Domingo, 03 Mayo 2026
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Los vuelos de evacuación de Afganistán se reanudaron hoy en medio de temores a nuevos atentados y poco antes de que Estados Unidos atacara con un drone a un presunto miembro del Estado Islámico (EI), la milicia responsable del doble atentado de esta semana en el que murieron más de 100 personas, incluyendo 13 soldados estadounidenses.
 
Tras el doble atentado del miércoles pasado, el presidente Joe Biden había prometido que "cazaría" y "haría pagar" "donde sea" a los responsables de los ataques que ensangrentaron una masiva y frenética retirada militar, que ya venía marcada por el caos, la improvisación y las críticas a la decisión del Gobierno estadounidense.
 
Hoy, 48 horas después, Biden cumplió su amenaza y lanzó una represalia al este de Kabul, la capital del país, en la provincia de Nangahar, contra lo que el Pentágono describió en un comunicado como "un organizador" de la rama afgana del EI (Estado Islámico-Khorasan).
 
Según el texto, el presunto miliciano fue la única víctima del ataque, informó la cadena de noticias CNN.
 
Horas antes de esta represalia, Estados Unidos había vuelto a advertir que aún había "amenazas específicas y creíbles" de más ataques como el de ayer en el aeropuerto de Kabul antes del próximo martes, fecha fijada por Biden para completar la retirada de las tropas de su país de Afganistán tras su derrota con los talibanes en los 20 años de su guerra más larga.
 
Mientras los llamados a las plegarias del viernes resonaban desde las mezquitas de Kabul y se mezclaban con el rugido de los aviones que partían desde el aeropuerto, la ansiosa multitud agolpada en las afueras era tan grande como en los últimos días desde la caída de Kabul en manos de los talibanes, el 15 de agosto.
 
El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo hoy que aún había 5.400 personas dentro del aeropuerto y que continuará sus evacuaciones por aire "hasta el último momento", al tiempo que aclaró que ayer hubo solo un atacante suicida -y una sola explosión- en una entrada del aeropuerto, y no dos como había dicho inicialmente.
 
Y a última hora de la tarde, la Casa Blanca informó que los evacuados en las últimas 12 horas superaron los 4.200.
 
Decenas de combatientes talibanes, con armas pesadas, patrullaban una zona a unos 500 metros de la estación aérea para impedir que la gente pudiera pasar más allá.
 
Se espera que muchos otros afganos salgan del país por sus fronteras terrestres, y el organismo de la ONU para los refugiados (Acnur) dijo que este año podría haber medio millón más de refugiados afganos "en el peor escenario".
 
La cifra de víctimas por los ataques se elevó hoy a al menos 97 afganos muertos y 160 heridos, informó la cadena de noticias árabe Al Jazeera, que citó a su corresponsal en Kabul.
 
El canal de noticias estadounidense CBS News cifró los muertos en 170 y en 200 los heridos, citando a una fuente del Ministerio de Salud del depuesto Gobierno afgano.
 
Estados Unidos dijo ayer que 13 de sus soldados también murieron y 18 resultaron heridos en el atentado, la mayor pérdida militar estadounidense en Afganistán desde agosto de 2011.
 
El Reino Unido informó hoy que entre los muertos hubo dos británicos y el hijo de un ciudadano británico.
 
Los ataques fueron reivindicados por la rama local del EI, el grupo yihadista nacido en Siria e Irak que en Afganistán se ha nutrido de extalibanes con una visión más extremista del islam que la milicia afgana.
 
Autoridades militares de Estados Unidos, que esperan que los ataques del EI "continúen", había dicho ayer que los atentados en el aeropuerto fueron perpetrados por dos atacantes suicidas del EI y por otros que abrieron fuego con fusiles, pero hoy se corrigieron y dijeron que hubo un solo atacante suicida y una sola explosión.
 
En el peor momento desde el inicio de su mandato, un conmovido Biden prometió ayer "perseguir" a los autores del ataque y hacerles "pagar" sus consecuencias.
 
En Kabul, Abdul Mayid era uno de las decenas de angustiados afganos que recorrían hoy hospitales en busca de sus seres queridos.
 
"Mi hermano quería irse al extranjero. No sé si pudo entrar finalmente al aeropuerto o no. La explosión ocurrió cuando avanzaban hacia la entrada", dijo a la agencia de noticias AFP.
 
