Miércoles, 13 Mayo 2026
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La Selección argentina de básquet logró un épico triunfo sobre Brasil por 75 a 73 en un atractivo encuentro, en el estadio Geraldão Arena de Recife, y se consagró campeón de la Americup, en tierras brasileñas.

El combinado nacional, comandado por Pablo Priogioni, fue de mayor a menor, pero, con un sprint final, dio vuelta el resultado de manera agónica y se llevó el título entre las 12 mejores selecciones de América.

Luego de dejar en el camino a Estados Unidos en la semifinal, y el corazón ante el rival de toda la vida -Brasil-, Argentina conquistó el trofeo y lo obtuvo por tercera vez en la historia, ya que lo logró en 2001 y 2011.

La Selección argentina encontró una buena diferencia desde el primer cuarto al lograr una ventaja de 12 puntos de manera prematura y lejos de frenar la intensidad, llegó al entretiempo con el marcador 48-38 a favor.

Durante la primera etapa, Deck tuvo una actuación brillante con 14 puntos, cuatro rebotes y una asistencias, pero también hubo un aporte interesante de Facundo Campazzo con 12 unidades acompañado por Leandro Bolmaro y Nicolás Brussino, con siete cada uno.

Nicolás Laprovittola, además, se anotó cinco puntos, cinco rebotes y dos asistencias en ese pasaje, mientras que Marcos Delía agregó un doble a la cuenta.

Por el lado de Brasil, no hubo una tarea destacada a punto tal que ningún brasileño tuvo doble dígitos en sus estadísticas al descanso y el mejor anotador de los dos primeros cuartos fue Marcelinho Huertas con ocho puntos.

Pero no todo fue fácil para el equipo nacional, ya que a los locales reaccionaron con el impulso de su público y puso en serios aprietos a la Argentina que sufrió en el final. A falta de 60 segundo estaba abajo en el marcador, pero resurgió en el momento decisivo, en los últimos segundos, para retomar la ventaja y defender cada acción como si fuese la última.

Cuando la Verdeamarela remontó el tanteador al punto de ponerse 73-71 arriba. Allí apareció la jerarquía de los hombres albicelestes como Campazzo y Delía para igualar y luego surgieron Laprovittola y Deck para darle el épico triunfo y un nueva página dorada al básquet argentino.

 

Fuente: noticiasargentinas.com

Boca ganó a lo Boca una nueva edición del Superclásico en La Bombonera. Con gol de Darío Benedetto, el Xeneize se impuso con justicia por 1 a 0 ante River Plate por la Liga Profesional y se acercó a dos puntos de Atlético Tucumán, puntero del campeonato. En el contexto de un partido disputado y con pocas chances en los arcos, el dueño de casa ganó por decisión y actitud, logrando disminuir a su adversario, que no logró desplegar su juego. Además, resultó contundente: llegó tres veces y firmó una conquista, la que definió el pleito.

El local salió decidido a hacer suyo el clásico. Con sacrificada presión de los dos delanteros más Ramírez en la salida y mucha actitud, se posicionó por largos tramos en campo contrario, una situación a la que el Millonario no está acostumbrado. No obstante, a partir del 5-3-2 que pergeñó Gallardo, buscando descansar en la amplitud del campo con el pasaje de los laterales, la visita consiguió algunas vías de escape al asedio. Y con los dos delanteros (Suárez y Solari) por momentos mano a mano con los centrales de Boca, quedó un par de veces a centímetros del quiebre.

La primera oportunidad clara del encuentro fue para la Banda: a los 6 minutos, Quintero ejecutó un córner desde la derecha y Mammana anticipó en el primer palo, forzando un atajadón de Rossi sobre la línea del arco. El Xeneize inquietó con los balones cruzados, la pelota quieta, la gambeta de Langoni o con un astuto Ramírez. En general, fue quien dictó los lineamientos del duelo, ante un River incómodo, más allá de la amenaza de sus atacantes.

