Viernes, 16 Octubre 2026
giweather joomla module

All Categories

Los habitantes de las regiones más pobres desahogan su ira contra la élite política limeña por una persistente desigualdad, poniendo a prueba la democracia de la nación.

Miles de peruanos, muchos de las regiones mineras del sur del país, marcharon en Lima exigiendo cambios radicales en el país luego de más de 50 muertes vinculadas a las protestas contra el Gobierno que encabeza Dina Bouarte y que hoy dejaron otros dos fallecidos en el interior.

Los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden marcan la peor violencia que vio Perú en más de dos décadas. Los habitantes de las regiones más pobres desahogan su ira contra la élite política limeña por una persistente desigualdad, poniendo a prueba la democracia de la nación andina rica en cobre. Esta jornada fue denominada como "La toma de Lima".

En tanto, en Puno y Arequipa, otros dos manifestantes murieron en medio de los enfrentamientos con la policía, que incluyeron además intentos de tomas de aeropuertos en esas dos ciudades y también en Cusco.

Ya en horas de la noche, Boluarte dio un mensaje al país, en el cual intentó mostrarse fortalecida a pesar de la crisis, y dijo que su gobiero "está firme", y su gabinete "más unido que nunca".

Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Lima emitió un comunicado, según el cual sigue "con atención y preocupación la situación en las últimas horas. Es fundamental que las fuerzas del orden respeten los derechos humanos, el derecho a la protesta, y protejan a la ciudadanía. La protesta que expresa demandas y preocupaciones legítimas debe ser pacífica".

Los manifestantes exigen la renuncia de la presidenta Boluarte, nuevas elecciones rápidas, el cierre del Congreso y una nueva Constitución para reemplazar una favorable al mercado vigente desde 1993 en el gobierno del expresidente Alberto Fujimori, quien está preso por abusos a los derechos humanos.

En la región sureña de Arequipa, la policía enfrentó con bombas lacrimógenas a cientos de manifestantes que intentaron tomar el aeropuerto, según la televisión local. El ministerio de Transporte y Comunicaciones anunció por Twitter la suspensión de las operaciones de ese terminal aéreo de manera preventiva.

En buses y a pie, miles han viajado a la capital portando banderas y pancartas criticando al Gobierno y a la policía por enfrentamientos mortales en las regiones de Puno, Cusco y Ayacucho. Muchos exigen la dimisión de Boluarte.

Los manifestantes han llamado a la protesta del jueves la "Toma de Lima", y la policía anunció el despliegue de miles de agentes para velar por la seguridad en la ciudad, que el miércoles cumplió sin festejos sus 488 años de fundación.

En recientes protestas, los manifestantes han quemado sedes públicas y privadas y han atacado estaciones policiales en diferentes regiones del interior del país.

La Defensoría del Pueblo informó la muerte el jueves de una persona que resultó herida en una protesta el miércoles en Puno, que registra casi la mitad de todos los 44 fallecidos en enfrentamientos, incluido un policía. Otros nueve han muerto en accidentes relacionados a bloqueos por los conflictos.


DESPLIEGUE DE FISCALES

Los manifestantes marchaban por diferentes calles de Lima sin mayores incidentes, bajo la vigilancia policial, que ha calculado unas 3.500 personas.

Las muertes han sido un pararrayo en las protestas. Los manifestantes llevan pancartas llamando "asesina" a Boluarte y calificando como "masacres" las acciones de la policía.

En los distritos residenciales limeños de Miraflores y San Isidro, algunos negocios "tapiaron" con madera sus puertas y ventanas en previsión de ataques. El miércoles por la noche manifestantes arrojaron piedras a la policía, que usó gases lacrimógenos para dispersarlos.

El Ministerio Público anunció por Twitter el despliegue de 50 fiscales "para exhortar a los efectivos policiales a hacer uso proporcional de la fuerza durante las manifestaciones, e invocar a la ciudadanía a movilizarse de forma pacífica".

Las protestas estallaron luego de la destitución y arresto el 7 de diciembre del expresidente izquierdista Pedro Castillo, quien intentó de forma ilegal disolver el Congreso. En las protestas se pide también la liberación del exmandatario.

La policía aumentó la vigilancia en vías de ingreso a Lima y los líderes políticos han llamado a la calma. La semana pasada el Gobierno prorrogó por 30 días más el estado de emergencia en Lima y el sur regiones de Puno y Cusco, cercenando algunos derechos civiles como el libre tránsito de personas.

