Miércoles, 13 Mayo 2026
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Este viernes, los pilotos Kevin Benavides y Manuel Andújar se consagraron como campeones en las competencias de motos y cuatriciclos, respectivamente, del Rally Dakar de Arabia Saudita. Los argentinos celebraron luego de 14 intensos días en la competencia más feroz del mundo.

El salteño Benavides (Honda) se convirtió en el primer argentino en ganar en motos en la historia del Dakar tras salir segundo en la decimosegunda y última etapa, que se llevó a cabo entre las localidades Yanbu y Yedá, en Arabia Saudita, y que fue obtenida por el estadounidense Ricky Brabec, de la misma escudería.

Benavides quedó a un segundo, a 2m.17s. de Brabec en la etapa, y lideró la clasificación general con 4 minutos y 56 segundos de diferencia sobre Brabec, que terminó segundo. El británico Sam Sunderland, del equipo KTM, completó el podio (a 15m.57s.).

"Ganamos", escribió Benavides en su Twitter tras adjudicarse la prueba y mostró una foto de su celebración junto a su equipo, todos con barbijos en su rostro.

En cuatriciclos, otras de las categorías importantes del Rally Dakar, Andújar se quedó con el título después de clasificarse segundo en la prueba de hoy, a 23 segundos del argentino Pablo Copetti (Yamaha Raptor), ganador del último especial del Dakar 2021 en un tiempo de 3h11m30.

En la general, Andújar (piloto oficial del club Boca Juniors) conquistó la competencia en 57h19m11s y le ganó por 25m52s al chileno Giovanni Enrico y por 3h01m a Copetti. Por su parte, Tobías Carrizo cumplió en su debut, al llegar quinto en la etapa final y cerrar la prueba en la octava colocación.

Argentina ya tenía historia de campeones en los cuatriciclos del Dakar con los hermanos Patronelli, quienes ganaron la prueba en cinco ocasiones. Marcos prevaleció en 2010, 2013 y 2016 y Alejandro conquistó el triunfo en 2011 y 2012. En tanto, Nicolás Cavigliasso se coronó en la última edición que se hizo en Sudamérica, en 2019.

Fuente: datachaco.com

River Plate mereció largamente la clasificación a la final de la Copa Libertadores ante un muy tibio Palmeiras, al que superó por 2 a 0 luego de caer 3-0 en la ida, pero al que pudo eliminar si el VAR no hubiera intervenido para torcer las decisiones originales del árbitro uruguayo Esteban Ostojich, que había convalidado un gol de Gonzalo Montiel y cobrado un penal a Matías Suárez que lo hubiesen depositado en el Maracaná el 30 de enero.
 
Los antecedentes del partido se presentaban inmejorables para los brasileños inclusive más allá de los tres goles de ventaja con los que regresaron a su país desde Avellaneda, ya que de los 11 partidos disputados previamente Palmeiras había terminado con el arco invicto en siete de ellos y nunca le habían convertido más de un gol en 90 minutos.
 
Demás está decir que venían invictos en el certamen; nada que ver con su prestación en el Brasileirao, donde recibieron 25 tantos en 27 presentaciones y acumularon seis derrotas que los ubican en un módico sexto puesto, a nueve unidades del líder, su clásico rival San Pablo.
 
Y Palmeiras se pareció esta noche mucho más al del campeonato brasileño que al que hasta aquí se había mostrado en la Copa Libertadores.
 
Claro que River también fue otro, por contrapartida, muy distinto al de la Liga Profesional, donde no pudo acceder a la final de la Fase Campeón tras caer como local en cancha de Banfield ante el hoy en día muy modesto Independiente.
 
La realidad del partido de ida jugado en cancha de Independiente había sido también muy otra en el juego que en el marcador final, ya que por ejemplo durante aquel primer tiempo y el de hoy no hubo mayores diferencias, salvo por un error puntual de Franco Armani que hoy se transformó en acierto al taparle magníficamente un mano a mano a Rony y, por supuesto, los dos goles de cabeza señalados por un redimido Rojas y Santos Borré.
 
Claro que los partidos decisivos como estos se suele decir, y es una realidad, que se resuelven por detalles, y que a un equipo que parecía vulnerable defensivamente e ineficaz en ataque se les transformen en aciertos circunstancias puntuales como esas terminan resultando determinantes.
 
Pero lo de River también tuvo, y eso siempre resultó fundamental en los últimos seis años, el sello de su entrenador, que dio un golpe en la mesa en una conferencia de prensa ofrecida ayer en Buenos Aires que hoy repercutió anímicamente de gran forma en sus dirigidos, cuando la cátedra los daba como condenados a la eliminación.
 
Por eso el "millonario" salió a "comerse los chicos crudos" desde el primer minuto, acorralando a un rival que se mostró inconsistente, apichonado, apostando al contraataque y la velocidad del mencionado Rony o Gustavo Scarpa.
 
