Jueves, 14 Mayo 2026
giweather joomla module

Según la Cámara del sector, los consumidores hicieron menos compras.

Las ventas de juguetes para esta Navidad sufrieron una caída del 6,9% en unidades respecto del 2024, informó la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. 

La entidad dijo que hubo un consumo más cauteloso en medio de hogares con menos ingresos, según supo la Agencia Noticias Argentinas.

El presidente de la entidad, Matías Furió, dijo que igualmente diciembre superó las previsiones si se las compara con noviembre, mes en el que se había registrado una caída fuerte.

“En los días previos a Nochebuena se notó una mejora en la actividad, aunque no alcanzó para compensar la baja del Día del Niño ni los fuertes retrocesos de los meses anteriores”, explicó Furió.

La cámara indicó que las promociones, los descuentos y las opciones de financiamiento resultaron claves para sostener parte de la actividad, sobre todo en compras de último momento.

Además, la baja de tasas de interés favoreció tanto a consumidores como a comercios, que pudieron ofrecer cuotas más accesibles. 

Tarjetas de crédito, billeteras virtuales y otros medios electrónicos concentraron cerca del 95% de las transacciones, con una presencia prácticamente nula del efectivo.

Las ventas online, que representan aproximadamente el 25% del mercado, registró un volumen estable en comparación con el año anterior, sin mostrar crecimiento, de acuerdo con la CAIJ.

El ticket promedio varió según el tipo de canal de venta: en jugueterías de barrio se ubicó en torno a $19.000 por juguete, en supermercados rondó los $10.000 y en cadenas especializadas ascendió a aproximadamente $45.000. 

Entre los rubros más demandados se ubican los juguetes didácticos para primera infancia, artículos para el aire libre, juegos de mesa familiares, sets de manualidades y muñecas. 

También se destacó el crecimiento en la búsqueda y venta de peluches interactivos y juguetes tecnológicos simples.

Fuente: NA 



Un importante incendio se produjo en la madrugada de este miércoles en la fábrica de colchones Maxi King, ubicada en Colectora de Ruta Nacional N° 95, entre calles 1 y 9, del barrio Villa San José de Presidencia Roque Sáenz Peña.

Fuentes policiales informaron a Periodismo365 que hoy a las 04.00 horas de la madrugada, efectivos de Comisaría 3º constataron un incendio de proporciones en la fábrica de colchones Zózzoli, sector depósito.

El sereno del lugar, explicó a los uniformados que el fuego se habría iniciado en el sector depósito de colchones, propagándose posteriormente hacia el área de fabricación. De inmediato, trabajaron en el lugar dotaciones y autobombas de la División Bomberos Policial, junto a Bomberos Voluntarios de Sáenz Peña, solicitándose además colaboración de cuerpos de bomberos de localidades aledañas, a fin de controlar y extinguir el incendio.

Ya en horas del amanecer, personal de Bomberos continúan con los trabajos para controlar y extinguir el foco ígneo, con la colaboración de autobombas de Presidencia de la Plaza, Machagai, Quitilipi y Avia Terai. Se solicitó abastecimiento de camiones cisternas a la empresa SAMEEP y la Municipalidad.

El hecho fue puesto en conocimiento del Fiscal en turno, Dr. Gustavo Rafael Valero, quien impartió las directivas correspondientes. En el lugar se hicieron presentes autoridades policiales. Se trata de establecer las causas que originaron el siniestro, no registrándose personas lesionadas al momento del procedimiento.



Fuente: Periodismo 365

El superávit comercial vino aparejado de un fuerte crecimiento de las exportaciones de Vaca Muerta y el buen desempeño del agro. Por el lado importador, la apertura comercial golpeó con fuerza al entramado industrial.

Al cierre del segundo año de la gestión de Javier Milei, el crecimiento sostenido del comercio exterior da cuenta del cambio que está generando sobre la matriz productiva. Por un lado, la desregulación arancelaria habilitó una apertura importadora que golpeó a la ya debilitada industria local, enfocada en el mercado interno. Por el otro, aparece el auge de las exportaciones de materias primas: un agro que renueva expectativas ante la posibilidad de nuevas bajas de retenciones y un sector energético que consolida el despliegue de Vaca Muerta y comienza a traducir su potencial en mayores ventas externas.