En su plan, el Muñeco casi que prescindió de la batalla del mediocampo. Y no halló cómo hilar pases desde el fondo. Más allá de que River no fue avasallado, se vio obligado a jugar bajo los parámetros de Boca. Así se esfumó el primer tiempo, con pocas emociones, pero que seguramente habrá dejado pensando al DT visitante.

Por cuestiones físicas y tácticas, Gallardo movió la estantería. Mandó al campo de juego a Aliendro, Barco y Borja por Herrera, Quintero - lesionado- y Solari. Los primeros 15 minutos del complemento fueron ordinarios, casi sin aproximaciones, en un concierto de roces. A los 18, el dueño de casa sacudió la abulia con un remate de aire de Pol Fernández que Armani arrojó al córner a un guante.

Y de ese tiro de esquina, a los 19, Benedetto se elevó entre Mammana y Pinola (detrás, Enzo Pérez perdió a Rojo, quien se había sumado al tren) y su cabezazo se encontró con la red y le otorgó el tan ansiado desahogo. Dos gestos marcaron su festejo: uno, indicando que "sigan hablando", después de lo sucedido con su pelea con Zambrano y tras la eliminación de la Copa Libertadores; el otro, indicando que posee altos niveles de testosterona.

El grito rival acentuó la desorientación de River, que dispuso más de la pelota, con libertad hasta mitad de cancha o hasta tres cuartos, pero sin profundidad, por lo que se repitió en pases laterales o imprecisiones y terminó en centros poco fértiles. De contra, Boca pudo volver a golpear, como en el taco de Benedetto para habilitar a Pol Fernández, que remató alto.

A la hora de repasar el historial, hay que decir que Boca y River se enfrentaron en 203 oportunidades en la Era Profesional: hubo 74 triunfos xeneizes, 66 millonarios y 63 empates. Los últimos dos superclásicos disputados en la Bombonera fueron sin público debido a la pandemia del coronavirus (ambos terminaron igualados, aunque el dueño de casa avanzó en penales en la Copa de la Liga 2021 en uno de ellos). La última vez que se midieron en ese reducto fue por la revancha de las semifinales de la Libertadores 2019, cuando Boca se impuso 1-0 pero quedó eliminado por el 1-2 del global.

Desde que Juan Román Riquelme es dirigente boquense, se jugaron seis superclásicos: 1 triunfo de Boca, 1 de River, 2 empates y otras 2 igualdades pero que terminaron con victoria xeneize en penales. Gallardo, desde que es entrenador de River, cosechó 8 victorias, 11 empates y 6 derrotas independientemente de clasificaciones y eliminaciones en copas locales e internacionales.


Fuente: diariochaco.com

El equipo dirigido por Hugo Ibarra juega este domingo ante el "Millonario", en uno de los encuentros por la fecha 18 de la Liga Profesional de Fútbol.

Boca Juniors y River Plate, animarán este domingo en La Bombonera una nueva versión del superclásico, en el marco de la fecha 18 de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) que los tiene como protagonistas y que seguramente de haber un ganador saldrá potenciado para la recta final.

El partido que moviliza a gran parte de los argentinos en todo el país se jugará este domingo a partir de las 17 horas en La Bombonera, será arbitrado por el neuquino Darío Herrera y televisado por la señal ESPN Premium.

El torneo doméstico tiene bien arriba a Atlético Tucumán y Gimnasia y Esgrima La Plata, mientras que Boca y River, con estilos y realidades distintas, esperan agazapados con 29 unidades cada uno para asumir la recta final con la convicción de dar una nueva vuelta olímpica en las fechas que restan jugarse.

En lo previo, se presume que River asumirá el protagonismo desde el inicio del partido y que Boca tomará mayores recaudos, aunque esas son especulaciones y lo que se sabe de antemano es que en un Superclásico no importa el presente de los equipos, sino que influyen otro tipo de factores, y que el resultado suele dejar secuelas, sobre todo para el que le toca perderlo.