Los talibanes, a través de su vocero, Zabihullah Mujahid, condenaron "firmemente" el ataque.
 
En Nueva York, el Consejo de Seguridad, el máximo órgano de la ONU, instó hoy a la comunidad internacional "a cooperar activamente con las autoridades pertinentes" para llevar ante la Justicia a los autores del atentado.
 
La reconquista del poder por los talibanes en Afganistán de este mes llegó 20 años después de que su anterior Gobierno fuera derrocado por una invasión internacional liderada por Estados Unidos en el marco de la guerra "contra el terrorismo" lanzada luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en ese país.
 
Su regreso al poder ha aterrorizado a muchos afganos que temen represalias por haber colaborado o trabajado para las fuerzas extranjeros o que los talibanes vuelvan a imponer las draconianas medidas que caracterizaron su anterior Gobierno, cuando practicaron ejecuciones extrajudiciales y privaron de todo derecho a las mujeres.
 
Estados Unidos dijo ayer que más de 100.000 personas ya fueron evacuadas de Kabul, pero que unos 1.000 estadounidenses y decenas de miles de afganos todavía pugnaban por salir del país en uno de los puentes aéreos más grandes de la historia.
 
El atentado sembró el caos y la desolación entre los miles de afganos que se agolpan en el aeropuerto.
 
Videos difundidos en redes sociales reflejaban ese pánico: decenas de víctimas, muertas o heridas, tendidas en las aguas sucias de un canal de desagüe y rodeadas de socorristas desbordados. Hombres, mujeres y niños corrían en todas direcciones huyendo despavoridos.
 
La ventana de posibilidades de salir de Afganistán se está cerrando. Algunos países occidentales ya pusieron fin a sus evacuaciones, en parte para dar tiempo a Estados Unidos de completar sus propias operaciones antes de sacar a los últimos 5.000 soldados que tiene en Afganistán, el próximo martes 31 de agosto.
 
El Reino Unido dijo hoy que sus evacuaciones terminarán en horas, mientras Francia anunció a la noche el final de su operación en el aeropuerto de Kabul.
 
La operación "iniciada el 15 de agosto a petición del presidente de la República llegó a su fin esta noche", tuiteó la ministra de Defensa, Florence Parly, y precisó que "casi 3.000 personas, entre ellas más de 2.600 afganos" fueron sacados del país.
 
España e Italia también pusieron hoy fin a las sus operativos, así como Alemania, Suecia, Nueva Zelanda, Australia y Noruega, muchos de ellos admitiendo haber dejado gente detrás, incluyendo unos 300 ciudadanos alemanes

Fuente: Télam

La desesperación por escapar de Afganistán tras la toma del poder por parte de los talibanes ha dejado imágenes de terror en el aeropuerto de Kabul. Allí cientos de ciudadanos intentaron aferrarse a los aviones que despegan, arriesgando al máximo su vida.

Las imágenes divulgadas en redes sociales muestran cómo decenas de personas intentan sujetarse de un avión de transporte militar estadounidense, mientras muchos otros corren por la pista del aeropuerto, algunos incluso sonriendo o saludando a la cámara. Pero otros ponen todo su esfuerzo en mantenerse sobre la nave, con el sueño de viajar como polizones y salir del país.

Por el momento, testigos han reportado a Reuters la muerte de al menos cinco personas, aunque apuntan a tiroteos o a estampidas por los disparos.

La marea de gente comenzó a llegar desde anoche al aeropuerto internacional Hamid Karzai, en la capital afgana, con muchos de ellos sin ni siquiera documentos de viaje o visado, pero intentando ingresar a alguno de los vuelos de repatriación, dejando imágenes angustiantes.

En este momento, todos los vuelos desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai están temporalmente suspendidos, informó en un comunicado la autoridad de la Autoridad de Aviación Civil Afgana (ACAA) .”No se acerquen al aeropuerto hasta que se reanuden los vuelos”, añadió.

La ACAA también pidió este lunes a todos los vuelos civiles evitar el sobrevuelo de Afganistán, donde los talibanes recuperaron el poder.