Si bien Boluarte ha pedido "perdón" por las muertes en las protestas, pero ha reafirmado que no va a renunciar.

Grupos de derechos humanos han acusado a la policía y al Ejército de usar armas de fuegos mortales en la protestas. La policía dice, por su parte, que los manifestantes han usado armas y explosivos caseros.

Cientos de personas que llegaron a Lima en los últimos días han sido albergados en la estatal Universidad de San Marcos, cuyos estudiantes tomaron en la víspera parte de la sede de la casa de estudios para apoyar las protestas.

 
Fuente: Noticias Argentinas

Un avión de la empresa Yeti Airlines se estrelló antes de aterrizar en la ciudad de Pokhara. Una argentina viajaba en la aeronave y perdió la vida.

Un avión que transportaba a 72 pasajeros se estrelló en Nepal por causas que aún desconocidas y entre las personas que iban a bordo se encontraba una argentina, identificada como Jannet Sandra Palavecino. Al menos 67 personas murieron como consecuencia de la violenta caída de la nave perteneciente a Yeti Airlines.

La tragedia se produjo cuando el avión intentaba aterrizar en Pokhara, una localidad turística del centro. La aeronave llevaba 68 pasajeros, incluidos 15 ciudadanos extranjeros, y cuatro tripulantes, según un comunicado de la Autoridad nepalí de Aviación Civil.

Los extranjeros eran cinco indios, cuatro rusos, dos surcoreanos, un irlandés, un australiano, un argentino y un francés. El momento en que el avión de dos motores ATR 72 cayó abruptamente quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales.

El vuelo, procedente de Katmandú, la capital nepalesa, se estrelló poco antes de las 11 hora local (2.15 hora argentina) cerca de Pokhara donde debía aterrizar. Esta ciudad es un importante punto de paso para peregrinos y montañistas extranjeros.

El fuselaje incendiado de lo que quedó del avión se encontraba en un profundo barranco entre el antiguo aeropuerto de Pokhara, creado en 1958, y el nuevo terminal internacional de esta ciudad, inaugurado el pasado 1 de enero.

"El aparato se estrelló en un barranco, así que es difícil sacar los cuerpos. La operación de búsqueda y rescate continúa. De momento no se han encontrado supervivientes", dijo a AFP un portavoz del ejército, Krishna Prasad Bhandari.


Un funcionario local dijo inicialmente que "algunos" sobrevivientes fueron llevados al hospital, pero esto no fue confirmado ni por Yeti Airlines ni por otras fuentes.

Tras el accidente, los rescatistas trataron de sofocar el fuego entre los restos del aparato, un ATR 72 propulsado por dos motores turbohélice.
La ONU advierte por un brote de cólera en África

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó este jueves sobre el actual brote de cólera en Burundi, país en África Oriental, con al menos 73 casos sospechosos, 21 confirmados y una muerte, desde que fue declarada la epidemia el 1 de enero pasado.

"Desde Burundi, nuestros colegas humanitarios nos dicen que el actual brote de cólera allí es el más preocupante al que se ha enfrentado el país en varios años", dijo el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric.

Dujarric recordó que el Ministerio de Salud burundés declaró la epidemia de cólera el primero de enero de este año, gestionando la respuesta con apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), varias ONG y la Cruz Roja.

Por el momento, hay 73 casos sospechosos, 21 casos confirmados, 20 personas hospitalizadas y una muerte, según informaron las autoridades sanitarias del país africano.

Los casos, según un último balance, se focalizan en cuatro distritos del país, debido a la insuficiencia de agua potable, según el periódico Iwacu, citado por la agencia Europa Press.

"La respuesta incluye servicios médicos y asistencia para aumentar el acceso a instalaciones de agua potable, higiene y saneamiento, para prevenir la propagación del cólera entre las comunidades en alto riesgo", agregó el portavoz.

Fuente: datachaco.com

Erika Hilton, diputada del Partido de los Trabajadores, solicitó que regresen a Brasil al expresidente, acusándolo de ser responsable de las revueltas.

La diputada brasileña del Partido de los Trabajadores (PT), Erika Hilton, solicitó la extradición del exmandatario Jair Bolsonaro, que se encontraba internado en EEUU por dolores abdominales.

La solicitud ya se encuentra en manos del ministro de Relaciones Exteriores de Lula, Mauro Vieira, y tiene como fundamentos las tomas del Palacio del Planalto, del Supremo Tribunal y del Congreso de Brasil, que llevaron adelante el domingo miles de partidarios del exmandatario.

