi que se mostró muy activo en las redes y publicó dos videos donde se muestra a los jugadores ya en el aeropuerto de Ezeiza con sus equipajes y yendo a cumplir con los trámites pertinentes para poder dirigirse al predio.

Los jugadores llegaron al aeropuerto en una terminal que corresponde a los vuelos privados y ahí se desarrollaron los chequeos de antígenos de COVID-19 que forma parte del protocolo sanitario. Una vez completados y que todos los resultados dieron negativos, la delegación fue liberada. Más tarde los micros (que ya se plotearon con la estrella 15 de Copa América) los llevaron hasta el predio.

En tanto que en las inmediaciones del predio de la AFA en Ezeiza se armó un cordón policial donde se impidió que el público no pueda acercarse, aunque la gente pudo estar cerca de los micros al costado de la autopista Ricchieri y les brindó un cálido recibimiento. No obstante, el operativo de seguridad les permitió a los ómnibus de la selección argentina poder llegar lo más pronto posible a las instalaciones del centro de entrenamiento.

A las 10:10 horas los micros llegaron al predio con una fuerte custodia policial. Después los jugadores se reencontrarán con sus familiares, a quienes no ven hace más de 50 días y en el plazo algunos fueron padres y no pudieron ver a sus hijos, o los cumpleaños que se dieron lejos de los suyos que tuvieron el aliciente de compartir con sus compañeros con quienes recorrieron más de 28 mil kilómetros durante los 11 viajes a Brasil, contando el traslado de Brasilia y Río de Janeiro previo a la final. Con el correr de las horas los futbolistas que militan en el exterior emprenderán los regresos hacia sus países de residencia.

Se especuló con una recorrida de los campeones por la Avenida 9 de julio y poder reunirse con la gente en el Obelisco, pero fue descartado por las autoridades para respetar la burbuja sanitaria del grupo y por la magnitud de los festejos a lo largo y ancho del país en medio de la pandemia por COVID-19, algo que se vio durante la madrugada. Por estos motivos no habría un recorrido del micro de la Selección por Buenos Aires y también se descartaría la idea inicial de la visita del Presidente Fernández al predio de Ezeiza.

El triunfo se dio en un marco excepcional donde los argentinos estaban ávidos de un título y de poder cortar la sequía más larga de la historia con 28 años sin logros en equipos mayores y la segunda sequía más larga sin campeonatos sudamericanos, luego de la 32 años entre 1959 y 1991.

El sábado por la noche la Albiceleste venció por la mínima con un golazo de Ángel di María a los 21 minutos del primer tiempo y luego se defendió bien en un partido muy cortado por las faltas de ambos lados y donde se jugó con dientes apretados. Fue una hazaña la conseguida en el Estadio Maracaná, el más emblemático de Brasil.

La selección argentina logró una histórica ante el local lo que le dio un marco épico al éxito conseguido por los dirigidos por Lionel Scaloni. Superaron al Scratch que volvió a perder un título en su casa como lo ocurrido en la final del Mundial de 1950 frente a los uruguayos, por 2-1.

El último título de la selección argentina a nivel mayores fue en la Copa América de 1993 en Ecuador, cuando se logró el bicampeonato tras el conseguido dos años antes en Chile. En 1992 aquel equipo dirigido por Alfio Basile también consiguió las copas Kirin (Japón) y la Rey Fahd (Arabia Saudita), que fueron los inicios de la Copa de las Confederaciones. En febrero de 1993, también obtuvo la Copa Artemio Franchi, luego de vencer por penales a Dinamarca, un duelo que enfrentó a los campeones de América y Europa.

Con el título obtenido en Brasil, la selección argentina llegó a 15 de Copa América y se suman los 2 Mundiales y la mencionada Copa de las Confederaciones. El total es de 18 estrellas y lidera la tabla de Sudamérica junto a la Canarinha, que tiene 5 Mundiales, 9 a nivel continental y 4 Copas de las Confederaciones.

Fuente: infobae.com

Al consagrarse campeones de la Copa América 2021, la Argentina ya levantó 18 trofeos, por lo que escaló a lo más alto del ranking histórico de los países que lograron más títulos.

El seleccionado argentino tiene dos Mundiales (1978 y 1986), 15 Copas América (1921, 1925, 1927, 1929, 1937, 1941, 1945, 1946, 1947, 1955, 1957, 1959-I, 1991, 1993 y 2021) y una Copa Confederaciones (1992).

Con la misma cantidad de títulos en el podio, lo acompaña Brasil, que también tiene 18 trofeos, por ganar ganar cinco Mundiales (1959, 1962, 1970, 1994 y 2002), 9 Copas América (1919, 1922, 1949, 1989, 1997, 1999, 2004, 2007 y 2019) y cuatro Copas Confederaciones (1997, 2005, 2009 y 2013).

Y le sigue Uruguay que ganó dos Mundiales (1930 y 1950) y 15 Copas América (1916, 1917, 1920, 1923, 1924, 1926, 1935, 1942, 1956, 1959-II, 1967, 1983, 1987, 1995 y 2011), por lo que suma 17 títulos.

En el cuarto lugar se ubicó Alemania, con 8 títulos. Por debajo Francia con 6, Italia con 5, España con 4 e Inglaterra con un mundial ganado en 1966.