Fuente: datachaco.com

Estados Unidos “está fallando” en el combate a la pandemia de coronavirus, alertó hoy un alto funcionario sanitario, en momentos en que el país registra los niveles de contagio más altos en seis meses debido a la difusión de la cepa Delta y a la más reciente propagación de la variante Lambda o Andina.
 
"Nunca deberíamos haber llegado al lugar en que estamos", lamentó Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud, ante la televisora ABC, y sentenció: "Sí, estamos fallando".
 
Estados Unidos vive un nuevo pico de contagios de coronavirus: hace un par de semanas registraba unos 8.000 casos diarios, pero el jueves se reportaron más de 127.000, y en las últimas dos semanas las muertes aumentaron 89%, lo que mantiene preocupadas a las autoridades.
 
Si bien el temor por la variante Delta, altamente transmisible, provocó un aumento de las tasas de vacunación, millones de personas, especialmente en áreas de mayoría conservadora, siguen siendo escépticas a pesar de informes científicos que confirman la eficacia de los fármacos.
 
"No estaríamos en el lugar en el que estamos con este aumento de la Delta si hubiéramos sido más efectivos en vacunar a todos", reprochó Collins, y agregó: "Ahora estamos pagando un precio terrible".
 
Este incremento de casos ocurre mientras las autoridades debaten nuevas medidas sanitarias en los colegios con vista al inicio del ciclo lectivo en septiembre.
 
El virólogo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y principal consultor médico del presidente Joe Biden, afirmó que "cualquiera que esté cerca de un niño debe vacunarse, y precisamente en el que debería ser el entorno protegido por excelencia para los más pequeños, es decir, la escuela".
 
Estados Unidos aún no autorizó la vacunación a menores de 12 años y la cifra de niños hospitalizados con coronavirus actualmente está en un máximo histórico de 1.450.
 
"Para mí, vacunar a todos los adultos cercanos a los niños tiene sentido común, pero también por otras medidas como el uso de máscaras en las escuelas estamos asistiendo a reacciones y rebeliones como en Florida", agregó Fauci, citado por la agencia de noticias ANSA.
 
En ese estado, uno de los más afectados por el aumento de infecciones, el gobernador Ron DeSantis amenazó con bloquear los fondos de las escuelas que soliciten la obligación de usar máscaras.
 
Sin embargo, y reforzando las declaraciones de Fauci, la red estatal de Centros para el Control de Enfermedades (CDC) tuiteó hoy que los niños asintomáticos pueden transmitir el coronavirus y defendió el uso de tapabocas "en entornos cerrados, incluidas las escuelas".
 
En paralelo, y mientras expertos destacan que la transmisión entre los no vacunados favorece la mutación del virus en formas cada vez más contagiosas, las autoridades debaten si deberían aprobar la aplicación de una tercera dosis para personas con un sistema inmunológico débil, incluidas quienes fueron recientemente trasplantadas o reciben quimioterapia.
 
"Necesitamos verlos desde una perspectiva diferente; por supuesto que llamaremos a esas personas antes que a la población general que ya ha sido vacunada, y deberíamos comenzar a hacerlo razonablemente pronto", instó Fauci en la televisora CNN, mientras los CDC evalúan si debería ampliarse a otros grupos de personas en situación de vulnerabilidad.
 
Además de la variante Delta, que representa alrededor de 83% de los casos nuevos en los Estados Unidos, las autoridades están en alerta por la aparición de la mutación Lambda, cuyo primer caso se detectó el mes pasado en Texas, y desde entonces la secuenciación genómica identificó 1.060 infecciones, según la iniciativa independiente de intercambio de datos Gisaid.
 
Si bien este número está muy lejos del atribuido a la variante Delta, los expertos en enfermedades infecciosas aseguraron que la Lambda es una de las más encontradas.
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) designó a la variante Delta como una "variante de preocupación", mientras hasta ahora, a Lambda se la identifica con un grado más bajo, como "variante de interés".
 
"Es difícil saber con certeza cuán transmisible es Lambda y cuán bien protegen las vacunas; hasta ahora, Lambda parece ser más transmisible que el virus SARS-CoV-2 original", dijo Preeti Malani, director médico de la división de enfermedades infecciosas de la Universidad de Michigan en Ann Arbor.
 
