El equipo que dirige el argentino, ex River, venció este martes al Flamengo por 3 a 2. De esta manera, pasó a la final, que se jugará el sábado.
Este martes, Ramón Díaz y Luciano Vietto se convirtieron en los protagonistas del Mundial de Clubes, ya que el equipo que dirige el argentino, Al Hilal de Arabia Saudita, venció por 3 a 2 a Flamengo y pasó a la final del torneo.
Se trata de un gran triunfo internacional, histórico para el Al Hilal, donde fue decisivo el delantero formado en Racing, que le dio al equipo saudita la clasificación a la final del sábado.
Ese día, se enfrentará al vencedor de la semifinal que este miércoles disputarán Real Madrid y Al Ahly (Egipto). El torneo se juega en Marruecos.
Es la segunda vez que un club de Medio Oriente llega a la definición del Mundial de Clubes. El antecedente es Al Ain (Emiratos Árabes Unidos), cuando en 2018 superó a River en la definición por penales, tras un empate 2-2. El Pelado Díaz disputará la segunda final en esta clase de competencia. La antecesora es la Europea-Sudamericana: en 1996,condujo a River en la derrota ante Juventus en Japón.
Vietto (29 años) no es un recién llegado al fútbol de Arabia Saudita. En 2020, Al Hilal compró su pase a Sporting Lisboa en 3,5 millones de euros. No rindió al principio y fue seis meses a préstamo a Al-Shabab para liberar cupo de extranjero. De regreso, Ramón lo tuvo en cuenta y le dio confianza.
Atrás había dejado siete años en Europa, con un buen impacto inicial en Villarreal y un recorrido posterior más sinuoso, por cinco equipos, sin ser un preferido de Diego Simeone -lo hizo debutar en la primera de Racing a fines de 2011- cuando lo dirigió en Atlético de Madrid.
Ubicado de media-punta, detrás del nigeriano Odion Ighalo, la capacidad de Vietto para controlar y cubrir la pelota lo convirtió en un foco de continuas faltas de Flamengo. De las 12 que cometió el club carioca en el primer tiempo, seis fueron para el delantero surgido en Racing. Y dos de ellas, dentro del área, derivaron en los penales del 2-1 de Al Hilal en el primer tiempo.
Su buena técnica y oficio para colocar el cuerpo rompieron la paciencia de los marcadores cariocas, quienes lo atropellaron y lo bajaron con foules. El primero fue temprano, a los dos minutos del primer tiempo, cuando el lateral Mateuzinho lo arrolló dentro del área. Penal. Salem Al Dawsari, autor del golazo del 2-1 de Arabia Saudita sobre la Argentina en el Mundial, puso el 1-0 con un remate certero.
EL PARTIDO
El partido amanecía con una sorpresa. Flamengo había entrado nervioso y no se supo corregir, más allá del empate de Pedro a los 20 minutos, con una estupenda definición cruzada tras un pase de Mateuzinho.
El equipo carioca había llegado al Mundial de Clubes con la fuerte contribución de Pedro, autor de 12 tantos para ganar la Copa Libertadores. Hay que remontarse hasta el 2000, con los 15 de Luizao para Corinthians, para encontrar un goleador de la Libertadores con una producción mayor.
Cuando se jugaba el octavo minuto de descuento de la primera etapa, Vietto volvió a ser protagonista de una acción clave. Entró al área con la pelota dominada y Gerson lo pisó desde atrás. El árbitro revisó en el monitor del VAR, dio el penal y expulsó a Gerson, por segunda amonestación. Otra buena ejecución de Salem Al Dawsari puso a Al Hilal arriba por 2-1.
Con un jugador más, Al Hilal se floreó con la pelota durante varios pasajes del segundo tiempo. Vietto siguió manejando los hilos, con clase y panorama, mientras el tanque Marega, exPorto, era una pesadilla para la defensa brasileña en cada arranque. El chileno Pulgar, impotente, fue amonestado por una patada a Vietto, que puso el broche con una estupenda definición alta para el tercer gol.
Vietto fue reemplazado minutos antes del final, bajo una ovación de los hinchas árabes. Se llevó una pelota, testimonio de que había sido el MVP de la semifinal. “Jugamos el partido que soñamos. Hicimos historia. Es una alegría muy grande, para mí, para todo el club. Ojalá que a todos los que representamos en Arabia Saudita lo estén disfrutando como nosotros”, expresó Vietto, con una sonrisa que no le cabía en el rostro.
Sobre el final llegó el descuento, otra vez en los pies de Pedro, para un Flamengo desconcertado. Acarició el 3-3 en el descuento con un cabezazo del intrascendente Gabigol.
Tras el final, Flamengo apuntó su bronca hacia el árbitro rumano István Kovács. Varios jugadores le reclamaron airadamente, sobre todo por el segundo penal que derivó en la expulsión de Gerson. A la salida del vestuario, el experimentado zaguero David Luiz acusó al juez de no tener nivel para un Mundial de Clubes.
Con el final, Ramón Díaz festejó a los saltos, junto a Emiliano, su hijo y ayudante de campo. Se cayó al piso de los abrazos que recibió.
Exultante, como en la época que encadenaba campeonatos en River, el riojano se dejó llevar por las sensaciones: “Es un premio al gran esfuerzo que están haciendo los jugadores. Es el grupo, las ganas, la calidad de los jugadores. Creo que Flamengo se sorprendió con la calidad de nuestros jugadores a medida que avanzaba el partido. Tenemos mucha gente que nos apoya en Arabia Saudita. Estamos disfrutando un gran momento”.
Fuente: datachaco.com