El historial entre los dos colosos del fútbol argentino es de 212 partidos y favorece a los "Xeneizes", que se impusieron en 77 ocasiones contra 70 de los "Millonarios", mientras que hubo 65 empates.

PROBABLES FORMACIONES

Boca Juniors: Agustín Rossi; Luis Advíncula, Nicolás Figal, Marcos Rojo y Frank Fabra; Martín Payero, Alan Varela, Guillermo "Pol" Fernández y Juan Ramírez; Luca Langoni y Darío Benedetto. DT: Hugo Ibarra.

River Plate: Franco Armani; Milton Casco, Emmanuel Mammana, Paulo Díaz y Elías Gómez: Nicolás de la Cruz, Enzo Pérez, Rodrigo Aliendro y Santiago Simón o Esequiel Barco; Lucas Beltran y Pablo Solari. DT: Marcelo Gallardo.

Arbitro: Darío Herrera.

VAR: Mauro Vigliano.

Cancha: Boca Juniors.

Hora de inicio: 17.

TV: ESPN Premium.




Fuente: diariotag.com

El combinado nacional triunfó por 82 a 73 y jugará la final frente a Brasil o Canadá.

En un encuentro muy trabajado, la Selección argentina de básquet escribió una de la páginas más importante de su historia al vencer a Estados Unidos por 82 a 73, en el marco de las semifinales de la AmeriCup, y ahora irá por el título.

El equipo nacional, comandado por Pablo Prigioni, superó a un durísimo rival como el seleccionado norteamericano y disputará la final ante el vencedor entre Canadá y Brasil.

Es la tercera vez en la historia que la Albiceleste consigue imponerse sobre Estados Unidos en este certamen, en el cual concurrieron con un representativo alterno que de todos modos tuvo algunos apellidos destacados.

La gran figura de Argentina fue Gabriel Deck, como a lo largo del torneo, cerró una planilla con 30 puntos, siete rebotes y una asistencia. Por su parte, Nicolás Laprovittola también tuvo un destacado nivel con 18 puntos, dos asistencias, tres robos y seis rebotes.

Facundo Campazzo tuvo una jornada errática con apenas cuatro aciertos de 13 intentos, pero relució toda su jerarquía en el cuarto final para sostener el resultado y firmó estadísticas de 10 puntos, siete asistencias y cinco robos.

Argentina se marchó al vestuario en el entretiempo con siete puntos de diferencia gracias al 40-33 del marcador que llegó a acumular en tiros al aro en los dos cuartos iniciales. Durante la primera etapa, Deck brilló con 16 puntos, dos rebotes y dos asistencias, pero también hubo un aporte interesante de Juan Vaulet y Carlos Delfino.

Del lado norteamericano, no hubo una tarea destacada a punto tal que cuatro jugadores firmaron cuatro puntos a sus estadísticas y el mejor anotador de los dos primeros cuartos fue Jodie Meeks.

La Argentina logró estar dos veces arriba por 11 puntos de distancia en el marcador a lo largo de los tres primeros parciales, pero un errático tercer cuarto le permitió al combinado norteamericano recortar la distancia a punto tal que a falta de dos minutos incluso paso adelante casi por primera vez en todo el juego.

La reacción a casi un minuto del cierre fue fundamental para nivelar nuevamente la balanza para el lado albiceleste y cerrar ese tercer parcial con seis de distancia con un 58-52.

El cierre fue a puro sufrimiento: Norris Cole logró emparejar el marcador, sin embargo, la experiencia de las figuras argentinas fue fundamental para no permitir que ese momento se les vaya de las manos, con un Campazzo que logró redimirse de un partido errático con aportes claves y otras buenas apariciones de Deck y Laprovita para cerrar un triunfo histórico.

Fuente: Noticias Argentinas