Con datos hasta noviembre, las exportaciones de bienes totalizaron u$s79.592 millones en lo que va del año, lo que significó un incremento de 9,5%, mientras que las importaciones de bienes sumaron u$s70.235 millones, con un crecimiento de 26,8%. El balance comercial tuvo un saldo positivo de u$s9.357 millones. De hecho, durante el primer trimestre del año las importaciones representaron el 32% del Producto Bruto Interno (PBI) en el primer trimestre de 2025, el valor más alto de los últimos 135 años.

En diálogo con Ámbito, el economista de IPA, Federico Vaccarezza, reconoció que "el crecimiento anual es muy bueno" en el sector de exportaciones, aunque mencionó que "lo que empuja el crecimiento se lo tiene que dividir en dos grupos". Y detalló: "Productos primarios e hidrocarburos crecen de manera muy fuerte, muy rápido y a tasas muy altas. Lo que crece a menor velocidad son las manufacturas, tanto alimentarias como industriales".
El cambio cualitativo en las importaciones

Sin embargo, el elemento que más atrajo la atención fue el sector de las importaciones. El economista del centro de investigación Fundar, Leonardo Park, explicó a Ámbito que el actual "es uno de los mayores procesos de apertura comercial" de los últimos años.

En este sentido, afirmó que "muchas de las desregulaciones que se realizaron fueron necesarias", debido a que había normativas que "eran muy malas". Y ejemplificó: "Todo el tema de la SIRA, las licencias automáticas, esos eran instrumentos con efectos muy nocivos, tanto para las consumidoras como para las empresas que se necesitan importar".

Explicó que tras esas desregulaciones "cambia mucho la composición de estas importaciones". Y ahondó: "Estamos incorporando más bienes de consumo y menos bienes intermedios. Y eso tiene que ver un poco con la facilidad que tienen los consumidores ahora de comprar cosas de afuera. Las empresas traen los productos afuera y esto beneficia al consumidor final".

Los bienes intermedios, piezas y accesorios para bienes de capital y bienes de capital representaron 32,2%, 20,2% y 19,7%, respectivamente, y concentraron el 72,1% de las importaciones. Representa una contracción respecto a los bienes intermedios importados en el mismo periodo de 2023 (38,5%) y un incremento en los bienes de capital, que representaban 15,1%. Por su parte, los bienes de consumo pasaron de 10,7% a 14,9%.

Se destacó la importación de vehículos automóviles, principalmente para el transporte de personas, con una participación del 6,3% sobre el total adquirido. Se trata de una situación en la que Park trazó un paralelismo con el gobierno de Cambiemos.

"Lo que estamos viendo este año es parecido a las dinámicas que veíamos en los registros del segundo año de Macri: hubo récord en las importaciones de bienes de capital y bienes de consumo, y también cerquita estaban los vehículos automotores de pasajeros", agregó.



El impacto sobre la producción local

El economista de Fundar reconoció que "a la vez que uno normaliza el comercio y empieza un proceso de apertura, hay que considerar que a qué velocidad uno lo hace y bajo qué condiciones". Sobre este punto, destacó el tipo de cambio real y "bajo qué contexto las empresas argentinas empiezan a competir con los productos importados".

De manera complementaria, Vaccarezza subrayó que "lo que está sucediendo es que está creciendo de manera muy fuerte la importación y la sustitución de bienes industriales que antes se fabricaban localmente". Como consecuencia, "eso está generando también toda una primarización económica muy fuerte que es expulsora de trabajo".

Y profundizó: "Los empresarios industriales están cerrando parte de sus instalaciones industriales para convertirlas en galpones para copiar mercadería que se importa. Las empresas se van a readaptar, los empresarios se van a readaptar, lo que no se va a readaptar es el empleo".

"Dado que el gobierno plantea que hay ciertas empresas que no son competitivas y deben cerrar, ¿cómo pensamos a reinserción laboral de los trabajadores que ya no están en más en sectores que antes estaban protegidos?", se preguntó Park.
Los perdedores de la apertura comercial

El experto en desarrollo productivo Daniel Schteingart comentó a este medio que "normalmente en los procesos de apertura como estos les suele ir muy mal a las industrias protegidas, muy del mercado interno: textil, indumentaria, parte de la metalmecánica, calzado", mientras que "el otro gran perdedor es la industria automotriz, que está andando bastante mal".