"Aprendimos durante la pandemia que las cosas pueden cambiar rápidamente, por lo que controlar la propagación de Covid-19 en general ayudará a manejar Lambda", agregó, citado por la agencia de noticias AFP.
 
Las vacunas son vitales para contrarrestar las nuevas variantes del coronavirus, como Lambda, que podría seguir siendo poco común en Estados Unidos, y que, según Fauci, si no se controla, posiblemente genere nuevas cepas mucho peores.
 
"Mientras el virus continúe propagándose, le da una amplia oportunidad de mutar, y cuando le da una amplia oportunidad de mutar, tarde o temprano puede obtener otra variante, y es posible que esa variante sea, en algunos aspectos, peor que la variante ya muy difícil con la que estamos lidiando ahora", aseveró el virólogo.

Fuente: Télam

Millones de personas permancen confinadas en sus casas en China este lunes en un intento de contener el mayor brote de coronavirus en meses, incluyendo siete casos positivos en Wuhan, donde la enfermedad surgió por primera vez a finales de 2019.

China informó el lunes de 55 nuevos casos de coronavirus de transmisión local. El brote de la variante delta, de rápida propagación, ya llegó a más de 20 ciudades y más de una docena de provincias, del total de al menos 27 ciudades de 18 provincias chinas donde hay nuevos casos

El foco en Wuhan se produjo después de la publicación diaria de datos oficiales pero fue confirmada por medios estatales, que dijeron que los contagios se habían rastreado hasta una estación de tren. “Los siete fueron identificados como trabajadores migrantes”, informó la agencia oficial de noticias Xinhua, citando a funcionarios de prevención y control del COVID-19.


Zona comercial en Wuhan (Reuters)

En las grandes ciudades, incluida Beijing, se testeó a millones de residentes, se acordonaron residencias y se pusieron en cuarentena a contactos cercanos de personas contagiadas. Las autoridades de la capital se reunieron y acordaron “aumentar la vigilancia, tomar estrictas precauciones y defender [la ciudad] hasta la muerte, sin escatimar gastos”, indicó el gobierno de Beijing.

En la ciudad de Zhuzhou (centro), situada en la provincia de Hunan, más de 1,2 millones de personas fueron puestas en aislamiento estricto el lunes y durante tres días, mientras las autoridades llevan a cabo una campaña de test y vacunaciones, indicó un comunicado oficial. “La situación sigue siendo sombría y complicada”, dijo el gobierno de Zhuzhou.

China había logrado hasta ahora reducir los casos locales a prácticamente cero, lo que permitió reabrir la economía. Pero el último brote, vinculado a un foco en Nanjing donde nueve trabajadores de la limpieza de un aeropuerto internacional dieron positivo el 20 de julio, provocó más de 360 casos en las últimas dos semanas.


Centro de testeo en Zhengzhou, provincia de Henan (Reuters)

En Zhangjiajie, un destino turístico conocido por su parque forestal, surgió un brote el mes pasado entre los clientes de un teatro, que luego llevaron el virus a sus casas en todo el país. Zhangjiajie confinó el viernes a sus 1,5 millones de habitantes.

Las autoridades están buscando urgentemente a personas que hayan viajado recientemente desde Nanjing o Zhangjiajie, e instaron a los turistas a no visitar las zonas donde se detectaron casos. Mientras tanto, Beijing bloqueó la entrada de turistas durante la temporada alta de viajes de verano.

Tras el descubrimiento de algunos casos entre los habitantes que habían regresado de Zhangjiajie, la capital solo permitirá la entrada a los “viajeros esenciales” con test negativos.

Los responsables de la ciudad pidieron el domingo a los residentes que “no salgan de Beijing a menos que sea necesario”.

La semana pasada el distrito de Changping de la capital confinó a 41.000 personas en nueve comunidades de viviendas.

Este lunes también se registraron nuevos casos en el popular destino turístico de Hainan, así como en la provincia de Henan, devastada por las inundaciones, indicaron las autoridades sanitarias.

Expertos del Centro para el Control de Enfermedades de China indicaron el sábado que las medidas de prevención que toma el país son todavía “efectivas” para poner coto a los rebrotes.

Los expertos aseguran que la tasa de vacunación y la experiencia acumulada en materia de prevención impedirán un rebrote a larga escala por todo el país.

(Con información de AFP y EFE)


Fuente: infobae.com