En el texto, Hilton refiere primero a los hechos de violencia que tuvieron lugar en Brasilia el pasado 12 de diciembre, cuando, luego de que Lula recibiera el diploma de presidente electo, miles de militantes bolsonaristas incendiaron autos y colectivos, buscando que se suspenda la asunción del líder obrero.

Posteriormente, la legisladora incluye los acontecimientos del domingo pasado y dice: "Vengo a solicitar a este Ministerio que adopte las medidas correspondientes para presentar el pedido de extradición de Jair Mesias Bolsonaro".

PRESIÓN SOBRE BOLSONARO

Bolsonaro viajó a los EEUU en la previa de la llegada a la presidencia de su vencedor, Lula Da Silva. De esta manera, evitó entregar el mando y se puso a resguardo de eventuales causas judiciales que lo tengan como acusado.

Sin embargo, los actos inéditos de violencia ocurridos en Brasilia y los consecuentes repudios pusieron al exmandatario liberal en el ojo de la tormenta. Incluso desde el propio interior del partido demócrata de los EEUU comenzaron a llegar pedidos de expulsión del país contra Bolsonaro.

La primera en reclamarlo fue la congresista Alexandria Ocasio Cortez, quien subrayó que “Estados Unidos debe dejar de conceder refugio a Bolsonaro en Florida”, a través de Twitter, este domingo. En esa línea, desde la propia trinchera de Joe Biden empezaron a marcar distancia y hacerle sentir el rigor de la incomodidad de albergar al expresidente de Brasil.

"Bolsonaro no debería estar en Florida”, dijo, por su parte, el congresista demócrata Joaquín Castro a CNN. “Estados Unidos no debería ser un refugio para este autoritario que ha inspirado el terrorismo doméstico en Brasil. Debería ser enviado de vuelta a Brasil”, añadió.

Ahora el tiempo corre en contra para todos: Biden quiere sacar la "papa caliente" de Bolsonaro y no correr más con los cuestionamientos. Al mismo tiempo, el expresidente de Brasil puede quedar afectado por cuestiones adminsitrativas, que lo llevarían ante la justicia de su país para dar explicaciones y ser juzgado.

INTERNACIÓN

Este lunes, Jair Bolsonaro fue hospitalizado por una obstrucción intestinal parcial que en principio no obliga a una intervención, informó su médico.

"El cuadro médico que presenta es de suboclusión intestinal, y probablemente no debería ser necesaria la cirugía", explicó su cirujano, Antonio Luiz Macedo, según la agencia de noticias ANSA.

El diagnóstico del exmandatario llegó algunas horas después de que primero medios de Estados Unidos y después su esposa dieran cuenta de que había sido ingresado a un centro de salud.

Bolsonaro está internado en AdventHealth Celebration, un hospital con 220 camas en la región de Orlando, en Florida, según el columnista Lauro Jardim, del diario O Globo.


Fuente: datachaco.com

El presidente de Estados Unidos, junto al asesor de la Seguridad Nacional y el secretario de Estado, expresaron su apoyo a Lula Da Silva.

El Gobierno de Estados Unidos se sumó al rechazo de los líderes mundiales sobre los hechos sucedidos hoy en Brasil.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que la situación en Brasil es "indignante", después de que partidarios del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro invadieron el Congreso, el palacio presidencial y el Tribunal Supremo del país.

El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, dijo que Estados Unidos condena cualquier esfuerzo por socavar la democracia en Brasil.

"El presidente Biden está siguiendo de cerca la situación y nuestro apoyo a las instituciones democráticas de Brasil es inquebrantable. La democracia de Brasil no se verá sacudida por la violencia", afirmó Sullivan en Twitter.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo en Twitter que Estados Unidos se unía a Lula en su llamamiento al fin inmediato de los ataques.

Los actos llevados a cabo hoy por bolsonaristas trajo a la memoria la invasión del Capitolio de Estados Unidos hace dos años por partidarios del expresidente Donald Trump.

"Condeno este indignante asalto a los edificios del Gobierno de #Brasil incitado por el temerario desprecio del demagogo Bolsonaro por los principios democráticos", dijo en Twitter el senador estadounidense Bob Menéndez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que derrotó a Bolsonaro en unas disputadas elecciones el año pasado, anunció una intervención federal de seguridad en Brasilia que durará hasta el 31 de enero, después de que la policía de la capital se vio superada inicialmente por los manifestantes.


Fuente: Noticias Argentinas