A nivel provincial, algunas de las regiones "perdedoras" de esta modificación en la matriz productiva son Tierra del Fuego, "porque a la electrónica del régimen (de promoción) le viene mal", al igual que la provincia de Buenos Aires, con un "conurbano bonaerense muy golpeado en su zona industrial por las políticas de apertura".

Una situación similar a lo que pasa en San Luis, "probablemente golpeada por todo esto". De manera similar, se refirió al entramado fabril de Córdoba y Santa Fe: "Son dos provincias con corazones metalmecánicos fuertes que ya vienen golpeadas por la apertura".

Schteingart planteó que como consecuencia de la disparidad a nivel de generación de empleo entre los "ganadores" de este modelo económico, como la producción no convencional de hidrocarburos, la minería y el agro, y los "perdedores", como la industria, la construcción y el turismo, 2025 "es el primer año donde la economía va a crecer y se van a destruir empleos formales. No ocurría desde que se mide esto hace 30 años".

Por su parte, Vaccarezza planteó un panorama similar para el próximo año: "Esta va a ser una economía más calma, con una buena tasa de crecimiento, pero con un desempleo muy grande y con una capacidad adquisitiva de los trabajadores netamente erosionada. Ese es el modelo hacia el que vamos y justamente el comercio exterior lo que está reflejando es eso".

Con lluvias registradas durante el fin de semana y un escenario marcado por la inestabilidad climática, el tiempo vuelve a convertirse en una de las principales preocupaciones de cara a la celebración de la Nochebuena en el Chaco.

El pronóstico anticipa chaparrones y tormentas aisladas, lo que obliga a muchas familias a replantear una de las tradiciones más arraigadas de estas fechas: la cena al aire libre.

De acuerdo con el Servicio Hidrometeorológico Nacional (SHN), las condiciones meteorológicas no mostrarán una mejora significativa en las próximas horas. Para hoy persisten las probabilidades de precipitaciones, principalmente en forma de chaparrones intermitentes, lo que mantiene la incertidumbre sobre cómo y dónde se celebrará la Navidad.

Si bien no se prevén eventos severos de manera generalizada, la posibilidad de lluvias llevó a las autoridades a recomendar seguir atentamente los partes oficiales y prever alternativas bajo techo para evitar inconvenientes durante los festejos.

Qué elige la gente: adentro, afuera y con cuánto presupuesto
En este contexto, LA VOZ DEL CHACO realizó una encuesta callejera para conocer qué decisión están tomando los chaqueños frente a la combinación de clima inestable, altas temperaturas y un contexto económico ajustado.

Franco Bacheco, uno de los vecinos consultados, fue claro al explicar su elección: «En nuestro caso va a ser adentro. Vivimos en un barrio donde hay muchos mosquitos, mucho calor y humedad. Si no estás con aire acondicionado, es imposible quedarse afuera».

En cuanto a los gastos, reconoció que el presupuesto está condicionado por los aumentos, especialmente en los alimentos: «Se espera gastar alrededor de $100 mil. Somos varios en la familia, pero tratamos de acomodarnos. Igual, con los aumentos de la carne, uno ya se regula un poco».

Sobre el menú, explicó que la diversidad ayuda a equilibrar costos: «Es todo variado. Algunos comen pollo, otros carne blanca y otros carne roja. Cada uno ya tiene su comida seleccionada».

Miguel, otro de los vecinos entrevistados, señaló que en su familia la decisión suele inclinarse por el aire libre, aunque este año el clima podría modificar los planes: «Normalmente armamos la mesa afuera, pero con estas condiciones climáticas depende mucho del contexto. Si llueve, no queda otra que entrar».
Respecto a la preparación de la comida, destacó el valor del encuentro familiar: «Siempre la preparamos de manera casera. Se disfruta el proceso y, de paso, uno comparte más tiempo en familia».

En una segunda consulta, Miguel volvió a remarcar que el clima será determinante: «Probablemente sea afuera, pero todo depende de cómo esté el tiempo ese día».

Tradiciones que se adaptan
Entre la amenaza de lluvias, el calor, los mosquitos y el impacto de los aumentos en los precios de los alimentos -con la carne nuevamente en el centro de la escena-, las familias chaqueñas ajustan tradiciones y presupuestos para celebrar la Navidad.

Mesa adentro o mesa afuera, lo cierto es que la Nochebuena se vive con planificación, cautela y el mismo deseo de siempre: compartir en familia pese a las dificultades.



Fuente: diariolavozdelchaco.com