Toda esa superioridad manifiesta de River con las causas reivindicatorias mencionadas, parecieron enaltecerse ya en el arranque del segundo período, cuando apenas transcurridos seis minutos Gonzalo Montiel marcó el anhelado tercer tanto, pero posteriormente el árbitro uruguayo Esteban Ostojich lo anuló a instancias del VAR.
 
Y allí empezó "otra noche" para River, porque siguió dominando siempre en la cornisa de convertir el tercer tanto y 20 minutos después de ese gol anulado se volvió a equivocar Rojas como en el partido de ida o ante Boca, pero esta vez cometiendo una infracción que derivó en su segunda tarjeta amarilla y la consecuente expulsión.
 
La redención por el gol referido y una buena tarea hasta el momento terminó diluyendo lo hecho por el paraguayo, pero River no tuvo mucho tiempo para lamentarse porque a los 30 minutos Matías Suárez cayó en el área brasileña y Ostojich sancionó un penal que iba a rematar Montiel para vengarse del tanto anulado previamente.
 
Pero el árbitro uruguayo volvió a ser llamado por el VAR y volvió a frustrar al lateral derecho y a todo River, cuando interpretó que no había existido falta sobre el delantero cordobés, otra frustración que hizo estallar de bronca a Gallardo en el banco de suplentes.
 
Sin embargo con 10 hombres River siguió yendo y dominando a un Palmeiras que en la previa fue respaldado por sus hinchas en las inmediaciones del Allianz Parque y adentro colocó banderas con símbolos que daban cuenta de haber ganado anticipadamente esta edición de la Libertadores.
 
Un flojo conjunto paulista que si hizo algún mérito ya no para llegar a la final, sino para merecer adjudicarse esta semifinal, fue en la fase de grupos o en las dos series anteriores de octavos y cuartos de final, porque hoy estuvo muy lejos de dar la talla.
 
Por eso no solamente perdió el invicto, no pudo convertir y le hicieron más de un gol y en su propio estadio.
 
En cambio River resultó todo lo contrario, porque fue dominador de ida y de vuelta, esta noche durante los 90 minutos y en Avellaneda durante tres cuartas partes del partido hasta que se fue expulsado el colombiano Jorge Carrascal.
 
Con todos esos argumentos, que la final del 30 de enero en el Maracaná de Río de Janeiro tenga a Palmeiras como uno de los protagonistas de la final es tan inmerecido como que River no lo esté, y si fue un fin de ciclo para el "millonario", lo culminó con el orgullo de un verdadero grande.
 
Y si mañana Boca se impone muy cerca del escenario de esta noche, en la paulista Vila Belmiro, a Santos, seguramente tendrá en la final de este floja Copa Libertadores a un rival con fragilidades como para aprovechar.
 
El reconocimiento final del entrenador portugués Abel Ferreira a Gallardo en el final del cotejo fue también una aceptación subliminal de la inferioridad de su equipo.
 
- Síntesis -
 
Palmeiras: Weverton; Marcos Rocha, Gustavo Gómez, Alan Empereur y Matías Viña; Gabriel Menino, Zé Rafael y Danilo; Rony, Luiz Adriano y Gustavo Scarpa. DT: Abel Ferreira.
 
River Plate: Franco Armani; Paulo Díaz, Roberto Rojas y Javier Pinola; Gonzalo Montiel, Ignacio Fernández, Enzo Pérez, Nicolás De La Cruz y Fabricio Angileri; Matías Suárez y Rafael Santos Borré. DT: Marcelo Gallardo.
 
Goles en el primer tiempo: 29m. Rojas (R) y 44m. Santos Borré (R).
 
Cambio en el primer tiempo: 43m. Luan por Gustavo Gómez (P).
 
Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar Breno Lopes por Scarpa (P), 23m. Emerson Santos por Zé Rafael (P), 35m. Benjamín Kuscevic por Rocha (P) y Raphael Veiga por Danilo (P), 41m. Julián Álvarez por De la Cruz (R) y Milton Casco por Angileri (R) y 45m. Federico Girotti por Pinola (R).
 
Amonestados: Empereur, Danilo, Luan, Rocha y Weverton (P). Paulo Díaz y Santos Borré (R).
 
Incidencia: 27m. del segundo tiempo expulsado Rojas (R).
 
Cancha: Allianz Parque (Palmeiras, San Pablo).
 
Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).
 
Fuente: Télam

River Plate, en palabras de su DT Marcelo Gallardo, intentará esta noche consumar "una noche épica" en San Pablo para revertir el 0-3 que Palmeiras le asestó en la primera semifinal de la Copa Libertadores y convertirse en el primer finalista de la edición 2020.
La búsqueda de la hazaña será a partir de las 21.30 en el estadio Allianz Parque de la mayor metrópolis brasileña, con el arbitraje del uruguayo Esteban Ostojich y transmisión de la cadena ESPN.