Este domingo, se jugará la final de la Eurocopa 2021, entre Italia e Inglaterra, lo que podría modificar el tablero histórico.

Fuente: datachaco.com

Argentina cortó esta noche la racha negra de 28 años sin títulos y se consagró campeón de la Copa América 2021, al vencer en la final a Brasil, el anfitrión, por 1 a 0 en el estadio Maracaná.

El único gol del seleccionado nacional, cuyo último título "mayor" había sido la Copa América Ecuador '93, fue obra del delantero Ángel Di María a los 21 minutos de la etapa inicial.

Luego de seis derrotas consecutivas en finales (cuatro de Copa América, una en el Mundial Brasil 2014 en el mismo escenario de esta noche y otra de Copa Confederaciones), Argentina se sacó la "mufa" y también se la sacó fundamentalmente Lionel Messi, emblema de los merecimientos de toda una generación. El crack rosarino saldó la deuda más pesada que se le reclamaba.

La corona es, además, la primera que consigue la selección tras la muerte del máximo símbolo de su historia, Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre del año pasado.

En el legendario Maracaná, de Río de Janeiro, hubo alrededor de cuatro mil invitados especiales, el único encuentro del torneo que tuvo algo de público en el marco de la pandemia de coronavirus.

El respeto mutuo dominó el inicio del partido: no sólo era el choque de los dos seleccionados más fuertes del continente sino, además, el duelo de individualidades que se conocen mucho. También dominó la pierna fuerte, al estilo de los viejos clásicos, a tal punto que cuando iban apenas dos minutos llegó el primer amonestado, Fred, por una falta a Gonzalo Montiel.

En ese marco, con los dos equipos preocupados antes por interrumpir el circuito creativo del adversario que por generar en el arco rival, Brasil se mostró algo más prolijo y también un poco más incisivo, sobre todo por la sociedad entre Neymar y Richarlison.

Hubo dos aproximaciones que generaron el astro del PSG y el delantero del Everton, ambas frustradas por la intervención de los defensores argentinos.

Argentina era eficiencia en los cuidados más que cualquier otra virtud cuando sacó ventaja: a los 21 minutos De Paul sacó un gran pelotazo desde campo propio para Di María, que aprovechó el error de Renan Lodi (le "pifió" al despeje), entró al área y definió de emboquillada ante al salida de Ederson.

(Un gol de emboquillada de Di María, ante Nigeria, le había dado a Argentina, representada por el Sub 23, el último título internacional: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Beijing 08).

No cambió el partido después de la apertura del resultado. El mal estado del campo de juego y la presión ejercida por ambos en la mitad de cancha hizo todo trabado, parejo, poco claro. Argentina volvió a llegar con Di María, pasada la media hora, con un tiro que rebotó en Thiago Silva; y Brasil no pudo aprovechar las muchas imprecisiones que mostraron los de Scaloni en la salida, aunque conservaron siempre la concentración y el orden.

Brasil salió con todo en el complemento y estuvo dos veces al borde del empate, las dos con Richarlison, que se tiró al sector derecho de su ataque y sacó ventaja: la primera terminó en gol anulado por offside y la otra la sacó Emiliano Martínez.

Para resolver el sufrimiento que padecía Marcos Acuña, Scaloni decidió el ingreso de Tagliafico por Lo Celso apenas pasado el cuarto de hora. El cambio profundizó la idea sugerida, minutos antes, con la entrada de Guido Rodríguez por Paredes.

El partido entró luego en el clima que buscó Argentina. Brasil, después de aquellas aproximaciones, no pudo imponer su fútbol y el equipo de Scaloni, sobresaliente el esfuerzo de cada uno de los jugadores para morder, para cortar, para correr, intentó eventualmente con algún contragolpe y trabajó sobre el reloj.

Argentina aguantó los últimos embates de Brasil y con el último pitazo de Ostojich, después de que Messi desaprovechara una ocasión ideal para bajarle el telón al marcador, explotó la emoción albiceleste, la angustia acumulada de tantas frustraciones, la sonrisa ancha en la cara del propio Messi con la Copa allá en lo alto. Por fin, Messi y la Copa. Por fin.

El primer título en el año 1 después de Diego.

Síntesis

Brasil: Ederson; Danilo, Thiago Silva, Marquinhos y Renan Lodi; Fred, Casemiro y Lucas Paquetá; Everton, Neymar y Richarlison. DT: Tité.

Argentina: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Rodrigo de Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Ángel Di María. DT: Lionel Scaloni.

Gol en el primer tiempo: 21m Ángel Di María (A).

Cambios: en el segundo tiempo, antes de comenzar, Firmino por Fred (B); 8m Guido Rodríguez por Paredes (A); 17m Nicolás Tagliafico por Lo Celso (A) y Vinicius por Everton (B); 30m Gabriel por Lucas Paquetá (B) y Emerson por Lodi (B); 33m Exequiel Palacios por Di María (A), Germán Pezzella por Romero (A) y Nicolás González por Lautaro Martínez (A).

Amonestados: Fred, Renan Lodi, Lucas Paquetá, Marquinhos (B); Paredes, Lo Celso, De Paul, Otamendi, Montiel (A).

Estadio: Maracaná, de Río de Janeiro.

Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).

Fuente: Telam