Con goles de Solari (2) y Borja, volvió a sonreír ante un Monumental que estuvo repleto y silbó a varios jugadores. El equipo de Marcelo Gallardo se metió en puestos de clasificación a Copa Libertadores 2025.
Tras el golpazo que significó la eliminación en semificnales de la Copa Libertadores, el martes pasado, River Plate afrontó este sábado su partido contra Banfield, válido por la Liga Profesional, donde ya no tiene chances de ser campón, pero debe sumar puntos para la clasificación a las copas internacionales del año próximo.
Desde el inicio, la superioridad del equipo de Marcelo Gallardo fue clara, pero la falta de contundencia y claridad para resolver las situaciones de peligro hacían que el encuentro se mantenga igualado. De todas maneras, algunos errores defensivos y jugadas de contra impedían que el Millonario pueda relajarse, ante un Banfield que esperaba agazapado.
El gol para el conjunto local llegó a los 41 minutos de la primera mitad, cuando Pablo Solari recibió una pelota en el borde del área y, con un gran control, sacó un remate de media vuelta que se coló en el ángulo superior izquierdo del arco de Facundo Sanguinetti.
El complemento comenzó de la misma manera en la que terminó la primera mitad. Es que, apenas después del saque del medio, Solari ganó una pelota sobre el costado derecho del mediocampo, jugó con Claudio Echeverri por el centro y fue a buscar la devolución, para luego rematar y marcar su segundo gol de la tarde, antes de que se cumpla el primer minuto de la segunda parte.
Encendido por los goles, el Millonario tuvo sus mejores minutos del partido y pudo haber ampliado la diferencia. Sin embargo, con el correr de los minutos el trámite se emparejó y el Taladro tuvo la chance de descontar, después de una gran contra de Gerónimo Rivera que finalizó con un centro atrás para Ignacio Rodríguez, pero el remate de éste último no pudo vencer a Franco Armani.
A los 23 minutos, hubo polémica. Rivera cayó en el área y reclamó una infracción de Maxi Meza, algo que el árbitro Sebastián Martínez primero no cobró y luego fue a revisar al VAR que descartó que hubiera penal. Distinto fue el criterio, 12 minutos después, cuando una falta de Adam Bareiro sobre Agustín Obando terminaría siendo penal al ser cometida sobre la línea del área. Allí, Leandro Garate se hizo cargo del remate y, tras convertirlo en gol, le metió suspenso al encuentro.
Sin embargo, ya sobre el tiempo de descuento, Miguel Borja se encontró con una pelota tras un intento de Gonzalo Martínez y, con un fuerte remate, superó el esfuerzo del arquero Sanguinetti para marcar el 3-1 y festejarlo con toda la bronca, sobre todo después de haber sido silbado al momento de las formaciones.
Fuente: diariochaco.com