Sin dudas, River afrontará uno de los mayores desafíos deportivos en el exitoso ciclo de Gallardo que comenzó a mediados de 2014. La goleada sufrida hace una semana en la cancha de Independiente dejó al "Millonario" muy malherido.

El "Muñeco" Gallardo aceptó que River deberá tener "una noche épica, de esas que existen en el fútbol" para dar vuelta la historia e instalarse en la gran definición del 30 de enero en el Maracaná de Río de Janeiro ante Boca Juniors o Santos de Brasil, protagonistas de la otra semifinal.

El River de Gallardo, multiganador en el ámbito internacional, sabe de épicas coperas pero el grado de dificultad de esta empresa y el bajón de rendimiento del equipo en los últimos partidos abren un interrogante sobre las posibilidades de concreción.

Cuatro días después del cachetazo de Palmeiras, con otra actuación irregular, el equipo de Núñez perdió con Independiente (0-2) y se quedó afuera de la final de la Copa Diego Maradona.

Gallardo deberá apelar al orgullo de su buen equipo para consumar una hazaña en la Libertadores, como lo hizo ante Cruzeiro en Belo Horizonte (3-0) en la revancha de cuartos de final en 2015 para revertir un 0-1 sufrido en el Monumental o en la misma instancia de la edición 2017 cuando despedazó a Jorge Wilstermann de Bolivia (8-0) como local, luego de perder 3-0 en Cochabamba.

O también en la recordada final de 2018, nada menos que ante Boca Juniors, cuando se impuso 3-1 en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid y escribió el capítulo más glorioso de su historia.

Al margen de la complejidad, no hay imposibles para este River que disputa su cuarta semifinal consecutiva en busca de la cuarta final de Libertadores en el proceso del "Muñeco".

Palmeiras, campeón en 1999, exhibe una estadística temible como local en esta edición de la Copa Libertadores: ganó los cinco partidos disputados, con 21 goles a favor y sólo uno en contra.

El "Verdao" venció a Guaraní de Paraguay (3-1) y luego encadenó goleadas sobre Bolívar de Bolivia (5-0), Tigre (5-0), Delfín de Ecuador (5-0) y Libertad de Paraguay (3-0).

Esta noche Palmeiras perseguirá su quinta final en la historia de la competencia, primera desde que perdió por penales aquella recordada de 2000 ante el Boca de Carlos Bianchi y Juan Román Riquelme en el estadio Morumbí.

= Probables formaciones =

Palmeiras (Brasil): Weverton; Marcos Rocha, Gustavo Gómez y Alan Empereur; Gabriel Menino, Patrick de Paula, Daniel y Matías Viña; Rony, Luiz Adriano y Gustavo Scarpa. DT: Abel Ferreira.

River Plate: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Robert Rojas, Paulo Díaz o Javier Pinola y Fabrizio Angileri; Bruno Zuculini o Julián Álvarez, Enzo Pérez, Nicolás De la Cruz e Ignacio Fernández; Rafael Santos Borré y Matías Suárez. DT: Marcelo Gallardo.

Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).

VAR: Nicolás Gallo (Colombia).

Estadio: Allianz Parque.

Hora de inicio: 21:30.

TV: ESPN.
 

Fuente: Télam

Boca Juniors recibe hoy en La Bombonera a Santos, uno de los tres brasileños más ganadores, por la semifinal de ida de la Copa Libertadores. El partido comenzará a las 19:15, con el arbitraje del chileno Roberto Tobar y la televisación de ESPN.

La revancha será el próximo miércoles 13 en el estadio de Vila Belmiro, San Pablo, y el ganador clasificará a la final única, que se disputará el sábado 30 en el Maracaná.

Boca inicia así su sexto intento de conquistar la séptima Copa Libertadores, luego de haber ganado la última en 2007 con Miguel Ángel Russo también como entrenador y con Juan Román Riquelme, actual vicepresidente, como figura excluyente.

El “Xeneize” viene de empatar 2 a 2 ante River en un intenso partido por la Copa Diego Maradona y llegará con poco tiempo de recuperación. De todas formas, el entrenador Miguel Ángel Russo, había guardado a varios de los habituales titulares para tenerlos en óptimas condiciones en este encuentro.

LOS ONCE DE BOCA PARA RECIBIR A SANTOS

El probable equipo de Boca para recibir a Santos sería con: Esteban Andrada; Leonardo Jara, Lisandro López, Carlos Izquierdoz, Frank Fabra; Diego González, Nicolás Capaldo, Eduardo Salvio, Carlos Tevez, Sebastián Villa; Franco Soldano.

Fuente: datachaco.com